VATICANO

Salió el Compendio de la Doctrina Social

"Ha llegado la hora de una nueva santidad social", ha dicho el Papa a los miembros del Consejo Pontificio Justicia y Paz, que tuvieron a su cargo la preparación del nuevo "Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia", presentado a la prensa el 25 de octubre pasado.

El compendio es el fruto de cinco años de trabajo, y ha sido preparado por expertos del Consejo Pontificio Justicia y Paz. No se trata de un "catecismo" social, sino de un compendio de las enseñanzas de los papas, en especial de Juan Pablo II, recopiladas en 583 números. Se quiere mostrar la relación existente entre la Doctrina Social y la Nueva Evangelización. Tras una introducción sobre "Humanismo integral y solidario", el Compendio se explaya en 12 capítulos sobre familia, trabajo, vida económica, comunidad política, comunidad internacional, salvaguardia del ambiente, promoción de la paz, etc. y una conclusión que se titula: "Por una civilización del amor".

Este Compendio es un material de consulta, por tratarse de un libro no divulgativo sino muy preciso y técnico en la materia. Había sido propuesto por Juan Pablo II en "Ecclesia in America" (1999). Al terminar los trabajos, el Papa recibió al Consejo Pontificio Justicia y Paz y a 300 participantes en el Primer Congreso Mundial de los órganos eclesiales que trabajan por la justicia y la paz (de 92 países). Aludiendo al Compendio, el Papa afirmó que "la Doctrina Social forma parte esencial del mensaje cristiano y debe ser mejor conocida, integralmente difundida y testimoniada con una acción pastoral coherente y constante". El Papa añadió que "ha llegado la hora de una nueva santidad social; se necesitan santos que se comprometan en la vida social. Ésta es la hora de la caridad, incluida la caridad social y política, capaz de iluminar las realidades del trabajo, de la economía y de la política, para construir caminos perdurables de paz y justicia".

 

CARTA DEL PAPA PARA EL AÑO DE LA EUCARISTÍA

Después del éxito multitudinario del Congreso Eucarístico Internacional de Guadalajara (México), el Papa envió una carta a todo el mundo católico para la inauguración del Año de la Eucaristía, el 17 de octubre pasado, que lleva como título: "Mane nobiscum Domine" (= Quédate con nosotros Señor). Juan Pablo II manifiesta que se sentiría satisfecho si se lograran dos objetivos: valorar más la celebración eucarística del domingo e intensificar la Adoración Eucarística fuera de la Misa. Juan Pablo II no quiere para este Año iniciativas espectaculares y novedosas; quiere acentuar la dimensión eucarística en la pastoral.

La carta está dividida en 4 capítulos (En el surco del Vaticano II y del Jubileo, Eucaristía como Misterio de Luz, Eucaristía como manantial y manifestación de comunión, Eucaristía como principio y proyecto de misión). El Papa define a la Eucaristía como "una gran escuela de paz" que forma para ser "tejedores de diálogo y comunión". Afirma: "El cristiano que participa de la Eucaristía, aprende de ella a hacerse promotor de paz y solidaridad. La Eucaristía debe conducir hacia una sociedad más justa y fraterna. El criterio para comprender la autenticidad de nuestras celebraciones, es la atención por quien está en la necesidad". El Papa pide finalmente fomentar en los cristianos una "cultura de la Eucaristía" para testimoniar "con más fuerza la presencia de Dios en el mundo".

Por otra parte, las siete conclusiones pastorales del Congreso de Guadalajara se ubican en la misma dirección cuando piden que se fortalezca la Eucaristía dominical, la fiesta y procesión del Corpus Christi, la Adoración Eucarística (inclusive nocturna), la comunión frecuente y digna, la animación misionera y el compromiso social como frutos de la Eucaristía, la solidaridad y la paz.