MEMORIA DEL P. ROBERTO VIOLA

Hacer creíble la buena noticia de Jesús

Dirigimos nuestro grato recuerdo al p. Roberto Viola, fallecido el pasado 27 de agosto. Fue un gran testigo, un amigo y compañero en la primordial tarea de anunciar a Cristo con todos los medios. Colaboró a su tiempo con las publicaciones de Umbrales. Presentamos aquí algunos pasajes de la homilía del p. Roberto García sj, en sus exequias, al día siguiente de su pascua.

Maestro de catequistas

Sin duda, Roberto ha sido un regalo para la Iglesia y para la Compañía. Muchos de nosotros hemos aprendido de él a conocer y amar más a Jesucristo el Señor, a través de su palabra.

Su preocupación constante para que la buena noticia de Jesús caiga en tierra buena y pueda germinar y producir fruto lo marcó toda su vida hasta el final.

Maestro de catequistas. Sabía muy bien que la Palabra de Dios sólo podía producir fruto si caía en tierra preparada. Por eso todo su actuar catequético partía siempre de la "experiencia" de aquel que se acercaba a recibir el mensaje.

Si en algo se distinguió como catequista, fue en aprender a ubicarse ante quien sería evangelizado.

 

Los temas complicados en verdades sencillas

Buscaba que su anuncio fuera inculturado en las realidades humanas. No entraba en la vida de una persona sino a través de su propia experiencia y de las presencias que el Señor había marcado ya en esa vida. Podemos decir con verdad que hoy estamos despidiendo a un compañero que dedicó su vida a hacer creíble la buena noticia de Jesús.

Como teólogo caminó por terrenos fronterizos, innovadores y creativos. No se conformaba fácilmente. Buscaba las respuestas más cercanas a la intelección razonable y experiencia de vida, que fueran el humus para que la Palabra cayera.

Con facilidad traducía temas complicados en verdades sencillas e inteligibles. Y entre la risa, la ironía y el suspenso ejemplarizaba situaciones difíciles de la vida cotidiana; las que retomaba para ser iluminadas por la Palabra de Dios.

Le apasionaban los temas escatológicos (la muerte, el sufrimiento, la vida del más allá); incursionaba en ellos, desentrañando respuestas a las preguntas fundamentales del hombre.

 

Buceaba en las ciencias del Universo

Tenía como hobby recoger datos sobre las ciencias físicocósmicas del Universo.

Le apasionaba todo lo referente a los vuelos espaciales y a los descubrimientos nuevos sobre Planetas, Galaxias y leyes de la naturaleza. Incorporaba a su lenguaje docente las investigaciones y los logros de las leyes cósmicas y los descubrimientos científicos e hipotéticos de las ciencias del Universo.

 

Centrado en el misterio pascual

Como hombre de fe, fue un enamorado de Jesucristo y su mensaje. Transmitía desde su experiencia las resonancias espirituales que transitaban en su interior. Creía en un Jesús humano, histórico, comprometido con la causa de los hombres. Sabía y vivía la Resurrección de Jesús como fuente de inagotable sabiduría y de esperanza para la realización plena del ser humano.

Toda su pedagogía catequética estaba centrada en el Misterio Pascual.

 

Entraba en la vida del otro

Como hombre de Iglesia, fue un buen religioso, sencillo, cercano y comprometido con el carisma propio de nuestra vocación de jesuitas.

Asumió responsabilidades jerárquicas, y se mostró muy buen compañero y amigo. Siempre tenía tiempo para compartir el diálogo con otros; con fina ironía abría el juego incorporando a quien aún no participaba; era comprensivo, de buen consejo y sensible ante el sufrimiento o las injusticias. Entraba en la vida del otro, a través de una palabra, un chiste o una risa cómplice.

 

Sus múltiples aportes a la Iglesia

Se fastidiaba y dolía cuando la Iglesia hacía declaraciones de corte tradicional, o desconociendo la realidad social por donde transita la humanidad.

La Iglesia arquidiocesana, nacional e internacional le agradecen sus aportes en la investigación catequé-tica y en la docencia.

Supo cultivar muy buenos amigos entre sus compañeros jesuitas y estuvo muy cercano a los sacerdotes del Clero Secular y a otros religiosos.

De mentalidad muy abierta, receptora y criteriosa de cuanta novedad aparecía en el campo de la investigación teológico-pastoral. Incorporando con facilidad los escritos de los Santos Padres, los buenos teólogos, humanistas y filósofos, al contenido catequético y a la predicación. Buscador incansable, lector, escritor, novelista y gran comunicador.

Fue pionero en aplicar los medios de comunicación para el anuncio evangélico.

En los distintos Equipos de trabajo del Catecumenado de Adultos, del Oficio, del Instituto de Catequesis, volcaba su originalidad y creatividad, mezclando el buen sentido del humor con intuiciones ricas en contenidos doctrinales y en herramientas pedagógicas.

 

p. Roberto García, sj
(Extractado de "Entre Todos" n.110)

 

Amistad y colaboración

La amistad y la cercanía del p. Viola con las ediciones populares de la Gruta de Lourdes y luego de Umbrales, se concretaron al comienzo de la década de los 90. En esos años se editaron algunas de sus obras como "Tras las huellas de Jesús", doce capítulos redactados como libretos literarios para una producción de un video que se filmó en Tierra Santa y que se publicaron para uso pastoral con el mismo título.

Las ediciones dehonianas publicaron también diez novedosas catequesis sobre la Creación, en un cuadernillo ilustrado titulado "Más allá del horizonte". También se reeditó su conocida e inspirada novela "La casilla de las dunas".