6. La locura del amor

la vida

Enamorarse es una gran locura. Parece que toda nuestra vida se trastoca y vemos las cosas con ojos nuevos. ¿Cómo veo en mí o en los demás esta gran locura de enamorarse perdidamente de otra persona?

la palabra

EL ESPÍRITU NOS TRANSFORMA

"Despierta viento del norte, ven viento del sur. ¡Sopla sobre mi jardín, para que exhale su perfume! ¡Que mi amado entre en su jardín y saboree sus frutos deliciosos!" 
(Cant 4,16).

El Cantar de los Cantares es un poema de amor que no habla del Espíritu Santo y ni siquiera habla expresamente de Dios. Sin embargo, todos sus versos hablan del amor divino, un "amor más fuerte que la muerte". Hay que ser audaz para ubicar este poema de amor entre los textos sagrados de la Biblia. Es uno de los textos más ricos porque manifiesta el amor de Dios para con su pueblo en una serie de imágenes poéticas y de profunda significación teológica. En cada una de estas imágenes está presente el Espíritu que actúa con inefable amor.

"¡Que me bese ardientemente con su boca!": así empieza el Cantar, manifestando así que el beso es uno de los signos más grandes de la plena comunión de amor. En la creación Dios besó en la boca al ser humano infundiéndole su Espíritu y estableciendo una profunda comunión (semejanza).

"Porque tus amores son más deliciosos que el vino". El vino es otro símbolo del amor y del Espíritu, uno de los más importantes dones mesiánicos.

"Tu nombre es un perfume que se derrama". El nombre y el perfume (bálsamo y aceite) indican la identidad específica, la fragancia de cada persona que manifiesta la presencia santificadora de Dios derramada en el corazón de cada uno de nosotros. El jardín cerrado con una fuente sellada es otro símbolo de esta intimidad fecunda del amor, y lo mismo obviamente vale para la boda con todos sus ceremoniales de cortejo y de encuentro apasionado.

Estas imágenes del Espíritu se completan con muchas más: la carpa y el tálamo, la viña y el rebaño, el narciso, el lirio y todas las flores y frutos, la paloma y la gacela, el viento y el rocío, el sello y el tatuaje, las llamas del fuego y los abismos... y muchísimas más.

El Espíritu de Dios no se puede apresar en unas pocas imágenes; sería hermoso descubrir a lo largo de toda la Biblia la riqueza y la abundancia de estos símbolos que pueden resumirse en una palabra: el Amor total, que más allá de todas las banalizaciones permanece como el valor fundamental de la vida y de la felicidad del ser humano.

el compromiso

1. ¿A quiénes te gustaría anunciarles la riqueza del Amor de Dios, prestándole al Espíritu tu voz, tus ojos, tu corazón?
2. ¿Qué haces cada día para ponerte a disposición del Espíritu y en qué notas que Él está presente en ti?

 

Oración

Padre bueno,
bésame con tu Espíritu de vida
para que viva cada día
a tu imagen y semejanza.
Llena mi copa con tu vino de fiesta
que es el don más preciado
de la vida derramada de tu Cristo.
Derrama tu Espíritu y exhala tu perfume
que me consagre como hijo tuyo
y hermano de todos tus hijos.
Haz que brote siempre en mí
la fuente del agua viva
y que mi jardín sea fecundo
de frutos abundantes.
Prepara la mesa del banquete de la boda
y abre las puertas de la fiesta sin fin.
Amén.

 

 

Vivimos para amar

 

El amor... Muchas canciones nos hablan sobre él; en las paredes de nuestro barrio, en nuestros cuadernos y diarios escribimos mensajes de amor, frases, versos...

Pero, ¿qué es realmente el amor?

Hoy en día todo el mundo habla de amor: de convivencia, de paz, de justicia e igualdad.

Sin embargo, si miramos la realidad que nos rodea, no siempre el amor está presente.

Incluso en las relaciones más cercanas descubrimos esa falta: peleas, discusiones, rivalidades, envidias... También entre los jóvenes muchas veces falta el amor: chicos que están solos y aislados, que se pasan la vida encerrados en sus cosas, sin importarles nada ni nadie, jóvenes que ya recurren al alcohol, a la droga, a la violencia...

Hoy más que nunca se necesita gente que crea en el amor y ¡que lo viva!

El mensaje central de la vida de Jesús es el amor. Él ofreció su propia vida para mostrarnos el amor del Padre y para enseñarnos a amar.

El Espíritu Santo es el amor de Dios que nos ayuda a vivir amando y a crecer en el amor.

 

¿Qué significa para ti el amor?

¿Qué personas conoces que viven el amor, que hacen las cosas por amor?

¿Qué cosas haces en tu vida por amor?