BRASIL:

Las voces del Foro Social de Porto Alegre

 

En su breve aparición en el Foro Social de Porto Alegre Lula declaró su opción por los más pobres. Sin embargo, varios participantes lo silbaron y lo cuestionaron para exigirle mayor coherencia en sus planes de gobierno. Uno de los síntomas del malestar creciente hacia el gobierno por parte de los sectores progresistas de la Iglesia y de la sociedad, es el retiro de Frei Betto, de su puesto clave de coordinador del Programa "Hambre Cero", después de dos años de trabajo intenso.

Dos años después de ser la gran estrella del Foro Social Mundial de 2003, Lula volvió a Porto Alegre como Presidente de Brasil en una breve aparición, antes de viajar a Davos (Suiza) para participar en el Foro Económico Mundial. La política internacional de Lula seguirá apuntando al pluralismo de los actores internacionales. "No hay salida individual para ningún país del mundo" afirmó. "Si los ricos estuvieran a favor de nuestra agenda social, las cosas estarían ya resueltas". En el medio de los aplausos no faltaron abundantes silbatinas denunciando la incoherencia entre las afirmaciones sociales del gobierno y su accionar. También entre los movimientos eclesiales surgieron algunos reparos a la política de Lula.

Después de haber trabajado intensamente como consejero especial de Lula y como coordinador del Programa más importante a nivel social del gobierno, Frei Betto volvió a su comunidad religiosa y a su actividad literaria afirmando en una entrevista a "O Globo" "haber descubierto no tener vocación para el servicio público". A pesar de eso, afirma haber hecho una rica experiencia, no sentirse defraudado por Lula ni haber perdido su amistad a pesar de haber sido muy crítico desde adentro del gobierno. Según Betto el programa "Hambre Cero" está en el buen camino y ha realizado un óptimo trabajo sobre todo en el plano educativo. Ya 4 millones de familias (16 millones de personas), en las áreas más pobres del país se han beneficiado del programa. Su desilusión es con respecto a otras áreas del gobierno y sobre todo al gran atraso de la reforma agraria. Espera que en el segundo período de su mandato Lula logre la estabilidad social así como ha logrado la económica y resuelva bien la ecuación entre política económica y políticas sociales.

Muchos ven en el retiro del religioso Frei Betto profundos motivos de disenso con otras personalidades del gobierno, en particular con el ministro de economía, Antonio Palocci. A pesar del crecimiento económico, la victoria sobre la inflación y la generación de empleos, también desde muchos sectores de la Iglesia Católica aumentan las críticas por las promesas no cumplidas sobre todo en orden a las mejoras salariales y a la reforma agraria. "Si queremos cambiar, no será con el gobierno actual", dijo el titular de la Comisión Pastoral de la Tierra, obispo Tomás Balduino. Escribe Leonardo Boff: "Se han logrado éxitos económicos, pero con un enorme costo social. No han habido mejoras significativas para las grandes mayorías. Los aspectos negativos perduran o directamente han empeorado; esto vale para el trabajo esclavo, para el deteriorado salario real, para la violencia contra los indígenas (hubo 16 asesinatos impunes el año pasado), para la violencia rural (20 muertos), para los menores involucrados en el narcotráfico etc.". Lo más grave es la inacción frente a la reforma agraria. Sigue opinando Leonardo Boff: "El gobierno no necesitaría tomar tierra de nadie; bastaría utilizar los 250 millones de hectáreas de tierra en las que no consta oficialmente un propietario, o los 285 millones de hectáreas de latifundios improducti-vos. Y sin embargo, no sólo no se hace la reforma, sino que el latifundio de más de dos mil hectáreas sigue aumentando".

Por otra parte, el grupo de Agencias Católicas organizado en la red de CIDSE que forma parte del "Global Call to action against poverty" emprendió una campaña para exigir a los gobernantes de los 8 países más industrializados del mundo que mantengan la palabra dada cuando establecieron los "Objetivos de desarrollo del milenio". Acompañado por varias personalidades, entre ellas Leonardo Boff, dom Demetrio Valentini, obispo de Jales (San Pablo, Brasil) firmó en primera instancia una enorme postal, para enviar al Primer Ministro inglés y al grupo de los Ocho. En ella se solicita que se cumpla la palabra de detener la pobreza duplicando la ayuda de los países ricos, condonando la deuda de los países en desarrollo, deteniendo de inmediato las políticas proteccionistas, de dumping (=vender por debajo de los costos). Los participantes del evento firmaron también miles de postales que fueron enviadas junto con la postal gigante al Primer Ministro inglés, que será anfitrión de la cumbre de los Ocho.

También el Grupo Amerindia presentó dos talleres muy concurridos sobre Ética y derechos de los pobres y Pluralismo religioso. El primero estuvo animado por el economista holandés Wim Dierckxsens, que trabaja desde hace muchos años en el DEI (Departamento Ecuménico de Investigación) de Costa Rica y por la hna. Esperanza Quintanilla Morán, presidenta de la CLAR. El otro taller sobre el pluralismo contó con la presencia del teólogo brasilero Marcelo Barros y los dos teólogos indigenistas de México Eleazar López y Mario Pérez. Muchísimas fueron las voces de los grupos eclesiales presentes en el Foro, que resulta imposible relatar en esta breve crónica. Umbrales seguirá ampliando algunos de estos testimonios en los números siguientes.

Todas estas voces se funden en ese espacio abierto del Foro en un único grito de esperanza que mantiene despierto el sueño de otros mundos posibles.