URUGUAY:
CONSEJO DE LAS IGLESIAS CRISTIANAS

No hacer del pobre objeto de la campaña política

El Consejo de las Iglesias Cristianas de Uruguay (CICU) emitió una declaración el pasado 8 de setiembre en relación con las próximas elecciones presidenciales. Este organismo congrega a las Iglesias Católica, Metodista, Pentecostal Naciente, Evangélica Valdense, Evangélica del Río de la Plata, Anglicana y Evangélica Luterana.

El Consejo de las Iglesias denuncia el deterioro del país, aclarando que no es necesario acumular datos estadísticos para "comprobar una realidad que vemos a diario en nuestros barrios, en el colapso de las instituciones de contención y servicio, en los hurgadores de la basura, etc." y afirman que Uruguay llega a tener dos generaciones que viven de la mendicidad. "El suicidio silencioso de los adultos por el colapso económico ya no es solo de ellos sino que también toca a adolescentes y niños. La migración no cesa y se vuelve el camino alternativo, especialmente para los jóvenes que no tienen esperanza dentro de nuestras fronteras".

El mensaje aclara que lo vivido por los uruguayos no es sólo un problema económico, sino profundamente humano y por lo tanto ético. Las Iglesias hacen por lo tanto un llamado a todos y en particular "a las instituciones pertinentes, a los políticos y al gobierno para que den pasos sin demora y busquen juntos, salidas posibles". Frente a la emergencia social, los pastores insisten en que "no debemos esperar los resultados del proceso electoral sino empezar ya coparticipando sin exclusiones".

Desgraciadamente no hay conciencia de la gravedad de la situación y las muertes por desnutrición, por la incapacidad de la atención médica o por la violencia social "se transforman en un número y dejan de conmovernos".

Las Iglesias Cristianas exhortan a no hacer del pobre y de la pobreza objetos de campaña política. "El pobre es un ser humano y por lo tanto un ser con dignidad, con derechos civiles que deben ser respetados y tomados en cuenta. Son personas que tienen en sí la fuerza para ser considerados copartícipes de los cambios" y no simplemente beneficiarios de dádivas. Piden que se convoquen a todos los ciudadanos "para reconstruir una sociedad más humana y justa donde todos y todas tengan acceso a sus derechos naturales como personas".

Estos conceptos estuvieron presentes también en el III Foro Social Uruguay que se llevó a cabo del 16 al 19 de setiembre, convocado por unas cuarenta organizaciones no gubernamentales y en el que participaron activamente comunidades y grupos cristianos.