Entrevista: p. Eleazar López

Teología India

Los pueblos indígenas están, sin duda alguna, en un momento crucial de su historia. Dentro de esta nueva realidad, algunas personas llevan años hablando de Teología India. Entre esas personas se destaca el p. Eleazar López, sacerdote católico, e indígena zapoteca de México. Sin pretender usar el término Teología India en un sentido clásico o científico, en esta entrevista concedida a "Iglesia sinfronteras" (n. 271) el p. Eleazar habla de cómo la tradición indígena puede ayudar a las culturas dominantes y a la Iglesia a descubrir espacios nuevos de diversidad y humanidad.

-Padre Eleazar, ¿qué se entiende por Teología India?

-La teología no es sólo un asunto de clérigos o de la Iglesia Católica. En todas las religiones hay una búsqueda de Dios. Así lo reconoce la Iglesia en el Vaticano II. Pero casi nada se había dicho de las pequeñas religiones, como la de los indígenas o afroamericanos. En los Documentos de Santo Domingo la Iglesia expresa que los pueblos originarios de América ya conocían a Dios y no es que los misioneros se lo hubieran traído.

La Teología India es la teología de los pueblos indígenas, es decir, cómo entienden a Dios, cómo viven la experiencia de Dios, cómo Dios da sentido a sus vidas.

Los pueblos originarios, que construyeron ciudades y tuvieron una religión estructurada con sacerdotes y lugares sagrados, tenían una teología muy avanzada. Pero ésta fue negada con la llegada de los españoles. La primera evangelización partió de la idea de que aquí no había Dios y que lo que los indígenas conocían como Dios no era tal, sino el demonio y había que acabar con él. Entonces los pueblos ocultaron su teología. Ahora, después de 500 años, se reconoce que vale la pena redescubrirla para ayudar a comprender las cosas de Dios desde otros esquemas.

-Pero la expresión "Teología India" causa bastante recelo. ¿Por qué?

-Porque existe una tradición de intolerancia. Han sido 500 años marcados por la idea de que el colonizador tiene el poder de imponer lo que sea, incluida la religión.

Algunas personas piensan que estamos volviendo a la idolatría y al paganismo y que ofendemos a Dios. Por ejemplo, cuando los indígenas dicen que Dios es Padre y Madre a algunos les suena ofensivo, porque venimos de una tradición patriarcal, en la que Dios aparece sólo como Padre y la mujer es de segunda categoría. Cuando los indígenas hablan de muchos nombres de Dios, identificándolo con la lluvia, el sol o la luna, dicen que es politeísmo. Cuando se venera a la tierra con un sacrificio o se le ofrece animales, dicen que es animismo. Cuando se habla de los muertos como si estuvieran presentes, actuando o interactuando con los vivos, dicen que es espiritismo.

En fin, lo que pasa es que no hay categorías dentro de los esquemas teológicos de la Iglesia para comprender adecuadamente estas expresiones del mundo indígena. Necesitamos estudiar más y mejor por qué los pueblos indígenas tienen esas creencias, esos modos de celebrar.

-En el mundo actual, marcado por el neoliberalismo, ¿qué aporta la Teología India?

-En el mundo indígena se encuentran las semillas de una alternativa al mundo neoliberal. Ahí existen valores que pueden diseñar un nuevo modelo de sociedad que no sea excluyente.

En primer lugar, su estilo de vida y su relación con la naturaleza. Los pueblos indígenas, por la relación que mantienen con ella (ven la tierra como madre y no como medio de producción), pueden ayudar a solucionar el problema de su destrucción. Convivir con la naturaleza es un valor ancestral; su relación está en función de mantener la armonía del cosmos.

En segundo lugar, hay que destacar su manera de relacionarse como seres humanos. La sociedad actual, basada en la competencia, genera violencia y anula las posibilidades del más débil (anciano, niño y pobre), que consume poco y casi no participa en el mercado. Por el contrario, en la mentalidad indígena, la persona en comunidad es el valor máximo. El sentido comunitario de los indígenas puede ser una alternativa a una sociedad individualista.

Señalemos, por fin, su vínculo con Dios. Una sociedad que pierde el sentido religioso, divino, trascendente o como se le quiera llamar, es una sociedad que va camino de su destrucción, porque rompe con el pasado y no tiene con qué construir el futuro: vives sólo el presente. Por el contrario, un pueblo con raíces históricas puede afrontar los problemas y prepara su futuro.

-¿Cuál es el futuro de la pastoral indígena?

-Los cambios reflejados en los documentos de la Iglesia latinoamericana han sido muy rápidos. La asamblea de Santo Domingo en particular, celebrada en 1992, quedó toda ella marcada por la cuestión indígena. El Papa, por su parte, se ha distinguido por hablar de ello. Ya en 1979 se acercó al tema, cuando dijo que veía que la situación de los indígenas iba empeorando y apeló a las conciencias para que todos asumiéramos nuestra responsabilidad, comprometiendo a la Iglesia a ser la voz de los indígenas.

Después dijo que no se trataba propiamente de ser voz de los indígenas, ya que ellos tienen su propia voz; son pueblos con valores y propuestas. Luego afirmó que hacen falta Iglesias en las que los indígenas ocupen el lugar que les corresponde. El nuevo milenio dará un lugar muy importante a las culturas indígenas. Son la sabiduría de la humanidad. Estamos llegando a un agotamiento de las estructuras y esquemas dominantes; incluso el neoliberalismo está teniendo contradicciones muy fuertes.

En la medida en que una cultura se impone sobre las otras, se está cerrando a su propio enriquecimiento. La diversidad es una riqueza. En ese sentido, la Teología India está ofreciendo nuevos espacios de diversidad al mundo y a la propia Iglesia.

 

Claudia Villalobos

 

MÍSTICA, PROFECÍA Y TRADICIONES INDÍGENAS

 

El equipo de Teólogos asesores de la Presidencia de la CLAR, ha elaborado para todas las comunidades de la Vida Consagrada del Continente, la tercera etapa de "El Camino de Emaús" titulada "Hacia una vida Religiosa Místicas y Profética".

Una de las doce fichas está dedicada a las tradiciones indígenas y fue elaborada sustancialmente por el p. Eleazar López Hernández, de México.

La ficha subraya como la espiritualidad indígena y las teologías indias de hoy tienen mucho que aportar a la Iglesia y a la humanidad. Dice: "los indios abrimos gustosamente nuestras tilmas para mostrar y ofrendar las flores de nuestros pueblos".

Todo el equipo de la CLAR (Presidencia y Teólogos) estuvo presente el pasado 9 de diciembre en Montevideo para el lanzamiento de esta tercera etapa del Camino de Emaús en el Uruguay.