Entrevista: p. Primo Battistini

Brasil: una Iglesia en la encrucijada

 

El p. Primo Battistini, desde el año 1972 es misionero en Amazonia, trabaja en las Pastorales Sociales de 13 diócesis y se dedica a la coordinación de las comunidades eclesiales de base en el área urbana. Umbrales reproduce algunos párrafos de una entrevista que le realizó la revista "Missione Oggi" (n. 2, 2005).

 

¿Cómo ve a la Iglesia brasilera?

En los años setenta, estimulada por un pequeño grupo de obispos realmente comprometidos, la Iglesia de Brasil se había puesto en el camino de la renovación conciliar y del compromiso social. Era la Iglesia de la Teología de la Liberación, de las Ceb, de la renovación litúrgica, de la lectura popular de la Biblia, de la presencia activa de los laicos, de la denuncia social. A mitad de los años 80, por la influencia del nuevo pontificado, por la difusión de movimientos eclesiales como la Renovación del Espíritu, Comunión y Liberación, Legionarios de Cristo etc. y por el crecimiento de las Iglesias pentecostales atribuido al excesivo compromiso social de la Iglesia, muchos obispos han comenzado a tomar otra dirección. Hoy apuntan a la formación del clero, a la organización de los sacramentos y a la pastoral de las parroquias, a la construcción de edificios de culto... La idea conciliar de la Iglesia como "pueblo de Dios" empieza a ser vista como algo superado. Por ejemplo, en muchas diócesis no se realiza más la Asamblea del pueblo de Dios, que era una forma sinodal de la Iglesia local para expresarse, con encuentros cada 4-5 años y que reunía a unas 500 personas, representantes de las comunidades y organizaciones eclesiales para planificar la pastoral. Hoy esta tarea es delegada al Consejo Pastoral diocesano compuesto por muy pocas personas. Quizás sea fruto de una mentalidad de delegar, al fin y al cabo individualista, presente hoy en la sociedad y en la misma Iglesia.

¿La Iglesia ha perdido entonces incisividad?

La Iglesia brasilera está todavía del lado de los que buscan resolver los problemas sociales, pero la nueva dirección de la CNBB tiene una actitud más prescindente, preocupada por los problemas sociales pero poco disponible a la denuncia y a comprometerse en los conflictos; subraya que las posturas de las distintas Pastorales, en las que militan también obispos, no la involucran como tal. El 7 de setiembre, aniversario de la independencia nacional, ha sido declarado por la misma Conferencia Nacional de Obispos como el día del "Grito de los Excluidos" y sin embargo muchos obispos no lo celebran porque sostienen que expresa una visión conflictual y los pobres nunca saldrán de su situación poniéndolos en contra de los ricos. Se vuelve así al asistencialismo, teniendo en cuenta además que para tener dinero hay que recurrir a los ricos, y para que ayuden no hay que molestarlos.

¿En qué situación se encuentran las comunidades eclesiales de base?

El panorama es complejo. En algunas regiones hay un decenso y en otras un crecimiento. Los obispos y curas que apoyan a las Ceb son pocos y menos los nuevos, porque los educadores de los seminarios se resisten a ellas, aunque ahora las Ceb se dediquen más a la formación de las personas que a la participación política... De hecho hoy, por ejemplo, en la diócesis de Belén, toda la actividad pastoral está centrada en las parroquias y las Ceb vienen bien para las periferias y el campo, ya que no hay allí estructuras de Iglesia; pero apenas llega el cura, ya se prescinde de las mismas. Las Ceb viven por lo tanto un momento de tribulación, pero siguen adelante y hoy son alrededor de 120. 000. Lo que más ha influido, más allá de su número, en la pastoral de la Iglesia ha sido el espíritu de las Ceb. Ahora los mismos cristianos más tradicionales de las parroquias van adquiriendo la conciencia de ser protagonistas de la evangelización y ya no aceptan que el cura lo decida todo. Los mismos grupos bíblicos ya no se limitan al estudio y a la oración, sino que tratan de aplicar la Palabra de Dios a la vida y sacar conclusiones concretas en su ambiente.

¿Qué modelo eclesial prevalece en este momento?

Muchos obispos proponen una Iglesia centrada en la parroquia, en el cura, en los sacramentos, en la ortodoxia, pero este modelo no tiene futuro porque no responde a las necesidades de la gente. Esta va a buscar respuesta a sus propios problemas en otro lado, por ejemplo, en las sectas. El card. Paulo E. Arns en San Pablo había lanzado la iniciativa de que cinco familias donde los adultos trabajaran, y apoyaran a dos en la que los adultos eran desocupados. Ahora esto desapareció. La gente necesita respuestas concretas, por ejemplo, frente a problemas personales como el miedo, la inseguridad, las enfermedades, la separación, la droga. Esto se puede lograr cuando las iglesias coordinan. Por ejemplo, en Amazonia se ha lanzado el proyecto de "hermandad entre ciudades". Desde el Vaticano y Europa se apunta a enviar curas, medios de transporte, financiamiento para escuelas superiores o universidades católicas pero es justamente gracias a la falta de curas que se han multiplicado las Ceb, gracias a la falta de grandes estructuras ha aumentado la solidaridad y disminuido la dependencia. La gente está aprendiendo a ayudarse a sí misma sin esperar todo de arriba o de afuera. Los católicos debemos aprender a atender de forma más personalizada, visitando y encontrando las personas en su domicilio, en su trabajo. Los seminaristas y sacerdotes deben ser verdaderos servidores del pueblo y no representantes de un estatus social más elevado.

¿Cómo juzga al gobierno de Lula?

Lula no tiene la mayoría en el parlamento, a pesar de haber obtenido un gran aumento de votos a costa de recibir en sus propias filas a personas muy poco recomendables; y de allí le vienen los problemas de ahora. El Partido de los Trabajadores (PT) ha tenido que aliarse con otras fuerzas aguando su programa de reformas. El gobierno ha saneado las finanzas públicas y reducido la inflación, pero al precio de no invertir en las infraestructuras y el gasto social. La propuesta electoral de instalar a un millón de "sin tierra" no se realizará y tampoco la expropiación de los latifundios improductivos, donde hay trabajo esclavo o de narcotraficantes. El gobierno está construyendo viviendas, rutas y escuelas para mejorar las condiciones de vida de los campesinos pero, así como se han intentado caminos nuevos en política exterior, se podría haber intentado algo nuevo en materia económica, aun si las fuerzas conservadoras hubieran reaccionado duramente.

Mauro Castagnaro.