VATICANO

Segundo Sínodo para África

 Accediendo al pedido de las Conferencias Episcopales de África, el Papa Juan Pablo II citó a un nuevo Sínodo para África, al cumplirse una década desde el primer Sínodo de 1994. Las conclusiones de ese primer Sínodo, fueron publicadas al año siguiente en un documento firmado por el Papa y que lleva como título: "Ecclesia in África" (= La Iglesia en África).

En estos últimos diez años el panorama de África ha cambiado profundamente en sus distintos aspectos. Del 10 al 13 de noviembre pasado se celebró en Roma el primer Simposio de Obispos de África y Europa, con la participación de 150 obispos de 60 naciones. El tema era: "Comunión y Solidaridad entre África y Europa: Cristo nos llama". Se ha escuchado la queja de los obispos africanos: "Nuestros países pobres son cada vez más abandonados y ya no cuentan en el escenario mundial". La primera conclusión del encuentro ha sido la de fortalecer la comunión, y el intercambio de personal y medios para un mejor anuncio del Reino; la segunda fue "la urgencia de evangelizar más las estructuras políticas". Se ha convenido en la extrema urgencia de la formación de los laicos para que den un testimonio más incisivo en la sociedad. También se pidió resolver el problema de la deuda externa de los países pobres y se recordó a los países ricos el compromiso de hace algunos años de destinar el 0,7% de su producto bruto interno para la ayuda al desarrollo. La guerra de Irak ha impactado enormemente en la Iglesia de África. El presidente nigeriano del SECAM (Conferencias episcopales de África), John Onaiyeken ha dicho claramente: "La vida humana es siempre sagrada, inclusive la de un terrorista. Así como hemos condenado el 11 de setiembre, también condenamos lo que ha sucedido en Afganistán e Irak. En Irak la resistencia del pueblo ha sido tildada de terrorismo y por eso se ordenó exterminarla; pero entre esos muertos hay cantidad de niños y madres de familia. Más que batallas, éstas son masacres. El presidente estadounidense está en contra del aborto, pero no perdona a los niños ya nacidos; dio 500 millones de dólares para la lucha contra el Sida y cada día en la guerra de Irak gastó más que esa cifra". El nuevo Sínodo de África buscará dar respuesta a los nuevos desafíos y al mismo tiempo profundizar en temas que todavía siguen siendo de una dramática urgencia como la inculturación de la fe, el compromiso por la justicia y la paz, el diálogo interreligioso y cultural. La Iglesia en África sigue creciendo numéricamente y a fines de este año llegará a los 110 millones de fieles bautizados (en 1949 eran 11 millones). Los obispos autóctonos son 400, de un total de 500 que trabajan en África (en el tiempo del Concilio eran 60 sobre 311).

 

LA PASTORAL DE LOS NIÑOS DE LA CALLE

Un importante y significativo encuentro promovido por el Consejo Pontificio de Pastoral de Emigrantes e Itinerantes tuvo lugar en Roma; fue el primer Congreso Internacional sobre Pastoral de los niños de la calle. En él participaron los representantes de las Conferencias Episcopales de 11 países europeos y de siete de otros continentes, además de numerosos expertos.

Por indicación del Papa, se quiere promover en la Iglesia esta pastoral con urgencia dado el elevado número de niños víctimas de la calle (100 millones para Amnistía Internacional, 150 millones para la OIT); los de América Latina serían 45 millones. El congreso aclaró que hay que distinguir entre "niños de la calle" (que no tienen familia y viven en la calle, sobre todo en el Tercer Mundo) y "niños en la calle" (tienen familia pero pasan sus días en la calle, sobre todo en el Primer Mundo).

Todos estos niños son fácilmente víctimas de traficantes de droga, proxenetas, mercaderes de órganos, mafias, escuadrones de la muerte. Las instituciones públicas no se movilizan adecuadamente en la prevención y en la recuperación. Hay muchas causas para este fenómeno en aumento, pero se remarcó sobre todo la creciente disgregación familiar. Se comprueba que también el voluntariado cristiano está desenganchado de una pastoral orgánica y específica; hace falta capacitar agentes pastorales en esta tarea.

El Papa, para manifestar su amor a los niños y adolescentes, destinó el dinero del Premio "Ciencia por la paz" (que recibió del físico Antonino Zichichi en nombre de una organización científica internacional) para becas de estudio para adolescentes estudiantes del tercer mundo.