Eduardo Ojeda

El rostro de JESÚS en el cine

 

 

Sin lugar a dudas, el personaje histórico que más ha sido objeto del interés de los cineastas ha sido el de Jesús. Es que resulta un personaje fascinante para todos los hombres y mujeres de nuestro mundo. Tanto los creyentes como los no creyentes han encontrado en él una fuente de inspiración. Algunas películas han sido planteadas con un interés muy comercial, otras pretendiendo dar un mensaje, pero los intentos siempre han sido interesantes, tal vez lo más positivo de estos filmes es que gracias al cine se fomenta el diálogo sobre la fascinante vida de Jesús de Nazaret y se despierta en muchos el deseo de conocer a Jesús. Resulta difícil convertir el mensaje de los Evangelios en película, ya que estos no son ni una novela ni una historia entendida como una biografía al estilo de nuestro tiempo. Son testimonios de fe. Presentamos una breve reseña de algunas películas con la mirada de un catequista, que en más de una oportunidad se ha valido de estos filmes, para despertar el interés de los niños, adolescentes y adultos en la vida y en la persona de Jesús.

Rey de reyes
Estados Unidos, 1963.
Director: Nicholas Rey.

Esta película se caracteriza más por ser de aventuras y matinée, que por un planteo religioso o histórico serio sobre Jesús.

Hay una especie de contrapunto entre dos figuras protagonistas: la primera es la de Jesús, que se la pasa haciendo milagros a diestra y siniestra; no es que neguemos que Jesús hizo milagros, pero ¡qué contraste con la sobriedad de los Evangelios!

La otra figura es la de Barrabás, el condenado a muerte que es reemplazado en el suplicio por Jesús. Este personaje es presentado como un líder del movimiento nacionalista judío de los Zelotes o "celosos". Este grupo realmente existió, y se caracterizaba por tener una presencia muy fuerte en Galilea. Algunos de los discípulos de Jesús pertenecían a este movimiento: se sabe que uno de los apóstoles (Simón el Zelote) integraba este grupo. Barrabás es un líder violento, opuesto a Jesús, que es un líder pacifista. En la película, Judas Iscariote es amigo de Barrabás, y ambos ponen sus esperanzas en Jesús como un posible Mesías de Israel. En la hipótesis del guionista, Judas traiciona a Jesús para ponerlo en una situación límite y obligarlo a emplear su poder divino en contra de los romanos, pero Jesús no acepta y no emplea su poder, y por eso Judas desesperado se ahorca. Abundan las batallas con gran despliegue de extras.

Como apuntó muy bien la crítica: "El Evangelio es aquí una excusa para hacer una película de Hollywood". Predomina el espectáculo sobre la intimidad, las imágenes sobre el drama que se vive, es decir estamos ante la banalización del drama y del misterio.

 

La más grande historia jamás contada
Estados Unidos, 1964. Director: George Stevens.

Comparada con la película anterior, es un intento menos efectista y más serio de presentar la vida de Jesús.

Hay más austeridad de recursos, y más planteos de contenido evangélico. Por otra parte, se juega con elementos visuales como la luz y la oscuridad, y el viento como figura de la libertad y del Espíritu Santo (recurso que luego utilizará Pasolini. Su ritmo es algo lento, y unido a su larga duración (casi 3 horas) resulta un tanto difícil de sobrellevar. Aunque toma elementos de los Evangelios Sinópticos, se basa mucho en el Evangelio de San Juan, e intenta que el espectador interiorice la figura de Jesús, resaltada sobre todo en su naturaleza divina.

 

El Evangelio según San Mateo
Italia, 1965. Director: Pier Paolo Pasolini.

Esta película es a juicio de muchos, la obra maestra de Pasolini. El hecho resulta curioso, pues Pasolini era un ateo declarado; sin embargo, después de una experiencia religiosa personal se decide a realizar la película. Hay un gran respeto al Evangelio, tanto que se lo puede apreciar sin cambio alguno, mientras transcurre la película. Lo que hace Pasolini es simplemente agregarle imagen. El director se concibe a sí mismo como alguien que contempla la acción, con discreción y sin aparecer. Fue filmada en el sur de Italia, en la ciudad de Matera, que recuerda ciertas poblaciones de la Palestina de los tiempos de Jesús. La película se realizó en blanco y negro y con actores no profesionales, sino trabajadores y gente común. El actor que interpreta a Jesús es un joven estudiante de medicina, y el único que tenía en el elenco algo de práctica teatral. Para María en su vejez, el director eligió a su propia madre.

Se resalta la pobreza y la austeridad de vida que Jesús llevó, su predilección por los pobres y pequeños y sus críticas a los poderosos. Podría decirse que hay una fuerte crítica al sistema social excluyente y generador de pobreza. El viento, símbolo del Espíritu Santo, sopla fuertemente en toda la película, las vestiduras blancas de Cristo y los apóstoles nos hacen pensar en la luz, en contraste con la oscuridad y los grises de los rostros y vestiduras de sus enemigos. El Jesús de Pasolini es un Jesús profundamente humano, y sensible al dolor de sus hermanos, pero muy seguro de su camino y misión. La película resalta por su austeridad y gran belleza. Es muy interesante para trabajar en grupos. Lamentablemente, es difícil de conseguir, pues no fue muy apreciada por el círculo comercial rioplatense. Desde luego, es notable que una persona de gran sensibilidad artística pero de vida angustiada y que perdió la fe cristiana de su infancia, se haya atrevido a representar la vida de Cristo y lo haya hecho con calidad y fidelidad al texto del primer Evangelio.

 

Jesucristo Superstar
Estados Unidos, 1972.
Director: Norman Jewison.

La película es una adaptación al cine de la ópera rock del mismo nombre, escrita por Tim Rice y Lloyd Weber, que se estrenó en Londres en 1968, y estuvo más de 10 años en cartel. Debido a su éxito se llevó al cine. Siendo una obra musical tiene un gran mérito, no lo dice todo, ni pretende hacerlo. Se basa en los Evangelios Sinópticos (sobre todo el de Lucas) y presenta los últimos siete días de la vida de Jesús. El hecho de que Jesús y los apóstoles aparezcan cantando rock, no le gustó a muchos, especialmente a todos los movimientos ultra conservadores. En Buenos Aires, intentaron presentar la obra en el teatro en el año 1969, pero los grupos ultrarradicales de derecha llegaron a incendiar el teatro, para que el estreno no se produjera. Aquí en Montevideo no se pudo estrenar hasta 6 años después de filmada. La Iglesia no la prohibió porque el papa Pablo VI la vio y declaró que era una obra hermosa y que lo había emocionado profundamente.

La ópera rock tiene sus orígenes en el movimiento hippie que tuvo en una época una fuerte inclinación a valorar a Jesús, pero al margen de las Iglesias establecidas. Los autores quisieron recoger lo más auténtico de este movimiento llamado "Jesus People". Rice y Weber no son cristianos, sino agnósticos y no pretenden hacer un planteo religioso. Sólo desean plantear su admiración por Jesús y sus interrogantes acerca de él.

Se ha criticado mucho el hecho de que la historia gire prácticamente en torno a Judas, que es casi más protagonista que el propio Jesús. También molestó que Judas fuera representado en la película por un negro. Sin embargo, el hecho de que Carl Anderson, un excelente cantante y actor, que en la película interpreta el papel de Judas, sea negro, es sólo un hecho casual.

En la intención de los autores, Judas representa al hombre del siglo XX que se pregunta e interroga acerca de la identidad y del sentido de la misión de Jesús, y que desconcertado ante el Señor oscila entre la fe y la traición. En la canción "Superstar" tal vez la más conocida de la ópera, Judas grita ante Jesús y le dice: "Jesús ¿quién eres tú? ¿Quién dices que eres?" "No me juzgues mal, yo sólo quiero saber, yo quiero tener fe".

La ópera sugiere la posibilidad de que María Magdalena estuviera enamorada de Jesús. Esto también provocó muchas críticas. Sin embargo, María Magdalena según el evangelio era una mujer pecadora (según la tradición era una prostituta) y no es de extrañar que se hubiera enamorado de Jesús, ya que él había sido el primer hombre que ella conoció que no la despreció ni la utilizó. Magdalena es invitada por el propio Jesús a vivir un amor distinto, lo que está también claro en la película. Sobre la Resurrección de Jesús no se pronuncia, pero la insinúa, se deja abierto el tema para que cada espectador saque sus conclusiones. Su música es excelente y atrae a la gente joven, es una película muy apta para trabajar con un grupo, ya sea de jóvenes o adultos. Un dato interesante es que fue filmada en el desierto de Negueb, cerca de Jerusalén.

 

Proceso a Jesús
España, 1973. Director: José Luis Saenz de Heredia.

Basada en una obra de teatro, fue llevada al cine con un resultado realmente bueno. A diferencia de los filmes anteriores, no es una puesta en escena de la figura y la vida de Jesús, sino una forma muy original de plantear el tema a los hombres y mujeres de hoy.

La película nos presenta a un grupo de judíos sefardíes que son una compañía de actores ambulantes que vuelve a España, su tierra ancestral de la que habían sido expulsados. Ellos presentan una suerte de obra teatral en la que intentan recrear el juicio a Jesús realizado hace 2000 años y que terminó en una condena a muerte. Los actores representan a los personajes llamados a dar testimonio en contra o a favor del acusado tratando de revisar su proceso, y ver si realmente Jesús de acuerdo a las leyes judías de su tiempo, era culpable o no.

Ellos dejan luego en manos de los espectadores la condena de Jesús o su inocencia. Pero en la ciudad de Toledo, la representación se transforma en algo que ya ni los actores, ni los espectadores logran controlar. Todos sienten muy presente al acusado, pues la profundidad del debate va prendiendo hondo en el corazón de todos, aún en el de los que vienen con frivolidad y sólo para divertirse, dado que la función es gratuita. Es que ante Jesús nadie puede permanecer indiferente. La película se puede comentar con mucho fruto entre jóvenes y adultos, ya que algunos planteos pueden superar la capacidad de los niños. La limitación es que los temas presentados corresponden a los comienzos de la década del 70.

 

Jesús de Nazareth
Italia-Estados Unidos, 1979.
Director: Franco Zefirelli

En primer lugar, nos encontramos ante una obra que no fue concebida para el cine, sino para la televisión. En efecto, su duración es de 8 horas y media. Fue preparada como una miniserie, que se estrenó simultáneamente en la Televisión Italiana y en Estados Unidos en la Semana Santa de 1979. Por estas latitudes se conoció una versión en cine más reducida, con dos películas de 3 horas cada una, seleccionando las partes más importantes.

Es una visión católica de Jesús, que tiene en cuenta todo lo que nuestra fe dice de él. Visualmente es de una gran belleza y poesía, se ve que Zefirelli como buen italiano, tiene ante sí los cuadros de los famosos pintores renacentistas.

La reconstrucción de época es bastante creíble. Pero tiene una contra, es demasiado literal, es muy larga y por momentos se vuelve pesada.

Los milagros de Jesús no son muy bien presentados, y se acentúa peligrosamente una visión muy milagrera y casi mágica de Jesús. Varios pasajes son sacados del contexto y la intencionalidad de los evangelistas.

Es de resaltar como algo muy positivo, el tratamiento dado a la Pasión de Jesús, a su Muerte y Resurrección. Asimismo hay dos pasajes muy bien logrados: la reunión del Sanedrín en la cual deciden condenar a muerte a Jesús; y el diálogo entre Magdalena, Pedro y los apóstoles acerca de la fe que tienen en Jesús.

Es un clásico que perdura en el tiempo. Se puede trabajar bien, incluso con niños, pero por partes.

 

Jesús
Estados Unidos, 1979.
Peter Sykes y John Kirsch.

Es una muy interesante y aprovechable versión de la vida de Jesús. No fue hecha con fines comerciales, sino que es parte de un proyecto misionero de los hermanos protestantes evangelistas. Como es bien sabido, los hermanos protestantes defienden la estricta literalidad de los textos. En eso permiten un buen trabajo catequístico, porque son fieles reconstructores de la época y las palabras de Jesús. Esta película fue filmada en Palestina, y trata de seguir fielmente el Evangelio de Lucas en el cual se basa. Se resalta la sensibilidad de Jesús por los más pobres y en especial su afecto y cariño hacia los niños.

Su pedagogía como Maestro de la fe, y su compasión por los pecadores también son presentadas extensamente. Los apóstoles son bien descriptos, y su amistad con Jesús es muy resaltada. Se puede trabajar con niños y adolescentes, también con adultos.

 

La última tentación de Cristo
Estados Unidos, 1989.
Director: Martín Scorsese.

Esta película no se basa en los Evangelios, sino en la novela del mismo nombre, del autor griego Nikos Kasanzaquis.

Más que una vida de Jesús es una hipótesis de ficción, en la cual el guionista se imagina a Jesús resistiendo ya en su agonía en la Cruz, una última tentación, en la cual el diablo, disfrazado de ángel, le propone escapar de la muerte, y casarse con María Magdalena a la cual Jesús ama secretamente.

La escena en la cual se muestra a Jesús casado con María Magdalena, es una visión, como un ensueño, que no ocurre en realidad. La escena es justamente la tentación que tiene Jesús, y que consiste en el deseo de llevar una vida normal con su esposa, tener hijos con ella, en lugar de ser un Mesías y sacrificarse para salvar a los hombres. No hay base alguna en los Evangelios para creer que esto pudiera haber ocurrido. Esta película nos presenta a un Jesús atormentado por sus deseos sexuales, y reprimiéndose para no tenerlos. Esta visión no tiene nada de cristiana, y además no tiene base ninguna.

¿Jesús fue tentado alguna vez? Sí, por supuesto, y sus tentaciones están en los Evangelios. Sus tentaciones fueron el triunfalismo, el deseo de manipular a la gente mediante el poder, el usar la violencia contra sus enemigos, y escapar al dolor y al sufrimiento.

El celibato fue asumido por Jesús como estilo de vida, no porque pensara que el sexo fuera algo pecaminoso, o que la virginidad fuera un estado de vida superior al matrimonio. Para Jesús el celibato fue una forma de entrega y disponibilidad a sus hermanos, una forma de consagrarse a la construcción del Reino de Dios.

Es una película para adultos, en la que algunas intuiciones artísticas y alguna buena reconstrucción (ver, por ejemplo, la escena de "las tentaciones" en el desierto) se mezclan con la ficción literaria, a menudo truculenta, que no tiene nada que ver con la verdad histórica (y menos con una visión desde la fe) de la figura de Jesús; de hecho, al comienzo del film se afirma que esta película no es una mirada histórica sobre Jesús, sino una ficción acerca de su vida.

 

Jesús de Montreal
Canadá, 1989.
Director: Denis Arcand.

Esta obra no es una representación de la vida de Jesús, ni siquiera es un planteo religioso. Es una forma de presentar a Jesús, como si él viviera hoy entre nosotros.

Denis Arcand contesta a esta pregunta: ¿Si Jesús llegara a venir a Montreal en 1989, cómo viviría y qué haría? Ni siquiera se plantea que Daniel, el joven actor, que muere accidentado mientras representa a Jesús en la pasión, sea Jesús.

La película se mueve en dos planos. Por un lado describe cómo el actor que interpretará a Cristo en una representación de la Pasión -encargada por el párroco de un santuario de Montreal- empieza a buscar a los actores que lo acompañarán en la obra, y lo que va ocurriendo en su vida y en la de ellos. Por otro lado muestra la obra representada con un criterio "muy vanguardista y abierto", que no gusta al cura párroco.

El actor consigue a un especialista que lo asesora en arqueología; pero en la información que le da, se mencionan datos de la tradición anti-cristiana en los que Jesús sería hijo natural de Panthera, un soldado romano que habría violado a María. Los sacerdotes le cuestionan a Daniel que este dato sea presentado como un dato fehaciente e histórico.

Lo novedoso del planteo es que Daniel, rescata a los actores de tareas denigrantes que realizan para subsistir. Por ejemplo, a la actriz que hará de Magdalena la saca de la filmación de películas de publicidad, en las cuales su cuerpo es utilizado como artículo de consumo. También algunos actores están doblando películas pornográficas. Daniel los saca de esas tareas y crea en el grupo de actores independientes una relación de amistad y comunión similar a la establecida entre Jesús y los apóstoles.

Por otro lado Daniel se va posesionando tanto de su personaje que poco a poco se identifica con él.

En una hermosa escena, Daniel expulsa a una directora de un corto de publicidad que intenta hacer que la joven que hará de Magdalena se desnude y muestre su cuerpo ante las cámaras. Presionada por su necesidad económica y a pesar de la humillación ante los camarógrafos y un público que se ríe de ella, la joven empieza a desnudarse, pero Daniel tira las cámaras indignado. Como Jesús frente a los mercaderes en el Templo, Daniel hace un látigo con unos cables y azota a la directora, que se ha burlado de la chica, y destruye el estudio.

El Templo que Daniel defiende es el cuerpo de la muchacha. Luego este "Jesús de Montreal" es tentado por un ejecutivo "yuppie" que le dice mostrándole la ciudad y sus rascacielos desde un ático: "Si tú quisieras, yo podría ser tu representante, y tendrías esta ciudad en tus manos." La figura de los sacerdotes no sale muy bien parada, pero tampoco se trata de un planteo irrespetuoso; la obra apunta a la hipocresía de algunos clérigos que se transforman en insulsos funcionarios, y que no muestran una fe viva ni comprometida a favor de la gente.

En ningún momento la película nos dice que Daniel es Jesús. Más bien encarna a Jesús, es un hombre de hoy que se ha comprometido tanto y ama tanto a Jesús que obra como obraría él si fuera un hombre de nuestro tiempo. La película resulta una obra buena y original, con un planteo muy profundo e interesante. Respecto al joven actor que encarna tanto a Cristo que se transforma en otro Jesús, encontramos en él la figura de cómo debe ser un verdadero cristiano. El gran desafío del cristiano en todas las épocas ha sido siempre éste: encarnar el estilo de vida y la conducta de Jesús en la época y la sociedad que le toca vivir.

 

Jesús
Italia y Estados Unidos, 1999.
Director: Enrico Sabbatini.

Desde el punto de vista catequético, ésta es sin lugar a dudas la película más completa y trabajable. Tiene tan sólo dos inconvenientes. No se vio en el circuito cinematográfico uruguayo, sino que se vio por Cable. Además, al igual que la película de Zeffirelli está pensada para la pantalla chica, y no para el cine.

Es una miniserie para televisión. El canal de cable HBO la coprodujo junto a la RAI y algunos pudimos verla gracias a grabaciones caseras. Es una hermosa y disfrutable película. A diferencia de otras, ésta sí es un planteo religioso y fue hecha con asesoramiento de varios teólogos franciscanos italianos.

No comete el error de la literalidad ni quiere decirlo todo. No es una adaptación de todo el mensaje del Evangelio al cine; pero se basa en él, y su visión es realmente respetuosa. El actor Jeremy Sisto interpreta aquí a un Jesús profundamente humano, que quiere entrañablemente a José su padre adoptivo, y que sufre como todo buen hijo cuando éste muere. Es de notar la entrañable y natural relación que presenta la película entre Jesús y María, presentada como una mujer veterana con una ternura y una sensibilidad maravillosa. Se ve como no sólo comprende a su Hijo sino que lo impulsa y anima para que cumpla su misión.

Jesús y sus apóstoles son amigos entrañables y sencillos, que aun viviendo una dura realidad, que supone la violencia y la dominación romana, saben divertirse, bailar, tomarse el pelo mutuamente y disfrutar de la vida. María Magdalena es una prostituta rescatada por Jesús de su miseria, y la película sabe presentar con mucha delicadeza su situación y evolución espiritual. También es notable la presentación del apóstol Tomás, al que le costaba seguir a Jesús. El espectador descubre la realidad personal de estas personas, sencillas, frágiles y pecadoras. Es una película muy adecuada para el trabajo en grupo. Fue hecha con motivo del Jubileo, y trata de dar respuesta a muchas preguntas sobre los errores cometidos por la Iglesia a lo largo de los tiempos, como las cruzadas y la inquisición. Satanás aparece también bajo dos rostros, los de una hermosa joven, y el de un "yuppie" elegante y fanfarrón. Una inteligente actualización de las tentaciones de Jesús en el desierto. Muy recomendable.

 

La Pasión de Cristo
Estados Unidos, 2004.
Director: Mel Gibson

Esta película ha sido objeto de mucha controversia.

Se la ha acusado de antisemita. Esto no es cierto. Más bien cuando uno la ve, los que aparecen como los malos de la película no son los judíos sino los sacerdotes y los romanos que tratan con desprecio a los judíos. Esto es históricamente cierto.

El mérito grande de esta obra es el rescate del arameo, el idioma que Jesús habló. El otro idioma usado es el latín, puesto en boca de los romanos, que lo hablan entre ellos. Lo más probable es que los soldados romanos usaran el griego "Koiné", idioma popular que se hablaba en Palestina, y en el cual están escritos los Evangelios. Es probable que Jesús y los apóstoles al hablar con los romanos se expresaran en este dialecto.

Llamó mucho la atención la violencia mostrada en la película, que describe con muchos detalles las espantosas torturas a las que fue sometido Jesús.

La escena de los azotes está equivocada: los romanos daban 39 azotes, no más. No se trataba de matarlos con los azotes, sino de crucificarlos. Ciertamente los romanos a veces se excedían. Pero si una persona común y corriente fuera sometida a esa sesión que nos muestra la película (con muchos litros de sangre derramados) no hubiera llegado a ser crucificada, hubiera muerto allí. Lo demás es cierto y terrible. No es recomendable para niños chicos porque realmente impresiona mucho. La crucifixión era una tortura horrible y no resultaría nada agradable verla como era en la realidad. Gibson apuesta justamente a conmover e impresionar, y mostrar cuánto sufrió Jesús por nosotros. Resulta muy discutible lo que presenta, pero es una opción respetable.

No es cierto que Pilato fuera tan inocente y bondadoso como se lo presenta aquí. Más bien, era corrupto, cruel y venal. Si intentó salvar a Jesús fue porque era muy evidente que no era un revoltoso que quería derrocar al Imperio. Sólo aceptó condenarlo por la presión política del Sanedrín.

Es un planteo de una teología preconciliar, que data del Medioevo. Según esta teoría teológica, la ira de Dios se habría desatado sobre la humanidad. Era necesario lograr una satisfacción divina, por lo tanto Jesús, el inocente, carga con la culpa de todos los hombres. Él soporta la culpa de todos. Por eso la Cruz, el dolor y el sufrimiento de Jesús eran necesarios para que la cólera de Dios quedara satisfecha, y así los hombres fueran perdonados. Esto se nota claramente cuando al principio de la película Jesús ora en el Huerto, y el demonio se le aparece y le dice: "¿Tú crees que puedes cargar con los pecados de todos los hombres? Nadie puede. Tú no podrás."

También se ve en la escena de los azotes, cuando Jesús se levanta provocando el enojo de los que lo azotan y se muestra con profusión de detalles la sangre derramada, e incluso ésta se recoge por María y María Magdalena. Es la sangre que lava los pecados y satisface la ira de Dios. La tesis de la película es que sólo el Hijo de Dios podía soportar el peso de los pecados de los hombres y satisfacer la ira de Dios.

No hay una mención clara del enfrentamiento de Jesús con los poderosos y de su denuncia de las injusticias. Esta teología desde la cual se mira el sufrimiento y la Pasión de Cristo es muy espiritualista y reduce el horizonte de comprensión de los Evangelios. La opción de Jesús por los pobres y humildes, su cuestionamiento de la concepción religiosa y legalista de los fariseos, razones que provocaron su muerte y que aparecen en los Evangelios, se encuentran muy desdibujadas.

Mel Gibson es católico prácticante, de una orientación preconciliar, y es comprensible su planteo.

La teología postconciliar en cambio, plantea otros aspectos. La Cruz y la tortura de Jesús no son un castigo para aplacar la ira de Dios. La voluntad de Dios es que hubiera al menos un ser humano que pudiera cumplir su proyecto en su vida. Uno que no claudicara ante el pecado y el odio de los hombres y amara hasta el final. Es el amor de Cristo el que transforma una muerte horrible en ruta de liberación y redención.

La Cruz por si sola no salva, sino el que se dejó clavar en ella. Es el amor de Cristo el que salva a los hombres y cumple la voluntad del Padre.

Hubiera sido interesante que Mel Gibson presentara la Pasión, Muerte y Resurrección, ya que son misterios de fe que sólo pueden comprenderse juntos.

Ya lo había dicho San Pablo: "Si Cristo no resucitó, vana es nuestra fe, y ustedes seguirían en sus pecados." 1Cor 15, 17.

Un acierto de la película es la presentación de la figura de Simón de Cirene, y su transformación personal en un hombre de fe, motivado por la paciencia y el amor de Cristo. Esto tiene bases evangélicas, ya que Marcos nos aporta el dato de que los hijos del Cireneo son cristianos e integran la comunidad de Roma. El Cireneo resulta conmovedor, y su valentía al defender al indefenso despierta la simpatía de todos.

A pesar de sus fallas, resulta una película muy interesante y se presta al trabajo pastoral, porque tiene el mérito de despertar el diálogo y la búsqueda de fe.

Gibson basó su película no sólo en los Evangelios sino en unos escritos de la Beata Catalina Emmerick que habría tenido una visión de la Pasión y Muerte de Jesús. Pero el origen de estos escritos está muy discutido, y no parecen ser auténticos.

 

Eduardo Ojeda