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VATICANO El Encuentro Juvenil de Colonia La edición n. 20 de las Jornadas Mundiales de la Juventud reunió en Colonia (Alemania) del 11 al 21 de agosto a cientos de miles de jóvenes de toda Europa y del mundo entero. Fueron muy significativos los gestos de acercamiento del Papa para con las Iglesias Protestantes, los judíos y los musulmanes.
Además de los numerosos contactos con las Iglesias Protestantes subrayando las raíces cristianas de Europa y su unidad, particular interés tuvo la visita del Papa a la sinagoga de Colonia el 19 de agosto; esa sinagoga fue incendiada el 10 de noviembre de 1938 en la famosa "noche de los cristales" y reconstruida en 1959. De los 20 mil judíos que había en Colonia, 11 mil fueron exterminados y los demás emigraron. Ahora un papa alemán por primera vez entró en una sinagoga judía en Alemania después del Holocausto. A fines de julio pasado el estado de Israel había protestado porque el Papa, al condenar los recientes atentados terroristas, no había nombrado los ataques terroristas palestinos contra Israel. La respuesta del Vaticano no se hizo esperar y recordó las permanentes condenas contra el terrorismo de las organizaciones palestinas, pero destacó también las reacciones israelíes no compatibles con las normas del derecho internacional. El encuentro con los musulmanes ayudó a superar el malentendido que había causado la expresión con la cual el Vaticano había deplorado "los hechos inhumanos y anticristianos" (de Londres); esa expresión debió ser cambiada por otra: "los hechos bárbaros contra la humanidad" para evitar que se interpretara como un conflicto entre religiones y civilizaciones. El Papa dijo claramente hablando de los atentados en Londres: "Los actos terroristas son obra de grupos fanáticos y no son espe-cíficamente dirigidos hacia el Cristianismo". Benedicto XVI busca un diálogo cada vez más profundo entre las religiones monoteístas cuyo origen común se remonta a la figura de Abrahán. Para eso el Papa está dispuesto a viajar a Turquía en noviembre, habiendo aceptado la invitación del patriarca Bartolomé I para la fiesta de san Andrés, y así demostrar su apertura hacia ese país cuyo gobierno todavía no lo ha invitado debido a la oposición manifestada en el pasado por el entonces card. Ratzinger al ingreso turco en la Unión Europea. |
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