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COLOMBIA: No a la globalización neoliberal También los obispos colombianos reaccionaron frente al avance de la globalización neoliberal promovida por Estados Unidos con el Tratado de Libre Comercio (TLC). En un comunicado que se titula "Pronunciamiento", los obispos afirmaron que las negociaciones entre Estados Unidos y Colombia "necesitan reglas de equidad para que se garantice el bien común". El comunicado lleva la firma del card. Rubiano Saenz, presidente de la Conferencia Episcopal.
Los obispos, entre otras cosas, subrayan el tema de la salud. Cerca de 20 millones de colombianos no tienen suficiente acceso a los medicamentos, por no pertenecer a obra social alguna o por no poder pagar las medicinas. Por eso "es necesario mantener la legislación de propiedad industrial vigente en cuanto a la fabricación de medicamentos, para mantener la producción de genéricos. La salud no puede ser objeto de negociación. Una prioridad nacional es garantizar la producción y oferta de medicamentos nacionales de buena calidad y a bajo precio". Piden además que se establezca un equilibrio entre el comercio y la protección del medio ambiente; creen indispensable que se respete el patrimonio cultural colombiano. Y finalmente proponen como criterio central el cuidado de las condiciones de trabajo y el aumento de las posibilidades de empleo digno. "Más de 11 millones de colombianos viven en condiciones de pobreza crítica y claman por oportunidades, capacitación y condiciones dignas de trabajo", denuncian los obispos. Ayuda a las víctimas del conflicto colombiano En cuanto a los refugiados colombianos, obispos de la región (Colombia, Ecuador, Panamá, Venezuela) se encontraron en Caracas para organizar y concordar una "agenda integral de ayuda a las víctimas del conflicto colombiano" que se han refugiado en esos países. Se trata de cientos de miles de personas que en estos años han salido de Colombia. Al final del encuentro, el 9 de setiembre pasado, en un comunicado de prensa, los participantes dijeron haber constatado que los refugiados siguen aumentando y que "a pesar de los esfuerzos no se ha logrado satisfacer hasta ahora las necesidades básicas de las víctimas del conflicto" y pidieron a las Iglesias y organizaciones no gubernamentales unir y multiplicar los esfuerzos para hacer frente a esta tragedia humana. Asimismo se comprometieron a facilitar la integración de estas personas en las comunidades receptoras y pidieron ayuda urgente a sus gobiernos, en nombre de los derechos de los refugiados. Ésta es la segunda reunión organizada por los obispos de frontera (la primera fue el año pasado en Quito). |
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