PERÚ:
A UN AÑO DEL INFORME

A un año del informe final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación, fecha que se ha recordado en todo el país, muy pocas son las recomendaciones que han sido tomadas en cuenta por el gobierno y llevadas a la práctica.

La Comisión, presidida por el rector de la Pontificia Universidad Católica de Perú, Salomón Lerner, e integrada entre otros por el obispo Bambarén y dos sacerdotes, trabajó intensamente a lo largo de dos años escuchando a 17 mil personas. La guerra interna causó 70 mil muertos. El Informe pedía al gobierno llevar a los responsables a los tribunales, la reparación o alguna forma de indemnización para los familiares de las víctimas, más eficiencia en el ejercicio de la justicia, mayor control de las fuerzas policiales, etc.. Todo ha quedado en el papel (hasta ahora tan solo 11 criminales han sido juzgados), si bien el impacto del Informe a nivel popular ha sido enorme y muy sensibilizador.

Los miembros de la Comisión y su presidente viajando por Europa, han insistido en la necesidad de una fuerte presión internacional sobre el gobierno para que de las palabras se pase a los hechos.

Se supo de la resistencia de las Fuerzas Armadas para poner a disposición de la justicia civil a los militares acusados de violar los derechos humanos. De continuar la impunidad, difícilmente se podrá lograr la reconciliación porque los familiares de los desaparecidos siguen clamando justicia.

Ha escrito el p. Gustavo Gutiérrez: "Los que quieren olvidar para no
reabrir heridas como dicen, en realidad olvidan los derechos y el dolor de los familiares. Olvidan que para quienes no saben si sus seres queridos están vivos o muertos e ignoran donde están sus restos, lo que para otros es pasado para estos es presente, y un presente desgarrador". El Consejo Permanente del episcopado peruano ha declarado: "Perú quiere conocer la verdad, busca la justicia y desea la reconciliación. Pero reconciliación no es sinónimo de impunidad ni de desconocimiento de la verdad. El perdón es necesario e imprescindible, pero de ninguna manera lleva a disminuir el castigo social por los crímenes cometidos".

 

ARGENTINA:
PADRE BRESSANELLI OBISPO DE COMODORO RIVADAVIA

Juan Pablo II nombró obispo de Comodoro Rivadavia al padre Virginio Domingo Bressanelli, Dehoniano de 62 años, actualmente Superior del Teologado en Buenos Aires.

Al mismo tiempo el Pontífice aceptó la renuncia, presentada por razones de edad, del actual obispo de esa diócesis, Pedro Luis Ronchino.

El p. Bressanelli nació en la ciudad de Beravebú, en el sur de la provincia de Santa Fe, el 1 de mayo de 1942. Cursó sus estudios primarios y secundarios en el Seminario Menor que los Dehonianos tenían en Maciel, provincia de Santa Fe.

Recibió la formación filosófica en Monza (Italia) y sus estudios de Teología los realizó en la Pontificia Universidad Gregoriana, en Roma, donde en 1967 obtuvo la Licenciatura en Teología Dogmática. Fue ordenado sacerdote en Roma el 17 de diciembre de 1966. Fue presidente del consejo editorial de Umbrales en sus primeros años. En 1983 fue elegido Superior Provincial y en 1991 fue elegido Superior General de los Dehonianos. Terminados los dos períodos como Superior General, regresó al país y fue nombrado nuevamente Superior del Teologado.

La diócesis de Comodoro Rivadavia comprende toda la provincia del Chubut, con una población de casi 360.000 habitantes, de los cuales se estima que alrededor del 85% son católicos. Cuenta con 31 parroquias, unas 90 iglesias y capillas no parroquiales, 50 sacerdotes (28 diocesanos y 22 religiosos), una decena de seminaristas mayores, cerca de 90 religiosas y 12 colegios católicos de enseñanza primaria y secundaria. Es la única diócesis argentina que ocupa todo el territorio de una provincia pero que no tiene su sede en la capital provincial (Rawson) sino en la ciudad más populosa.

 

CHILE:
JÓVENES CRISTIANOS
SE MOVILIZAN

Miles de jóvenes de Chile y también de Argentina, Bolivia, Perú, Brasil y México se han reunido en Arica (Chile) del 18 al 23 de enero para el tercer Encuentro Internacional de Pastoral Juvenil, a nivel latinoamericano. Este encuentro, con el lema: "Juntos construimos esperanza", se propuso promover entre los jóvenes la integración latinoamericana en nombre del Evangelio. Este tipo de encuentro ya se había realizado por primera vez en Arica en 1994; el segundo fue en Oruro (Bolivia) en 1998. El encuentro actual empezó el 18 de enero siendo los jóvenes alojados en las parroquias y en casas particulares; hubo eucaristías, espacios de oración, momentos formativos, iniciativas varias a nivel comunitario y social, Via Crucis, Peña Folclórica ("Latinoamérica canta y baila por la paz"), y un encuentro con los obispos chilenos a los que se entregaron las conclusiones de los trabajos. El domingo 23 se concluyó con la Eucaristía de clausura en el Morro de Arica, a los pies del Cristo de la Paz.

Anteriormente, a comienzos del mes, después de una Eucaristía presidida por el cardenal Errázuriz, habían salido de Santiago 1.800 jóvenes universitarios para la segunda edición de la "Misión País" en Chile. El objetivo era alcanzar 40 localidades rurales apartadas, llevando el mensaje de la Fe. La Misión se desarrolló en tres niveles: evangelizador a través de la catequesis, solidario a través de escuelas de capacitación promocional, social intentando llegar a cárceles, hospitales, hogares de ancianos y niños. El lema que acompañó a los jóvenes fue: "En comunión, construyamos con Cristo el alma de Chile". Los jóvenes también se están preparando para un acontecimiento extraordinario; en el segundo semestre del año será canonizado el p. Alberto Hurtado, gran apóstol de la juventud que murió en 1952. La comisión que en Chile prepara los festejos, lanzó una campaña de publicidad con la consigna: "Él nos marcó el camino; sigámoslo".

 

ARGENTINA:
¿QUÉ ES LA
PASTORAL SOCIAL?

En la última Asamblea Plenaria de 2004, el episcopado argentino redactó una carta titulada: "Para profundizar la Pastoral Social".

En casi todas las parroquias existe "Cáritas" y otros servicios sociales, pero no siempre hay una comisión o equipo de Pastoral Social. La carta, que responde sobre todo a los aportes de la Comisión Episcopal de Pastoral Social presidida hasta ahora por el arzobispo de Resistencia Carmelo Giaquinta, define "la acción pastoral de la Iglesia para animar e iluminar la vida social en su aspecto económico, político y cultural con el mensaje del Evangelio, y más especialmente con la Doctrina Social de la Iglesia, para testimoniar la caridad cristiana, formar la conciencia ciudadana de los cristianos y de los hombres abiertos al Evangelio, y así contribuir a realizar, en diálogo con todos, una sociedad justa y fraterna".

La carta se refiere después al recién publicado Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia por parte del Vaticano y define a ésta como "una proyección del Evangelio" cuyo conocimiento es ahora "tanto más necesario, pues la Argentina atraviesa una crisis que tiene graves efectos económicos y políticos pero con raíces profundas en lo moral y cultural". Según los obispos, "la extirpación de esta crisis supone un largo proceso de conversión de la conciencia de la ciudadanía, en búsqueda del bien común". Los obispos denuncian "el deterioro sufrido por grandes sectores del pueblo a lo largo de décadas. No sólo está afectada la capacidad de subsistencia de muchos argentinos, sino que están heridos niveles profundos de su personalidad", afirman. Un problema que detectan de manera especial es el de la injusta distribución de la tierra. "Es preocupante la desaparición de miles de medianas y pequeñas explotaciones agropecuarias, la migración casi forzada de pequeños productores que van a engrosar los barrios periféricos de las grandes ciudades, la concentración de la propiedad de la tierra en pocas manos, la situación del hábitat de los aborígenes, el deterioro del medio ambiente.."

La carta advierte que "son especialmente los políticos, los que están llamados a jugar un papel decisivo en el resurgimiento de Argentina, abandonando las viejas prácticas y abriéndose a una conversión sincera y desinteresada al bien común". Los obispos se quejan de la falta de formación y compromiso de los laicos a nivel social y político; parecería haber cierta clericalización de los laicos y una ignorancia generalizada de los temas de la Doctrina Social de la Iglesia, como si no tuvieran nada que ver con la evangelización. Esta faz concientizadora de la fe cristiana, más allá de lo asistencial, es hoy parte integrante de la evangelización.

 

CUBA:
AÑO MISIONERO

Al recibir al nuevo embajador en el Vaticano, el Papa volvió a condenar el "cruel y unilateral" embargo estadounidense, elogió los esfuerzos hechos en los campos educativo, sanitario y cultural, así como la solidaridad cubana que, con personas y recursos, ofrece su ayuda a países y zonas carenciadas; pero a la vez pidió libertad religiosa plena en Cuba. Como es sabido, la entrada a la isla de nuevos misioneros requiere el permiso de la Oficina de Asuntos Religiosos que a veces es demorado o denegado. En Cuba hay un sacerdote cada 37.063 habitantes, una de las cifras más bajas del mundo (en México es cada 7.143; en Estados Unidos cada 5.893; en Italia cada 1.051).

Este año 2005 ha sido declarado por los obispos de Cuba: "Año de la Misión". La primera Asamblea Nacional Misionera se celebrará en La Habana del 24 al 28 de mayo. La Iglesia cubana es una Iglesia viva. La labor humanitaria y social de la Iglesia ha sido uno de los puntales para el acercamiento de la gente a la Iglesia a través de Pastoral Social, de la Salud, Penitenciaria, Cáritas Cubana, Justicia y Paz, Movilidad Humana; pero carece aún de personal y recursos. Con su política de moderación, evitando conflictos innecesarios con el gobierno, ha logrado dar grandes pasos.

No hace mucho el obispo auxiliar de Praga visitó Cuba y afirmó que el episcopado cubano debería ser más enérgico frente a un gobierno que pretende negar la presencia pública de la Iglesia (medios de comunicación, escuela etc.). Ante estas declaraciones afirmó el card. Ortega de Santiago: "La Iglesia no tiene la misión de ser el partido de oposición, que lamentablemente no existe en Cuba; ni tampoco puede pedírsele que apoye al gobierno revolucionario". Este principio la Iglesia lo mantiene también con respecto a las opciones políticas de los cristianos laicos; la Iglesia no apoyó oficialmente el Proyecto Varela del católico Osvaldo Payá, porqué "las opciones políticas de los cristianos laicos, por muy buenas y necesarias, nunca pueden ser opciones de toda la Iglesia", afirmó el cardenal.

 

BRASIL:
CAMPAÑA DE FRATERNIDAD A NIVEL ECUMÉNICO

Este año la Campaña de Fraternidad será ecuménica como lo había sido en el año 2000 con muy buenos resultados. "Solidaridad y Paz" es el tema, acompañado por un lema bíblico: "Felices los que promueven la paz"(Mt 5,9).

Actualmente son siete las Iglesias miembros del CONIC (Consejo Nacional de Iglesias Cristianas): católicos, ortodoxos, reformados, anglicanos, luteranos, metodistas, presbiterianos. Juntos han redactado un texto base para la reflexión. El día nacional de la Colecta para la Campaña será el domingo de Ramos; el objetivo es crear un Fondo Ecuménico de Solidaridad a nivel nacional con el 40% de lo recaudado, dejando el 60% a disposición de cada comunidad.

A través de murales, dinámicas de grupo, mensajes, catequesis e iniciativas varias sobre todo en las escuelas y centros educativos, se busca llevar a cabo una educación popular para la paz, la no violencia y el diálogo entre personas y grupos.