VATICANO

Nuevos cardenales elegidos por el Papa

El Papa creó el 24 de marzo a 15 nuevos cardenales, entre los cuales está el ex secretario polaco de Juan Pablo II, Stanislaw Driwisz, hasta ahora arzobispo de Cracovia, el obispo de Hong-Kong Joseph Zen Ze-Kiun y el sacerdote Alberto Vanhoye, jesuita, biblista de fama mundial. El día anterior hubo una asamblea de todos los cardenales de la Iglesia con el Papa.

Entre los nuevos cardenales, se destaca la figura del obispo salesiano de Hong-Kong. Es un obispo chino que nació en Shanghai y muchos interpretan el gesto del Papa como un explícito apoyo a toda la Iglesia china, cuyos representantes no pudieron viajar en ocasión del último Sínodo. Otros afirman que el cardenal in pectore de Juan Pablo II era este mismo obispo, rechazado por Pekín. El comentario del portavoz del Ministerio de Exteriores de China fue inmediato, exigiendo que "las personalidades religiosas no se entrometan en política". El obispo de Hong-Kong, Ze-Kiun, es conocido por sus vigilias de oración anuales recordando la masacre de la Plaza de Tienanmen, por sus denuncias públicas de las detenciones de obispos y sacerdotes en China continental, por su lucha por el sufragio universal y en defensa de la libertad de educación y de religión no sólo para la Iglesia sino para todas las religiones. El gobierno chino bloqueó sus visitas a China continental a lo largo de seis años (de 1998 a 2004). Se le acusa de entrometerse en política por defender los derechos humanos y difundir la Doctrina Social de la Iglesia. Es admirado por las dos ramas de la Iglesia china, a las que trata de unir y al mismo tiempo defiende de la injerencia del Estado.

Con motivo del Consistorio con el cual el Papa completó el número de los 120 cardenales electores establecido por Pablo VI, Benedicto XVI citó a todos los cardenales de la Iglesia a una asamblea en el Vaticano, siguiendo la modalidad de Juan Pablo II, para consultarlos sobre temas urgentes. Fueron tres los temas principales: la condición de los obispos eméritos o retirados después de los 75 años, el diálogo entre la Iglesia y el Islam, y una posible reconciliación con los seguidores del obispo excomulgado Marcel Lefebvre. El 29 de agosto del año pasado el actual superior general de los Lefebristas, Bernard Fellay, en visita al nuevo Papa, le había pedido que la Misa de san Pío V, en latín, pudiera ser celebrada por cada sacerdote sin autorización del obispo local y que se le levantara la excomunión al movimiento; esta fue dictada por Juan Pablo II en 1988. Tras el encuentro del año pasado, el comunicado final conjunto había señalado el deseo de "arribar a la perfecta comunión" procediendo "por grados y en tiempos razonables". Varios cardenales pidieron que para que haya una verdadera reconciliación, los seguidores de Lefebvre deberían aceptar públicamente el Concilio Vaticano II.

Con respecto del enorme desafío que es para la Iglesia el diálogo con el Islam, el card. Jean Pierre Ricard declaró: "Hemos hablado de los derechos humanos en los países musulmanes, de la situación de los cristianos en esos países y de algunos aspectos inquietantes del Islam". A su vez el card. José Saraiva Martins afirmó: "El diálogo con el Islam es una obligación de la Iglesia y hay que encontrar la forma de realizarlo". "Es posible estar cerca de los musulmanes en la defensa de valores humanos fundamentales".