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ARGENTINA Por la reconciliación y la solidaridad El X Congreso Eucarístico Nacional que se celebró en Corrientes del 2 al 5 de setiembre pasado, se desarrolló alrededor de esta temática central: "Eucaristía como reconciliación y solidaridad". Se lee en el documento preparatorio:"Nuestro amado pueblo, lastimado por divisiones no superadas, necesita, gracias al recurso de su fe, hallar un sendero auténtico hacia la reconciliación". El lema fue "Denles ustedes de comer"(Mc 6,37). El Congreso tuvo gran resonancia en la Iglesia y en todo el país. Contó con la participación de 10 mil congresistas, 78 obispos, 350 sacerdotes y unos 220 mil peregrinos a lo largo de las cuatro jornadas. Los lugares de alojamiento para los peregrinos, contando también las casas de familia que se prestaron para albergar a los huéspedes, fueron alrededor de 13 mil. El Congreso contó también con la presencia de la imagen de la Virgen de Itatí traída desde su santuario (70 km.); es la cuarta vez en 400 años de historia que la venerada imagen deja el santuario (la última fue en 1987, en ocasión de la visita del papa). La Eucaristía final fue presidida por el delegado papal, el cardenal boliviano Julio Terrazas Sandoval, de Santa Cruz de la Sierra. Ante la presencia de más de 60 obispos y del vicepresidente de la República, Daniel Scioli, el cardenal habló de la presencia viva de Cristo en la eucaristía, centro de la vida del cristiano y de la misma comunidad. Al referirse a la solidaridad eucarística, instó a que "la Iglesia se haga presente en los lugares donde nadie quiere ir, a estar en el corazón del dolor y de los conflictos, a compartir la Palabra, el Pan de Vida y el pan de la solidaridad". Con respecto al otro gran tema del Congreso, habló de la urgencia de la reconciliación aclarando que "perdonar no quiere decir quitar la memoria; hay que poner en práctica los signos de la justicia que se manejan en nuestros países para que sea la justicia la que clarifique los hechos". El arzobispo de Corrientes, Domingo Castagna, que estuvo al frente de la Comisión Central Preparatoria del Congreso, declaró tiempo atrás en una entrevista radial: "La necesidad que nuestra sociedad manifiesta de restablecer los valores de justicia, excluyendo toda impunidad, requiere un derrotero exigente de reconciliación y solidaridad, deponiendo el odio y la venganza". Efectivamente, en la Argentina, diversas leyes consagraron la impunidad, lo que hizo y hace mucho mas difícil el proceso de reconciliación. El obispo de San Isidro, Jorge Casaretto, declaró en una entrevista: "Nosotros queremos llegar al amor y al perdón. Pero la reconciliación no es simplemente darse la mano o un abrazo; pasa por la verdad, el reconocimiento de las cosas y por la justicia. Además, cuando los obispos hablamos de reconciliación, no nos referimos sólo al pasado. La deuda social también necesita una reconciliación. La pobreza sigue siendo muy fuerte en la Argentina. La sociedad debe tomar conciencia de que, aunque haya un pequeño repunte económico, la crisis todavía no pasó. El 47% de la población es pobre y casi el 20% está excluido del mundo laboral", declaró el obispo Casaretto, que desde hace cuatro años está al frente de Cáritas Argentina. La denuncia de estas situaciones de pobreza ha llevado inclusive últimamente a roces entre el presidente de la República y algunos obispos. Para el obispo Miguel
Hesayne "el gran aporte del Congreso será aprender a superar
el mero cumplimiento de la Misa por el salir de Misa con reales ganas de
compartir lo que se tiene con el otro que no tiene; que superemos la
mera denuncia de la pobreza con una real opción por los pobres; que
superemos la solidaridad-limosna con la solidaridad-justicia social.
Para Cristo lo que cuenta no es sólo ir a Misa sino como se sale de la
Misa. La Argentina necesita de ricos que vivan más sencillamente para
que los pobres puedan, sencillamente, vivir". Estos conceptos
fueron expresados por muchas otras voces en el Congreso, tal como dice
el himno oficial: "No es posible morirse de hambre en la |
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