BRASIL:

Foro de la Teología de la Liberación

En Porto Alegre (Brasil) del 21 al 25 de enero, en los días previos y en el contexto del Foro Social Mundial, se realizó el Foro de "Teología y Liberación". El tema de este encuentro, de escala mundial fue: "Una Teología para otro mundo posible".

En Porto Alegre alrededor de 200 teólogas y teólogos intercambiaron experiencias sobre la base de los criterios fundamentales de la opción por los pobres, la ecología y el macroecumenismo. Se profundizaron temas como "Dios para otro mundo posible", "La Religión para otro mundo posible", "La Teología para otro mundo posible".

Entre las personalidades presentes se destacaban: Elsa Tamez, Eleazar López, Tissa Balasuriya, Jung Mo Sung, Michael Amaladoss, Enrique Dussel, Juan José Tamayo, Leonardo Boff, Marcelo Barros, Diego Irrazábal, José Comblin..., los que participaron también activamente en el Foro Social Mundial.

Esta conexión entre los dos Foros se mantendrá también en 2007 cuando tenga lugar en África la sexta edición del Foro Social Mundial.

Se quiere que las nuevas ideas del movimiento de alternativa mundial sean incorporadas a la reflexión teológica, y que ésta a su vez ofrezca su contribución humanizadora al proceso. Ya en los encuentros anteriores del Foro Social se notaba la presencia de muchos cristianos sin tener un ámbito propio de reflexión y coordinación.

En el encuentro se hizo una puesta en común del estado de la Teología de la Liberación que, después de la crisis, se ha expandido en los cinco continentes abarcando nuevos ámbitos como la teología feminista, la teología indígena, la teología negra, de la ecología, del pluralismo religioso y de las actuales formas de pobreza y exclusión.

Se ha remarcado que la opción por los pobres no es simplemente un amor preferencial por los pobres sino una opción por la justicia en contra de la injusticia.

Se dijo que la nueva generación de curas está en muchos casos alejada del pueblo y muestra una involución en la Iglesia.

El peligro para la Teología de la Liberación es volverse intelectual, académica; la transformación de la sociedad no vendrá de las élites sino de los pobres y hoy el pueblo se encuentra debilitado (hasta los sindicatos han perdido convocatoria). Los teólogos han de integrarse a los movimientos sociales, a las comunidades de base. Muchos proponen que a estos encuentros se inviten también líderes de los movimientos sociales con espacios reservados a las experiencias, a los proyectos concretos y a las distintas culturas, partiendo de la realidad y no de ideas abstractas.

La Teología de la Liberación, que en Europa ha sido cuestionada en los ámbitos académicos como una teología menor, casi situándola en el ámbito de la pastoral (catequesis y predicación), a veces negándole estatus teológico y hasta acusándola de catecismo de inspiración marxista, hoy vuelve a presentarse renovada, alejada de posturas politizadas o ideológicas.

Según el obispo Pedro Casaldáliga, la pasada oposición del Vaticano se debió a que "temían que América Latina pasara al comunismo; desconocían y aún desconocen que el proceso a favor de la justicia, aquí ha tenido mucho de cristiano. La Teología de la Liberación está de pie y viva; busca vincular más la fe con la vida, con la historia, con las culturas, con los movimientos populares. Es vivir la fe a partir de la realidad; es creer en un Dios que defiende la vida y nos quiere libres".