![]() |
||||||
|
VATICANO Un Sínodo pastoral, sin cambios doctrinales
El Sínodo constató la "benéfica influencia que la reforma litúrgica del Concilio ha tenido para la vida de la Iglesia", sobre todo en cuanto a la renovada conciencia del valor de la Misa y de una activa participación en ella. También constató que "han disminuido mucho los abusos" que se habían dado en el postconcilio y que "la reforma litúrgica contiene todavía riquezas no totalmente exploradas" (prop.n.2). Se dan después variadas propuestas de tipo pastoral como la recuperación de la adoración eucarística, nuevas fórmulas finales en la Misa para subrayar más la misión en el mundo, la posibilidad de recurrir a homilías "temáticas" sobre los grandes temas de la fe; se propone para eso elaborar un material pastoral apropiado (prop.n.19). Se impulsan "los grupos de estudio y de oración de la Palabra de Dios en familia y en las pequeñas comunidades" (prop.n.18). Se favorecen las celebraciones en pequeños grupos (prop.n.32). A las asambleas dominicales sin sacerdote en las que se celebra sólo la Palabra de Dios con la distribución de la comunión se las llama asambleas dominicales "en espera del sacerdote" (prop.n.10). De hecho, hubo la propuesta de algunos padres de ordenar hombres casados "de virtud probada" para poner fin a la escasez de sacerdotes, no prosperó. Se dijo que la falta de sacerdotes no es la causa de la crisis de la Iglesia sino un síntoma. La crisis de fe es el verdadero problema. Hay que intensificar la oración, el testimonio evangélico de la comunidad y la pastoral vocacional. En cuanto al tema de la comunión a los divorciados vueltos a casar, se insistió en la disciplina tradicional de la Iglesia (prop.n.40), aunque estos fieles pertenezcan plenamente a la Iglesia, puedan participar en la Misa y en todas las actividades pastorales. Sobre este último tema el card. Walter Kasper declaró a la prensa: "Los divorciados vueltos a casar son un problema pastoral cada vez mayor. El del Sínodo no es el resultado final; después de las propuestas vendrá la Exhortación papal. El mismo Papa, hablando con el clero de la Val de Aosta, invitó a continuar reflexionando sobre estos temas". Según el obispo brasilero Luciano Mendes de Almeida tampoco el tema de la falta de sacerdotes ha sido resuelto; "la solución de estos problemas no se encuentra en unos pocos días de Sínodo". Una de las proposiciones (n.46) afirma que los políticos y legisladores han de abstenerse de la comunión "cuando apoyan y promueven leyes que van en contra del bien integral del hombre, contra la justicia y el derecho natural". Más de una vez resonó la voz de los que piden que la Eucaristía vuelva a ser lugar privilegiado de la profecía como lo fue en el caso de los obispos Clemens von Galen frente al nazismo o de Oscar Romero frente a las dictaduras de América. La sangre derramada de Cristo ha de recordarnos la sangre de todos los mártires y devolvernos el coraje de un anuncio más audaz del Evangelio. A pesar de ser la Eucaristía un tema interno de la Iglesia, el Sínodo fue también un acontecimiento mediático cubierto día a día por 710 periodistas. No hubo restauración ni marcha atrás; se logró una importante puesta al día pastoral, sin cambios de fondo o de doctrina. El Papa publicará su primera encíclica sobre "Jesucristo, Palabra del Padre" el 8 de diciembre. En una entrevista, Benedicto XVI declaró considerar como su obligación "no producir tantos documentos nuevos, sino conseguir que los documentos sean asimilados"; quizás sea este el motivo por el cual quiso que se publicaran de inmediato las proposiciones sinodales de los obispos. |
||||||