10. La unión

la vida

Vivir unidos y en armonía es uno de los ideales que todos soñamos. Pero la unidad, que no es uniformidad sino aceptación del pluralismo, es difícil de construir. ¿Cuál es tu aporte concreto en la construcción de la unidad entre las personas: tu familia, el barrio, los compañeros...?

la palabra

EL ESPÍRITU SANTO Y LA IGLESIA

"Entonces vieron aparecer unas lenguas como de fuego, que descendieron sobre cada uno de ellos. Todos quedaron llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en distintas lenguas..." (He 2,3-4).

Se ha dicho, con razón, que el Espíritu Santo es el protagonista del relato de Lucas, tanto del Evangelio como de los Hechos de los Apóstoles. Ya en el prólogo del libro, la segunda parte de un único relato, Jesucristo se despide y se marcha "después de dar instrucciones por medio del Espíritu Santo a los apóstoles que había elegido" (He 1,2). En el tiempo entre resurrección y ascensión, Jesús se dedica a instruir a sus apóstoles. El Señor glorificado les comunica su Espíritu, que confirma sus enseñanzas: "Recibirán la fuerza del Espíritu Santo, que vendrá sobre ustedes, y serán mis testigos en Jerusalén, Judea y Samaría y hasta el confín del mundo" (1,8).

El capítulo 2 se dedica a Pentecostés. Empieza a aparecer la expresión "llenarse de Espíritu Santo" (2,4; 4,8.31; 6,3; 9,17; 11,24; 13,9.5). Cobra relieve en el Cenáculo la presencia de María, mencionada como "la madre de Jesús". La tradición antigua leyó en la expresión un sentido profundo: por el Espíritu Santo, ella fue cauce del nacimiento del Mesías. En el nacimiento de la Iglesia, ella está presente como madre de Jesús y atrae con su súplica al Espíritu de su hijo.

En su primer discurso, Pedro dice: "Conviértanse, y háganse bautizar... y así recibirán el don del Espíritu Santo" (2,38). Es don de Jesús: "Exaltado por el poder de Dios, él recibió del Padre el Espíritu Santo prometido y lo ha derramado" (2,33).

El Espíritu guía inmediatamente la actividad de apóstoles y misioneros: "El Espíritu dijo a Felipe: ‘Acércate y camina junto a su carro’" (8,29). "Cuando salieron del agua, el Espíritu del Señor arrebató a Felipe, y el etíope no lo vio más" (8,39) (cfr. también 10,19-20; 11,12; 13,2).

El Espíritu anima toda la vida de la comunidad. La Iglesia, animada por el Espíritu Santo, crecía en Judea, Galilea y Samaría, vivía en paz y se iba construyendo con la veneración del Señor (cfr. 9,31). El principio de vida es principio de crecimiento: ver el hermoso discurso de Pablo en Mileto (20,17-38). Lucas concede más atención a la acción del Espíritu que a la organización de la Iglesia. Eso no significa que el gobierno sea innecesario, pues consta entre los carismas (1Cor 12,28); "el que tiene el don del ministerio, que sirva. El que tiene el don de enseñar, que enseñe... El que preside la comunidad, que lo haga con solicitud" (Rom 12,6-8).

La Iglesia de los Hechos es modelo permanente de la Iglesia. El patriarca de Antioquía, Ignacio IV Hazim, en la Asamblea del Consejo Ecuménico de las Iglesias (Upsala 1968) decía: "EI Espíritu Santo es la Novedad de la acción en el mundo; es la presencia de Dios-con-nosotros junto a nuestro espíritu. Sin él, Dios queda lejos, Cristo permanece en el pasado, el evangelio es letra muerta, la Iglesia es pura organización, la autoridad es tiranía, la misión es propaganda, la liturgia es simple recuerdo, y la vida cristiana es una moral de esclavos".

 

el compromiso

1. ¿Cómo piensas colaborar con el Espíritu para construir tu comunidad?

2. Describe las principales acciones que el Espíritu realiza en tu comunidad.

 

Oración

Guíame, Espíritu Santo, 
hacia
la fuente de la eterna verdad.
Guíame, Espíritu Santo, 
hacia
un profundo entendimiento.
Guíame, Espíritu Santo, 
hacia
la respuesta a mis preguntas.
Guíame, Espíritu Santo, 
hacia
una profunda interioridad.
Guíame, Espíritu Santo, 
hacia
la verdadera libertad.
Guíame, Espíritu Santo, 
hacia
un generoso amor a ti.

Amén.

 

Todos tenemos una misión en la vida

Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo son una comunidad de amor perfecta.

La Iglesia nace en el corazón del Padre que nos crea, nos llama y nos invita a través de su Hijo a participar en su comunidad divina y a ser, en el Espíritu Santo, sus hijos adoptivos: la familia de Dios, Ia Iglesia.

 

LA IGLESIA NACIÓ EN EL CORAZÓN DE CRISTO

Jesucristo la preparó durante toda su vida convocando en torno suyo a los doce Apóstoles y a otros discípulos. La anticipó en la Eucaristía, nació de su costado abierto en la cruz y por su resurrección es constituído su cabeza. Los que se alimentan con la Eucaristía se convierten en su propio cuerpo, el cuerpo místico, la lglesia.

 

En Pentecostés, la Iglesia se manifiesta públicamente y se inicia la difusión del Evangelio. El Espíritu Santo, que Cristo derrama sobre sus miembros, construye, anima y santifica a la Iglesia, que llegará a su perfección en la gloria del cielo. La Iglesia es templo del Espíritu Santo, que construye la comunidad eclesial.

 

La lglesia en la tierra es un signo.

"La Iglesia es en Cristo como un sacramento o signo e instrumento de la unión íntima con Dios y de la unidad de todo el género humano" (LG 1).

La Iglesia es la esposa de Cristo, es signo de su amor. Cristo la amó y se entregó para santificarla. Su misión y finalidad es llevarnos a la unión con Dios a través de Jesucristo y en el Espíritu Santo. Es una realidad compleja en la que se une lo divino y lo humano. Está en la historia, pero la trasciende.

Es un grupo visible y una comunidad espiritual.

Es el cuerpo místico de Cristo.