![]() |
||||||
|
8. Un proyecto para armar la vida Las opciones claras nos ayudan a armar proyectos concretos y factibles. Pero siempre hay un proyecto que nos sobrepasa, exigiéndonos una atención y un compromiso particular. ¿Cuáles son los proyectos de tu vida que más te apasionan y comprometen? la palabra
"El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha consagrado por la unción. Él me envió a llevar la Buena Noticia a los pobres; a anunciar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos; a dar la libertad a los oprimidos y proclamar un año de gracia del Señor" (Lc 4,18-19). Mirar la acción del Espíritu Santo es darnos cuenta que en Él y por Él, los ciegos ven, los sordos oyen y los cautivos son liberados. Es el Espíritu Santo el que nos da la fuerza para liberarnos de la esclavitud. Y esta acción cobra vida en Jesús de Nazaret, el Mesías esperado. En Jesús, el Espíritu se manifiesta en todo su esplendor, obrando en nuestra historia como signo concreto del amor del Padre. Jesús es el que debía venir. Su vida nos muestra la acción del Espíritu y sus palabras son el medio a través del cual el mismo Espíritu se nos comunica y transmite. Palabra y vida son una sola cosa en Jesús. La fuerza del Espíritu se revela en Cristo y se nos entrega para que seamos portadores de su amor. La palabra de Jesús y sus actos curaron de la ceguera a muchos. Él sigue mostrando la fuerza del amor en aquellos que le reconocen en el pobre y en el que sufre. La fuerza del amor de Cristo hizo andar a muchos por el camino de la verdad; y lo sigue haciendo en el compromiso de aquellos que encaminan su vida en un proyecto para y con Dios y los hermanos. El testimonio de vida de Jesús, su muerte y su resurrección, nos ha mostrado el camino de la liberación. Porque "muriendo se resucita a la vida eterna", muriendo al egoísmo llegamos a la liberación plena. Por ello las palabras del Profeta Isaías se hicieron realidad ese día y para siempre. Jesús en medio nuestro es quien nos revela el rostro fraterno de Dios y nos acerca al Espíritu Santo. Jesús viene a anunciar la Buena Nueva a los pobres. Es el Espíritu de Dios el que lo consagra a esta misión. Jesús se hace pobre entre los pobres, con el fin de ser un anuncio real de Buenas Nuevas para los más marginados de este mundo. Por eso, hoy más que nunca debemos anunciar con fuerza que el Espíritu del Señor está en medio nuestro, llevar la Buena Nueva a todas las naciones y continuar con la misión de Jesús, "dar vida y vida en abundancia". Por ello, Él nos invita a recibir al Espíritu Santo en nuestras vidas, para ser testigos de su amor y portadores de su esperanza. Y así como Jesús fue el enviado de su Padre para traer la Buena Nueva, nosotros somos invitados por Jesús para ser enviados suyos en todos los rincones de la creación. Esa es nuestra tarea y el Espíritu Santo nos da la fuerza y el entendimiento para realizarla.
el compromiso
|
||||||