VATICANO

Benedicto XVI en búsqueda de la unidad

Un tema clave de los primeros pronunciamientos públicos del nuevo Papa es la necesidad de una mayor unidad entre los creyentes. Benedicto XVI ya en su primer discurso del 20 de abril pasado en la Capilla Sixtina del Vaticano dirigió un importante mensaje no sólo a los cardenales sino a todos los cristianos e inclusive a los hombres y mujeres de buena voluntad, declarando que la unidad de la Iglesia Católica, la unidad entre los cristianos y la unidad de la familia humana serían su principal preocupación.

El Papa Benedicto XVI, en sus primeras intervenciones remarcó su deseo de unidad con toda la Iglesia y antes que nada la comunión colegial entre él y los obispos. El Concilio nos ha dejado "una Iglesia más valiente, más libre, más joven. Una Iglesia que mira con serenidad al pasado y no tiene miedo del futuro". También se refirió a la unidad entre los cristianos separados en Iglesias y confesiones distintas. El Papa afirmó que será su "compromiso prioritario trabajar sin ahorrar energías en la reconstitución de la unidad plena y visible de todos los cristianos". Y añade: "Esta es mi ambición y apremiante deber. Lo que más urge para eso es la purificación de la memoria, para superar las heridas del pasado". El tercer objetivo es buscar "el encuentro y el diálogo con las distintas religiones y civilizaciones para colaborar en un auténtico desarrollo social, respetuoso de la dignidad humana".

Llamó la atención en especial la insistencia de Benedicto XVI sobre el ecumenismo. Efectivamente, los objetivos del Papa han sido compartidos por el Consejo Mundial de las Iglesias (que agrupa a 347 Iglesias de más de 100 países con 400 millones de cristianos), según lo expresó su secretario Samuel Kobia, un ministro ordenado de la Iglesia Metodista de Kenia, que se comprometió a visitar a la brevedad al Papa y proponerle que reconozca oficialmente como Iglesias a las denominadas "comunidades eclesiales" y que encare el tema de los matrimonios mixtos y de la hospitalidad eucarística.

Se ha declarado de acuerdo en buscar junto con los católicos respuestas a desafíos comunes como la violencia, la injusticia, la pobreza, el Sida.. "El Sida sobre todo -declaró- constituye una tragedia humana de tal magnitud que merece busquemos juntos cómo encararla desde el punto de vista moral". Comparte con el Papa la inquietud de la "purificación de la memoria" y hace votos por el éxito de su gestión.

Benedicto XVI también envió un mensaje cordial al Sínodo Nacional de la Iglesia Reformada en Francia, principal comunidad protestante del país, la que se alegró de recibir por primera vez este gesto de consideración por parte del Vaticano.

Mensajes también fraternos intercambiaron el nuevo Papa y el patriarca ortodoxo de Moscú, Alexis II. A los ortodoxos el Papa les envió sus augurios en ocasión de la Pascua que ellos celebraron el 1º de mayo siguiendo como es su costumbre el calendario juliano (de Julio César del año 46 antes de Cristo), mientras en occidente se sigue el calendario de Gregorio XIII de 1582. Los augurios del Papa empezaban con: "¡Cristós anesti!" (en griego: "¡Cristo ha resucitado!"). Otro mensaje amistoso fue para el ex rabino jefe de Roma, Elio Toaff, al cumplir 90 años, y en cuya fiesta-homenaje participaron en nombre del Papa los cardenales Kasper y Etchegaray. Mientras tanto el Papa participó en la procesión del Corpus Christi por las calles de Roma el jueves 26 de mayo; el 29 estuvo en Bari para la clausura del Congreso Eucarístico Nacional italiano e invitó a todos los católicos a celebrar de una manera especial el Año Eucarístico. También confirmó su viaje a Colonia para las Jornadas
Juveniles en agosto y la celebración del Sínodo en octubre.