CUBA:
LA LABOR SOCIAL
DE LA IGLESIA

Por 13ra. vez consecutiva la ONU reclamó poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos a la isla de Cuba desde el año 1962. Sólo han acompañado a Estados Unidos tres países: Israel y las islas Marshall y Palau (frente a 179 votos en contra). El presidente Bush ha endurecido el bloqueo a Cuba el pasado mes de mayo para congraciarse con la emigración cubana en Florida que le dio el triunfo en las elecciones anteriores. Los obispos cubanos protestaron contra estas nuevas restricciones, consideradas "injustas, destinadas a sumar sufrimientos innecesarios y que afectan directa o indirectamente a las familias más pobres. Consideramos inaceptable que el futuro de Cuba sea diseñado a base de exclusiones y menos aún de intervenciones concebidas por un gobierno extranjero", han declarado.

La Iglesia cubana, a través de Cáritas y su Pastoral Social, hace un considerable trabajo humanitario en ayuda de las familias más pobres, con la solidaridad de otros países. Esta labor ha sido quizás la principal causa del actual acercamiento de la gente a la Iglesia. "El 40% o más de quienes hoy acuden a la Iglesia, se acercaron en los últimos diez años; ahora la gente se acerca a los templos y cada domingo asisten entre 80 y 100 mil fieles", declara Maritza Sánchez, directora de Cáritas Cubana. Esta organización dispone de 15.000 voluntarios, preparados para distintas áreas. Otras actividades humanitarias se desarrollan a través de la Pastoral de la Salud, la Pastoral Penitenciaria, etc.. "Hay un buen entendimiento con instituciones y estructuras de base del Estado; la desconfianza crece en los niveles superiores. Queremos, sin embargo, trabajar en colaboración con todos y superar los prejuicios, ya que el objetivo es el mismo para todos: atender al ser humano", dijo Leonel Pérez, director de Cáritas Habana.

CHILE:
MURIÓ EL CARDENAL DE LA TRANSICIÓN

El 14 de octubre pasado murió el card. Juan Francisco Fresno, considerado el "cardenal de la transición". Ante su muerte se declararon tres días de duelo nacional con las banderas izadas a media asta en todo Chile. "Creo que todos, creyentes y no creyentes, tenemos una deuda de gratitud por lo que él aportó a Chile, en un momento difícil de su historia", declaró el presidente de ese país Ricardo Lagos. En 1985 el card. Fresno logró que personalidades de diferentes corrientes políticas gestaran un "Acuerdo Nacional" para restaurar la democracia, quebrantada por la dictadura militar (1973-1990) y garantizar una transición democrática pacífica, a pesar de la oposición del general Pinochet. También promovió la paz entre Chile y Argentina y fue el principal gestor del viaje de Juan Pablo II a Chile en 1987. "Chile debe ser un país de entendimiento, no de enfrentamiento", fue una de sus constantes exhortaciones y preocupaciones. Sus restos mortales descansan en la catedral metropolitana de Santiago.

BRASIL:
RECUERDAN
A HELDER CÁMARA

El monje benedictino Marcelo Barros, a los cinco años de la muerte de Helder Cámara, recordó los gestos proféticos del famoso obispo desde el mismo día en que para su consagración episcopal eligió la plaza central de Recife (y no la catedral) para significar que "quería ser obispo no sólo para la Iglesia sino para todos; servidor de todos", hasta cuando pidió a Juan XXIII que cediera el Vaticano a la Unesco y que se fuera a ir vivir a un barrio de la ciudad de Roma, como él había hecho en Recife. Sus principales colaboradores fueron perseguidos durante la dictadura militar que sin embargo no se atrevió a tocarlo a él personalmente. Helder Cámara en sus últimos días le pidió a Marcelo Barros "no dejar caer la profecía en la Iglesia; ésta no puede existir para sí misma sino para el mundo". Su último sueño era que la Iglesia realizara un "nuevo Concilio de Jerusalén" para completar lo que el Concilio Vaticano II no había logrado, es decir la inculturación de la Iglesia en las realidades de América Latina, Asia y África y un verdadero diálogo entre culturas, llevando a la Iglesia más allá de la cultura occidental. Otro proyecto visionario era el de "un nuevo milenio sin miseria" o, lo que ahora piden muchos, un Foro Mundial de los Creyentes para combatir el hambre y la miseria. La idea de Helder Cámara ha influido mucho en el proyecto "Hambre Cero" del actual presidente del Brasil, Luis Ignacio Lula, proyecto piloteado exitosamente en Brasil por el dominico Frei Betto y que el mismo Lula en la ONU lanzó a nivel mundial citando una frase del profeta Isaías: "Fruto de la justicia es la paz".

VENEZUELA: 
PASTORAL DE DERECHOS HUMANOS DEL CELAM

Del 4 al 9 de octubre se realizó en Caracas el IV Encuentro Continental de la Pastoral de los Derechos Humanos, convocado por el CELAM, con la participación de laicas y laicos, religiosas, sacerdotes y obispos de la Iglesia en América. Se subrayaron los nuevos desafíos emergentes para los Derechos Humanos, como por ejemplo, el empobrecimiento y la exclusión creciente, la corrupción política, el incremento de la violencia e inseguridad ciudadana, el fenómeno migratorio, la droga, la impunidad, la discriminación que afecta sobre todo a indígenas y afroamericanos (sobre todo mujeres), la situación de los hermanos de Colombia y Haití. Se examinaron después los esfuerzos e iniciativas que la Iglesia está desarrollando como respuesta a estos desafíos, a nivel de Cáritas, Pastoral Social y de numerosas organizaciones eclesiales presentes también en el Foro Social, tanto a nivel continental como local. Entre los compromisos se subrayaron la participación política, la capacitación y promoción de líderes, la búsqueda de modelos económicos alternativos, de mecanismos de información y concientización, de apoyo a los organismos internacionales y a la Corte Penal Internacional. Dijo el card. Oscar Rodríguez, presidente de la Comisión de Justicia y Solidaridad del CELAM: "Así como en el Evangelio Jesús dijo que no se puede servir a Dios y al dinero, tenemos que decir hoy que no se puede servir a los Derechos Humanos y al Mercado, el cual se quiere constituir actualmente como el único dios de este mundo y de esta globalización".

URUGUAY:
LAS RELIGIONES
DEL "MÁS ACÁ"

Los datos estadísticos recabados por el sociólogo Néstor Da Costa con una encuesta hecha a fines del año pasado en Montevideo, dan como resultado el aumento de los llamados "cultos alternativos". Atender problemas urgentes de la vida cotidiana y plantear metas accesibles del "más acá", son el gancho para los nuevos cultos. Algunas religiones utilizan un bombardeo mediático para comunicar sus mensajes y testimonios (bastante repetitivos), otras ofrecen actuaciones de grupos musicales, otras se dedican a recorrer las casas. El 54% de la población montevideana se define "católica" y el 11,3% "evangélica". En esta categoría de "evangélicos" entran los protestantes, adventistas, pentecostales, bautistas... Hay otros cultos que ganan adeptos y aumentan su impacto, como la Iglesia Universal del Reino de Dios ("Pare de sufrir"), Misión Vida, Mormones, Afroumbandismo, etc.. El carácter utilitario es algo común a todos estos cultos; buscan ofrecer seguridad, progreso y prosperidad. La idea es dar respuesta a los problemas de la sociedad de hoy como cierto tipo de enfermedades, la soledad, las crisis familiares, la falta de trabajo, etc.. El equipo del sociólogo Néstor Da Costa constató que la dinámica de estos cultos es más emotiva y participativa que en las Iglesias tradicionales. "Ellos ven a la Iglesia Católica como un templo muerto; en cambio ellos tienen siempre un pastor a las órdenes a toda hora para un trato personalizado. Todo es más espectacular, con estímulos visuales y auditivos y el hecho religioso tiene efectos reales en la gente". Este fenómeno local se inscribe dentro de un fenómeno más amplio que abarca toda América Latina; en los últimos diez años, según declaraciones del card. Errázuriz, presidente del CELAM, el 10% de los fieles de la Iglesia Católica pasó a integrar la feligresía de estos nuevos cultos.

HAITÍ:
"HACER CAMINO
JUNTO AL PUEBLO"

La Asamblea Plenaria de obispos haitianos publicó en octubre pasado un documento invitando al Consejo Electoral Provisional a proceder a nuevas elecciones, previstas en principio para el año próximo, "sin dejarse influir por presiones externas o internas". Los obispos hacen varias propuestas concretas, reconocen que "el ciudadano ha perdido la confianza en sí mismo a causa de la mentira, la explotación y la corrupción de las que siempre ha sido víctima" y critican "la injerencia de fuerzas políticas extranjeras, poniendo a la población bajo la tutela de una ocupación militar o de intervenciones llamadas de mediación o de mantenimiento de la paz".

Desde el 29 de febrero pasado, cuando el presidente Jean-Bertrand Aristide tuvo que abandonar el país, como resultado de la fuerte oposición política interna y del accionar de grupos militares rebeldes, es presidente provisional Boniface Alexander y el primer ministro es Gerard Latortue, nombrado por las fuerzas de ocupación estadounidenses y francesas, no reconocido por ningún país del Caribe. En el mes de junio la fuerza multinacional de la ONU (que debería llegar a 6.700 integrantes con 1.620 policías) sustituyó a las tropas de ocupación, con un mandato de seis meses. Además de mantener la precaria paz, la misión intenta entrenar a la fuerza policial local y llevar a cabo algunos proyectos de desarrollo. Los grupos rebeldes no han podido ser desarmados y la economía está en una crisis aguda.
Ante esta realidad, el arzobispo Paul Cordés, presidente de "Cor Unum" del Vaticano, que viajó a Haití para enviar la ayuda del Papa y de Cáritas Internacional en ocasión del huracán que devastó a la isla, declaró: "He visto más pobreza que en muchos países de África". El huracán añadió más tragedias a la sufrida población, con tres mil muertos, mil desaparecidos y 300 mil personas sin hogar. En este país que en dos siglos de existencia sufrió 30 golpes de estado y tiene ocho millones de habitantes, el 75% de la población está por debajo del umbral de la pobreza extrema.

COLOMBIA:
"DESASTRE
HUMANITARIO"

Cáritas Internacional, que nuclea a 162 organizaciones de Cáritas nacionales, ha lanzado una alarma mundial frente a la crisis humanitaria que padece la población colombiana. Esta crisis sería el tercer peor desastre humanitario del mundo, después del Sudán y del Congo. Se sienten los efectos de 40 años de conflicto que causó 3 millones de desplazados y 35 mil civiles muertos. Víctimas de este conflicto son también 11 mil menores armados. En el marco del conflicto también hubo miles de víctimas de las minas anti-persona.

El Papa envió al respecto un mensaje de satisfacción por la destrucción de un stock importante de minas antipersona (unas 6.800) por parte del gobierno, en aplicación de la Convención de Ottawa de 1997. Estuvo presente en el acto de destrucción de las minas la reina Noor de Jordania que lidera la Red de Supervivientes de Minas anti-persona y el presidente Álvaro Uribe.
Estas armas matan y mutilan en forma indiscriminada a las poblaciones indefensas. El Vaticano participó activamente en la implementación de ese instituto jurídico internacional. Del 29 de noviembre al 3 de diciembre se realizará en Nairobi (Kenia) la primera Conferencia Internacional para examinar la puesta en marcha del tratado internacional suscripto por 140 países, en el cual se prohíbe el empleo, el almacenamiento, la producción y la transferencia de dichas armas.
En Colombia ya se eliminaron 18.500 de estas armas; cada día dos colombianos son víctimas de estas minas.