ARGENTINA:
"APOSTAR SIEMPRE
A LA VIDA"

El 15 de marzo pasado la Comisión Permanente del Episcopado emitió el documento: "Apostemos siempre a la vida", donde apelan a los resultados de la ciencia. Ésta constata que "después de la concepción aparece un nuevo código genético distinto del de los padres; esa vida nueva no es parte del cuerpo de la mujer. Cortar ese proceso natural cuyo desarrollo es continuo, autónomo y progresivo, constituye un crimen. El derecho a la vida es el primero y fundamental y debe ser defendido desde la concepción hasta la muerte natural", afirman los obispos. Advierten después contra el peligro de "dependencia cultural" y las presiones neocolonialistas de organismos internacionales al respecto; y recuerdan el Informe Kissinger "que ya en la década del setenta advertía sobre las consecuencias del crecimiento mundial de la población para la seguridad de Estados Unidos y sus intereses de ultramar". La última invitación es a "no dejarse engañar por argumentaciones y estadísticas nunca comprobadas que respaldan las tendencias abortistas".

VENEZUELA:
REFORMA AGRARIA

La reforma agraria impulsada por el gobierno ha repartido en los últimos años unos dos millones de hectáreas a 135 mil familias, pero hay otras 400 mil aspirantes. Se busca ahora, con apoyo militar, intervenir grandes propiedades rurales para constatar la propiedad y el uso de estos latifundios. Estos decretos de intervención buscan acelerar la reforma impulsada por la Ley de Tierras de 2001 que afecta a tierras ociosas o latifundios; ningún particular puede además manejar reservas biológicas y forestales para su propio provecho, explotando en forma de negocio turístico ese recurso de todo el país. El Estado no sólo quiere repartir tierras a los campesinos sino también obligar a los propietarios a que desarrollen planes productivos. El gobierno asegura que el 60% de las tierras productivas del país están en manos del 2% de los propietarios.

La Conferencia Episcopal Venezolana por su parte, está más bien preocupada por la polarización política que hay en el país. Al concluir su asamblea plenaria, los obispos han pedido al presidente Chávez que indulte a los presos políticos para contribuir así a la reconciliación del país y alertaron otra vez sobre la concentración del poder en manos del Ejecutivo; "pareciera diluirse la autonomía de los poderes públicos", afirmaron. Los obispos se refieren implícitamente a la constitución del nuevo Tribunal Supremo de Justicia que responde al gobierno. "Hay frecuentes acciones, actitudes y hechos que dan muestra de que un poder tiene injerencia sobre otro y llamamos la atención para que esto se corrija y se evite lo que pudiera ser caer en una forma de dictadura", señalan los obispos.

AMAZONIA:
MARCADOS PARA MORIR

Sigue teniendo un profundo eco en Brasil el asesinato ocurrido el 12 de febrero pasado, de la religiosa estadounidense Dorothy Stang, de 73 años y que por 20 años había luchado a favor de los derechos humanos y sociales de los campesinos con amplios reconocimientos públicos, en el interior de la Amazonia. La reacción de la opinión pública y la intervención del gobierno central que envió tropas al estado de Pará llevó al arresto de los sicarios (a los que se les había ofrecido 19 mil dólares) y de uno de los hacendados que habían formado un consorcio para financiar la muerte de la religiosa.

Ahora es el turno de dos ancianos misioneros italianos, ambos de casi 79 años, Ettore Turrini y Paolino Baldassarri que trabajan en Acre, en las fronteras entre Brasil y Perú. Han sido amenazados de muerte por denunciar un gigantesco proyecto clandestino de deforestación. Según el p. Turrini -de los Siervos de María- "un numeroso grupo de madereros explota 188 mil hectáreas de selva primitiva". Los dos misioneros denuncian con coraje a estos "auténticos corsarios de la madera" que invaden las reservas indígenas. Añade el p. Turrini: "Hace 30 años que gritamos contra la destrucción de la selva amazónica, en este período el 33% de toda la floresta ha sido destruida. Si no se hace nada, dentro de unos 50 años, todo se habrá transformado en desierto". Otras encuestas también constatan que en un año han sido talados y quemados más de 23 mil kilómetros cuadrados de selva en la Amazonia.

ARGENTINA
NO A LA POLÉMICA,
SÍ AL DIÁLOGO

Ha habido un grave roce entre el gobierno argentino y la Iglesia, que tuvo su comienzo cuando a fines de febrero el obispo castrense Antonio Baseotto, con la intención de condenar palabras del ministro de Salud, Ginés González García, que se declaró a favor de despenalizar el aborto, le escribió una carta al ministro donde lo acusaba de cometer "apología del delito de homicidio", porque la despenalización llevaría al asesinato de muchos inocentes. La entrega de fármacos abortivos también era una forma de multiplicar los abortos. Por otra parte, condenaba la distribución gratuita de los preservativos hecha por el ministerio porque eso era "propiciar el libertinaje sexual y difundir impunemente el Sida". Y frente al reparto masivo de preservativos entre los jóvenes, le recordaba al ministro una frase evangélica que dice que "quien escandalice a los niños merecería ser arrojado al mar con una piedra al cuello".

Estas expresiones, juzgadas imprudentes y excesivas aun por algunos colegas del episcopado, desataron el recuerdo por parte del gobierno y de varios medios periodísticos de los famosos "vuelos de la muerte" sobre el Río de la Plata por parte de los militares durante la dictadura. Justamente en ese período salía el libro de Horacio Verbitsky -"El silencio"-, fruto de 20 años de investigación según el autor, que denuncia los vínculos entre la jerarquía católica y la dictadura militar. Verbitsky, miembro de organismos de derechos humanos, sucedió a Emilio Mignone en la dirección del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS). Frente a múltiples tergiversaciones de sus dichos, el obispo Baseotto salió a declarar que "no había querido alentar un acto de violencia ni ofender la autoridad de un miembro del gobierno nacional, todo lo cual era ajeno a su intención" y expresó "su pesar por la confusión y malestar que produjo la inclusión de la cita evangélica". También añadió que la expresión "arrojar al mar" al ministro, fue sacada de contexto y formaba parte de una "campaña contra la Iglesia".

Ante lo sucedido, el gobierno exigió la renuncia de Baseotto, aclarando por medio del portavoz oficial que no era intención del gobierno nacional auspiciar ninguna campaña contra la Iglesia ni para legalizar el aborto. La polémica subió de tono entre algunos obispos que pedían la renuncia del ministro y el gobierno que exigía la del obispo. Frente a la firme determinación del Vaticano en apoyo del obispo, el 18 de marzo mediante un decreto el presidente Kirchner lo destituyó de su cargo como funcionario del Estado, equivalente al de subsecretario (hay que recordar que en Argentina no hay separación entre Iglesia y Estado), privándole de su sueldo, sin prohibirle seguir cumpliendo como obispo con su labor pastoral en el ámbito de las Fuerzas Armadas.

Al día siguiente, la Comisión Permanente del Episcopado criticaba la medida del presidente como "apresurada y unilateral", hecha en forma pública y sin preaviso. Con un tono moderado los obispos invitaban a la prudencia y al diálogo. "Los problemas se resuelven con el diálogo, en lugar de alentar disputas estériles que algunas veces responden a intereses encubiertos", afirmaban los obispos.

La polémica trajo de vuelta sobre el tapete las actuaciones de las Fuerzas Armadas, ya que hasta ahora no se había denunciado con tanta vehemencia a los que tiraron al río a tantas personas, a los que robaron niños (las abuelas siguen buscando a más de un centenar de nietos que viven con la identidad cambiada), a los que vendieron armas a Ecuador y Croacia, a los que defienden la guerra de Irak.

También como consecuencia de la polémica se volvió a hablar de las relaciones entre Estado e Iglesia, del tema de los obispos y capellanes militares, de la laicidad y el laicismo, de la autosustentación de la Iglesia. El episcopado promueve desde hace 8 años el proyecto "Compartir", que impulsa la financiación de la Iglesia a partir del aporte de los fieles. Oportunamente, sobre estos temas tan delicados, los obispos pidieron dejar la polémica y volver al diálogo.

 

EL SALVADOR:
A LOS 25 AÑOS DE LA MUERTE DE ROMERO

Han pasado 25 años del asesinato del obispo Oscar Arnulfo Romero, y 15 años de la ejecución de los padres jesuitas, y no sólo no se ha hecho justicia sino que de la misma Iglesia no ha llegado el reconocimiento oficial de su martirio. No se ha hecho justicia porque la única sentencia sobre el asesinato de Romero se produjo en Estados Unidos, donde un tribunal de justicia falló contra el ex capitán Alvaro Rafael Saravia.

El p. Jon Sobrino afirmó: "En vida Romero tuvo muchos enemigos en la misma Iglesia y los sigue teniendo, a pesar de haber sido un obispo ejemplar en todo sentido y que se jugó por defender a los pobres en nombre de Cristo". El destacado teólogo indica a Romero como uno de los tres grandes pioneros de la fe en el siglo XX, junto al p. Charles de Foucauld y al papa Juan XXIII.

Frente a los que acusan a Romero de haber apoyado la Teología de la Liberación, Jon Sobrino recuerda que "los primeros que atacaron a la Teología de la Liberación fueron Rockefeller y Reagan" y que "el mundo occidental no levantó la voz frente al martirio de los sacerdotes latinoamericanos; hubiera sido totalmente distinto si en un país del este hubieran asesinado a 17 sacerdotes como en El Salvador". Además de las sobrias pero muy concurridas ceremonias que se realizaron en El Salvador, el 17 de enero pasado se realizó una multitudinaria celebración eucarística en Roma presidida por el patriarca de Jerusalén Michel Sabbah, presidente de Pax Christi Internacional. En el ofertorio de la Misa se ofreció entre otras cosas el libro de los Acuerdos de Paz de 1992 firmados en El Salvador. El proceso canónico de beatificación está estancado en Roma desde 1997, a pesar de los insistentes pedidos de las comunidades cristianas de América Latina, de las Cáritas de todo el mundo, de las Congregaciones Religiosas, etc.. Según el postulador, obispo Vincenzo Paglia "es fundamental demostrar que Romero ha sido asesinado por odio a la fe y no por motivos políticos, aunque estos no estuvieran ausentes. Queda claro que por parte de Romero, su compromiso era exclusivamente eclesial". Ha comentado el p. Jon Cortina, jesuita de El Salvador: "Después de 25 años de la muerte de Romero, se sigue discutiendo si aquello fue o no martirio, pero uno se pregunta por qué en otros casos se han dado canonizaciones tan vertiginosas".

BRASIL:
OBISPO PIDE "ESTADO DE CONCILIO" EN LA IGLESIA

El conocido obispo de Jales (Brasil), Demetrio Valentini, pidió que la celebración de los 40 años de la finalización del Concilio no se limite a un Sínodo que estudie tan solo un tema particular, como está previsto para el Sínodo sobre la Eucaristía de este octubre próximo. Hay que analizar lo que se ha hecho desde el Concilio hasta el día de hoy; se trata de recuperar su espíritu sobre todo frente a los más jóvenes que no lo han vivido, sus objetivos, sus desafíos partiendo de las nuevas circunstancias de hoy. El obispo recuerda cómo los Sínodos "han nacido en el contexto del Concilio, han sido pensados como mini-concilios periódicos, para que llevaran a cabo las indicaciones del Concilio y garantizaran la continuidad de su dinámica. En la intención de Pablo VI la Iglesia debía continuar viviendo en estado de Concilio". Después de 40 años el obispo pide que la misma Iglesia se pregunte "si los Sínodos han servido para profundizar en los temas del Concilio y para reforzar el clima de participación y renovación eclesial, o han servido de instrumento para ahogar el impulso del Concilio".

Valentini es uno de los 40 obispos que escribieron una carta a Juan Pablo II para pedir un nuevo Concilio; esta carta ya cuenta con más de 10 mil firmas entre clérigos, religiosos y laicos. Pero, antes de marcar los temas de ese posible Concilio, Valentini afirma que "es necesario recuperar la conciliaridad en la Iglesia, recrear el ambiente de esperanza y confianza que caracterizó la preparación y la realización del Concilio Vaticano II. La celebración de los 40 años del Concilio nos invita a retomar el espíritu y la dinámica del Concilio, a emprender un nuevo proceso conciliar".

EL SALVADOR:
ROSA CHÁVEZ
Y LA RECONCILIACIÓN

El obispo auxiliar de San Salvador y presidente de Cáritas Latinoamericana, Rosa Chávez, ha aclarado qué es lo que debe entenderse por "reconciliación" después de las terribles guerras internas y dictaduras violentas que han padecido nuestros países. "Algunos hablan de perdón y olvido; nosotros hablamos de verdad, justicia y perdón. Aquí se decretó una amnistía y se dijo que se había logrado la reconciliación y que había que dar vuelta la página y mirar al futuro. De hecho en El Salvador tenemos a un pueblo que ha firmado la paz, pero que no está reconciliado". Según el obispo, "sin memoria, no hay futuro. Bien hizo el presidente argentino al declarar Museo de la memoria a la Escuela de Mecánica, donde se ejercían las más terribles torturas. Pero a la memoria hay que purificarla, como nos enseñó el papa Juan Pablo II en ocasión del Jubileo, para evitar que bajo el manto de la justicia se esconda el odio y la venganza. La búsqueda de la verdad y la justicia debe ser acompañada por el perdón".

Hablando de El Salvador, el obispo denuncia a los gobiernos posteriores a la firma de la paz por no ir a las causas de la guerra civil, porque "sobre ellos pesa la muerte del obispo Romero, de los seis jesuitas de la Universidad Centroamericana, crímenes todavía no esclarecidos como tantos otros, por no haber cumplido con los acuerdos de paz. Según Rosa Chávez "todos los familiares de las víctimas tienen derecho a una reparación, a saber la verdad, a que se rescate el honor de las víctimas; éstos son requisitos indispensables para una verdadera reconciliación". Con respecto a la Iglesia, el obispo nota en El Salvador y en general en toda América Latina "una Iglesia replegada sobre sí misma y una grave involución, con laicos enseñando catequesis en las parroquias pero ausentes de la vida socio-política. Necesitamos cristianos laicos maduros, informados, capaces de transformar la historia; esto se logra a través del estudio de la Doctrina Social de la Iglesia y la formación política. Los 25 años de la muerte de mons. Romero son una ocasión imperdible; en la misma Conferencia Episcopal hay obispos nuevos y se ha creado un ambiente mucho más propicio para recuperar su figura y continuar su obra", concluyó Rosa Chávez.

BRASIL:
FRANCISCANO SUSTITUYE A PEDRO CASALDÁLIGA

Fue nombrado obispo de Sao Félix do Araguaia, como sucesor de dom Pedro Casaldáliga, el franciscano Leonardo Ulrich Steiner, de 54 años. Según el mismo Casaldáliga, su sucesor "es dialogante, cordial y comunicativo"; por su parte declaró querer quedarse en la diócesis en la que sirvió a lo largo de 36 años porque así se lo pidieron las comunidades. Casi dos años después de haber presentado su dimisión al papa por razones de edad, se conoció al sucesor. Ulrich era hasta ahora vicario de la parroquia del Bom Jesús de Curitiba y profesor en la Facultad local de Filosofía. Se da el caso de que el p. Ulrich es primo del también franciscano cardenal Evaristo Arns, quien se refirió al nuevo obispo como "un hombre de fe que continuará el trabajo de Casaldáliga"; el mismo cardenal se comprometió para consagrarlo obispo en Blumenau. Ulrich aseguró que buscará "dar continuidad al trabajo pastoral de un hombre tan eminente como Casaldáliga y seguir sus enseñanzas". Por su parte, dom Pedro Casaldáliga, misionero claretiano español que desde 1968 trabaja en Mato Grosso, está vinculado desde siempre al Consejo Indigenista Misionero (CIMI) que con el nuevo estatuto de la Conferencia Episcopal Brasileña ya no representa oficialmente la voz de los obispos, ha denunciado su "desencanto, tristeza e indignación" porque el gobierno de Brasil no hizo nada por los indígenas.