ARGENTINA A los 30 años del golpe militar:

Homenaje a las Madres y al obispo Angelelli

El 25 de enero pasado se cumplió la última Marcha de la Resistencia de la Asociación Madres de Plaza de Mayo. Este año se recuerdan los 30 años del golpe militar. Hubo un masivo homenaje al obispo mártir Angelelli en La Rioja, a los 30 años de su muerte.

La Marcha de la Resistencia que las Madres celebraban todos los años desde 1981 en recuerdo de las víctimas de la dictadura militar, consistía en una caminata de las madres con sus pañuelos blancos durante 24 horas alrededor de la Pirámide en la Plaza de Mayo de Buenos Aires, símbolo de su lucha por los derechos humanos. Estas marchas se realizaban cada 10 de diciembre en coincidencia con el Día Universal de los Derechos Humanos. Alrededor de la Pirámide cubierta de fotos de desaparecidos, se reunieron el 25 de enero unas cinco mil personas para acompañar a las Madres en el acto de cierre de este ciclo. Su presidenta, Hebe de Bonafini, expresó que ya se vive en otro contexto histórico luego de las últimas medidas presidenciales. Se refería a la derogación de las leyes de Punto Final y Obediencia Debida, a la instalación del Museo de la Memoria en la ESMA, a la designación de Nilda Garré como ministra de Defensa y otras medidas. El gesto constituyó un fuerte aval para el Presidente argentino. No participó la otra rama de las Madres, llamada Línea Fundadora, que se separó de la Asociación en 1985 por diferencias políticas y por cuestionar el liderazgo de Bonafini, si bien concuerdan con las medidas del presidente.

Más conocida internacionalmente es la ronda semanal que desde el 30 de abril de 1977 las Madres de ambas ramas siguen realizando hoy todos los jueves en la Plaza de Mayo durante una hora, caminando en silencio alrededor del monumento que recuerda la fecha patria del 25 de mayo de 1810. Este año se celebran los 29 años de esa ronda que empezó cuando un grupo de 14 mujeres guiadas por Azucena Villaflor de De Vicenti iniciara la primera ronda en la Plaza de Mayo, que surgió por la orden policial de "circular".

El 8 de diciembre de 1977, en la iglesia de la Santa Cruz donde se reu-nían para organizarse, Azucena y las monjas francesas Alice Domon y Leonie Duquet, entre otras compañeras fueron secuestradas por hombres vestidos de civil y "desaparecidas".

El p. Mateo Perdía y sus compañeros Eugenio, Carlos, y otros en aquellos años de muerte hospedaron en la parroquia de la Santa Cruz y en el Centro Nazaret, primero a numerosos refugiados chilenos y después a estas mujeres que eran animadas por la fe cristiana o simplemente buscaban verdad y justicia. El símbolo del pañuelo blanco surgió en una peregrinación juvenil a Luján en octubre de 1977 donde las Madres, yendo al santuario de la Virgen, quisieron identificarse de esa manera.

Este año en agosto también se cumplen los 30 años del martirio del obispo Enrique Angelelli. En ocasión del Jubileo del año 2000, el obispo Miguel Hesayne se quejaba de que a Angelelli se le matara una segunda vez negando su martirio, no atendiendo al reclamo de Pablo VI que pedía la verdad para esa "muerte misteriosa" y dejando en el olvido su excepcional testimonio de pastor. Angelelli sabía que corría peligro de muerte pero manifestó que "el pastor no debía abandonar a sus ovejas". El juez actuante en la causa declaró que la muerte del obispo no obedeció a un accidente de tránsito (como sugería el gobierno de entonces), sino a un homicidio fríamente premeditado. En el marco del último Seminario de Formación Teológica organizado por y para los laicos en La Rioja, se ha recordado a Angelelli con una gran marcha y con la presencia de las Madres, descubriéndose una placa en homenaje al obispo en la plaza
principal de la ciudad.