ARGENTINA

Congreso Nacional de Laicos

 

Los días 8 y 9 de octubre se realizó en el teatro Gran Rex de Capital Federal el Congreso de Laicos a nivel nacional con el lema: "Hacia la Argentina del Bicentenario", con la presencia de una veintena de obispos y distintas personalidades. Los más de 2.000 delegados redactaron una carta al pueblo de Dios, expresando sus compromisos.

Lo más destacado es el compromiso de los laicos a participar en política para recuperar el sentido del bien común y terminar con "los escándalos de la exclusión, el hambre y la corrupción". También expresaron la voluntad de "gestar un laicado maduro, abierto a la diversidad, al servicio de los más débiles, constructor de la justicia, la solidaridad y la paz, por cuya coherencia los argentinos puedan reconocer los valores evangélicos". Al inaugurarse el congreso, el secretario del Consejo Pontificio para los Laicos, obispo Josef Clemens, instó al compromiso político y alertó sobre una secularización progresiva en todos los ámbitos de la vida. Invitó a aportar el "plus cristiano" en un contexto social marcado por "el pluralismo y el relativismo ético". Añadió el representante del Papa: "América Latina padece una crisis de los sistemas sociales y del estado de bienestar. La condición para la participación del cristiano en la vida pública es un amplio conocimiento de la Doctrina Social de la Iglesia".

El congreso fue organizado por el Departamento de Laicos de la Comisión Episcopal de Laicos (DEPLAI) y tuvo como finalidad "generar un espacio de diálogo para profundizar el proceso de participación de los laicos en la vida del país, en vistas de la celebración del bicentenario". Además del director del DEPLAI, Osvaldo González Prandi, disertaron el diplomático Vicente Espeche Gil, la profesora Nieves Tapia de Basílico y el politólogo Julio Saguir. Se repitió a lo largo del congreso que el lugar de los laicos no es la sacristía sino el mundo, el compromiso socio-político más que las funciones intra-eclesiales (litúrgicas, misioneras, apostólicas). Se dijo que en la Iglesia las decisiones deben partir desde abajo, que hay que renunciar al triunfalismo, dar cabida al diálogo más franco y directo entre pastores y agentes pastorales.

Sobre el compromiso político, hablando de las elecciones legislativas de octubre, preguntaba el arzobispo Carmelo Giaquinta: "¿Cuál es el camino recorrido por la Argentina desde la gran crisis de 2001?; ¿Aquel grito: ¡que se vayan todos! manifestó una resolución firme de reconstruir la Nación sobre fundamentos morales sólidos?; ¿O fue sólo expresión del mal humor de los ahorristas por su dinero acorralado en el Banco? ¿Desde entonces han sido suprimidas las causas que llevaron al derrumbe del 21 de diciembre? ¿Llegamos a las elecciones con acuerdos fundamentales pactados entre todos sobre la República que queremos? Muchas veces los políticos confunden gobernar con tener el poder. Gobernar es obra de sabiduría y ejercicio de las virtudes cívicas; obtener el poder y retenerlo puede ser obra del fraude y la violencia". El mensaje central del Congreso fue justamente ése; a los cristianos laicos se les pide capacitación, coraje y una nueva visión de la política.

Por otra parte, los laicos de la Acción Católica Argentina, se preparan para festejar sus 75 años en el país, con la 25ª Asamblea Federal que se desarrollará en Rosario desde el 29 de abril al 1º de mayo del próximo año. El difunto papa Juan Pablo II, dejó un legado a la Acción Católica que constituye todo un programa para este próximo aniversario: Contemplación, Comunión, Misión. Para vivirlo intensamente, se preparan estas jornadas que esperan marcar nuevos rumbos en la vida de la institución. La Acción Católica cuenta en la actualidad con 30.000 militantes, en 850 comunidades en toda Argentina.