CELAM:

FICHAS DE TRABAJO LISTAS

 

Sigue de forma intensa la preparación a la Quinta Conferencia Latinoamericana de Obispos y ya han llegado a todas las diócesis, además del Documento de Participación, las fichas de trabajo para suscitar aportes, sugerencias y críticas por parte de todos a dicho documento. Son 18 fichas que buscan desarrollar y explicar los distintos temas en un clima de oración y trabajo con oportunos cuestionarios para el diálogo en grupo. Cada comunidad cristiana deberá reunir sus aportes y enviarlos a su respectiva diócesis para que sean entregados a la Conferencia Episcopal de su propio país. La Conferencia se celebrará en el mes de mayo de 2007 en el santuario mariano de Aparecida (Brasil), contará con la presencia por algunos días del Papa Benedicto XVI. Las sesiones de trabajo, según lo ha hecho saber el Celam, durarán entre 15 y 18 días y se realizarán en el ámbito de las estructuras del santuario y con la participación de 300 delegados, entre obispos e invitados.

Siempre en preparación para la Quinta Conferencia, el Consejo Pontificio para los Laicos y el Celam han organizado el Primer Encuentro de Movimientos Eclesiales y Nuevas Comunidades. El encuentro que se celebró en Bogotá del 9 al 12 de marzo, congregó a 122 representantes de distintos grupos de América Latina y a 32 obispos. Si bien se trata en general de movimientos internacionales que tienen su origen y sus directivos en Europa, se destacó oficialmente la importancia de una inserción pastoral e inculturada en la realidad latinoamericana y de cada diócesis. El arzobispo polaco Stanislaw Rylko, presidente del Consejo Pontificio para los Laicos, marcó como prioridades la formación de los laicos y la urgencia de un "anuncio fuerte" de Cristo. "A una Iglesia de tranquila conservación, a un cristianismo cansado y de pura fachada, lanzamos el desafío de una Iglesia valientemente proyectada hacia nuevas fronteras". El tercero y último, pero no menos importante, compromiso que tomaron los responsables presentes fue "una especial atención hacia los que sufren, hacia los pobres y marginados, como respuesta a los grandes retos de mayor justicia, solidaridad, paz y unidad presentes en la vida de nuestros pueblos".

 

SAN SALVADOR:

RECUERDAN A ROMERO

Y A LOS NUEVOS MÁRTIRES

 

La edición italiana de "L´Osservatore Romano" del 27-28 de marzo recordó los 26 años del asesinato del arzobispo Oscar Arnulfo Romero y su obra a favor de la dignidad humana y de los pobres. Al evocar ese 24 de marzo de 1980 en el que Romero fue asesinado mientras celebraba misa, el diario remarcó lo dicho recientemente por el obispo Rodrigo Orlando Cabrera, de Santiago de María (El Salvador): "Creían que matándole lograrían acallarlo, pero ha sucedido lo contrario; hoy mons. Romero es todavía más conocido , admirado y escuchado que nunca, y en todo el mundo. La gran mayoría de nuestra gente es cada vez más pobre. Es una situación desesperada que no puede esperar y, como decía el obispo Romero, todos tenemos que trabajar más y más para que todos tengan una vida digna". Se supo por otra parte que el ex militar Alvaro Saravia, procesado y condenado en el año 2004 en Estados Unidos por el asesinato de Romero, afirmó días pasados que pedirá perdón a la Iglesia por el crimen cometido y que revelará los nombres de otros implicados. La Congregación por la Causa de los Santos ya ha examinado sus escritos y ha declarado que "no hay en ellos ningún obstáculo y que no hay nada que se aleje de la recta doctrina". En ocasión del 24 de marzo también se recordó, como todos los años en esta fecha, a los mártires más recientes. El año pasado casi se duplicó su número llegando a 26. Resonaron en los medios los casos de la hna. Dorothy Stang en Brasil, cuyos asesinos ya han sido procesados y condenados, así como el caso del sacerdote François Dikuto y del laico Simón Kayimbi en el Congo, que por intentar convencer a bandas armadas que dejaran de aterrorizar a las poblaciones, fueron brutalmente torturados y quemados vivos.

 

MÉXICO:

STOP A LAS ORDENACIONES

DE DIÁCONOS

 

En ocasión del 17º Encuentro Diocesano de Diáconos Permanentes de la diócesis de San Cristóbal de Las Casas (México), el obispo Felipe Arizmendi y su obispo auxiliar Enrique Díaz, respondieron con un comunicado público a la severa carta del Vaticano pidiendo la suspensión de las ordenaciones al Diaconado Permanente en la diócesis. Los dos obispos se declararon dispuestos a obedecer y decidieron suspender las ordenaciones hasta nueva orden; se trata de una suspensión temporal, no definitiva. La carta del card. Francis Arinze, prefecto de la Congregación vaticana para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos solicitaba no ordenar nuevos diáconos permanentes "hasta que se haya resuelto el problema ideológico de fondo". Solicitaba salir del "aislamiento ideológico" invitando a "fortalecer la pastoral vocacional con vistas al sacerdocio célibe". Y añadía: "El Diaconado supone una llamada oficial de la Iglesia, no una designación comunitaria y requiere una formación intelectual sólida, orientada por la Sede Apostólica". Los dos obispos respondieron en estos términos: "Acatamos la decisión con fe serena y esperanza activa, aunque con sufrimiento del corazón... Nos preocupa que se califiquen como ‘ideologías’ nuestras esperanzas de llegar a ser una Iglesia ‘autóctona’. Damos testimonio que este proyecto de Iglesia autóctona, a pesar de sus limitaciones y deficiencias, se está llevando a cabo conforme a las orientaciones del Concilio. Caeríamos en un ‘aislamiento ideológico’ si este proyecto se confundiera con el de una Iglesia ‘autónoma’, lo que no somos ni pretendemos ser. Estamos abiertos además a otras realidades de la Iglesia Católica como los movimientos eclesiales siempre que sean unidos a los pastores e integrados a la pastoral diocesana". Siguen diciendo: "No alentamos la experiencia de un diaconado permanente orientado hacia el sacerdocio casado (así decía la carta de Arinze). Ya hemos advertido con toda claridad que no hay esperanza de que la Iglesia cambie su práctica, la que viene del Evangelio y de la tradición de muchos siglos". Se comprometen después, sin descuidar las vocaciones sacerdo-tales, a seguir formando catequistas y ministros laicos para que "cuando nuevamente se abran las puertas, algunos de ellos ya estén preparados para la ordenación diaconal. Queremos vivir la comunión eclesial, que es el signo por excelencia de que somos discípulos de Jesús, seguros que después de la cruz llega la resurrección". Como es sabido, los diáconos permanentes casados fueron y son de enorme ayuda en esas regiones apartadas de la selva Lacandona, en una zona totalmente indígena y con el desafío constante de las sectas. El obispo Samuel Ruiz fue el iniciador de esta Iglesia autóctona e inculturada, que si bien dispone de poco clero indígena, puede sentirse orgullosa de tener más de 400 diáconos permanentes y 8 mil catequistas al servicio de las pequeñas comunidades.

 

BRASIL:

PREMIO INTERNACIONAL

A OBISPO

 

El 2 de marzo pasado el Premio Internacional Cataluña, entregado a los que más se destacan en difundir valores culturales, científicos y humanos fue concedido al obispo emérito del Mato Grosso Pedro Casaldáliga. La motivación del premio fue: "su meritoria labor entre los más indefensos, en particular los indígenas y los campesinos sin tierra, con lo que ha colaborado en la transformación socio-económica del Mato Grosso brasileño". El presidente de la "Generalitat de Cataluña", Pascual Maragall viajó a São Félix do Araguaia para entregar el premio al obispo, impedido de viajar por el mal de Parkinson. Casaldáliga es el primer catalán en recibir este premio que ya ha dedicado "a todos los que han luchado, algunos hasta la muerte, por las causas más sagradas del Mato Grosso y de Brasil: la reforma agraria, los derechos de los indígenas, la justicia para los pobres y la paz, y también por una Iglesia más cercana al pueblo y comprometida con él". En una entrevista, Casaldáliga volvió a reivindicar su adhesión a la Teología de la Liberación que "hoy es cada vez más necesaria, porque en este mundo dominado por el neoliberalismo sólo cuenta el que tiene poder y dinero".

 

 

 

MÉXICO:

FRENTE A LA PELÍCULA:

"EL CÓDIGO DA VINCI"

 

Ante el inminente estreno de la versión cinematográfica de la novela de Dan Brown, la Conferencia Episcopal Mexicana sacó un documento invitando a los fieles para que "sepan hablar de Cristo desde la verdad". Desde que se publicó la novela en el año 2003, se han vendido 40 millones de ejemplares; es el best-seller de la década, a nivel mundial. La película, con actores de primera línea, será presentada en Cannes el próximo 17 de mayo y estrenada en los cines de todo el mundo el 19 de mayo; podría ser vista hasta por 800 millones de personas. El documento de los obispos advierte sobre la trama de Brown: Jesús se habría casado con María Magdalena, teniendo varios hijos. Cristo habría confiado la Iglesia a María Magdalena, pero los apóstoles se confabularon contra ella, de manera que ella tuvo que escapar a Francia. Desde entonces, los descendientes de Cristo son protegidos por el "Priorato de Sión" y transmiten sus secretos en códigos ocultos. Por ejemplo, en el cuadro de la "Última Cena" de Leonardo da Vinci, la figura junto a Cristo no es san Juan sino María Magdalena. La novela comienza cuando una comisión de cardenales presiona a un obispo del Opus Dei para que uno de sus miembros mate a los últimos descendientes vivos de Cristo. Las ideas de fondo son que Jesús no pensaba ser Dios, ni sus discípulos lo consideraron divino. Para la novela, la Iglesia miente y para ocultar la verdad ha destruido documentos, asesinado millones de personas y manipulado las Escrituras. Frente a todo esto, el documento de los obispos constata que "sólo se trata de una novela de ficción, pero en la que todos los personajes de la Iglesia son presentados de manera odiosa y calumniosa", mezclando ambiguamente algunos datos históricos con una trama por demás novelesca. Invitan a los católicos y en general a los cristianos a "mantener una reacción serena y constructiva frente a la nueva película, aprovechando la oportunidad para hablar en serio de Jesucristo y de la Iglesia. Es una buena ocasión para trabajar juntos con otros creyentes, porque el libro y la película son una nueva manifestación de intolerancia (a la que no hay que responder de la misma manera) contra quienes tenemos una visión religiosa del mundo".

 

BRASIL:

CAMPAÑA DE FRATERNIDAD Y DISCAPACITADOS

 

Como todos los años en el período de la Cuaresma, la Iglesia ha celebrado también este año la Campaña de Fraternidad dedicada a los discapacitados con el lema evangélico: "Levántate y ponte aquí en el medio" (Mc 3,3). Desde que comenzó hace más de 40 años, la Campaña de Fraternidad de toda la Iglesia en Brasil es un gran momento de evangelización y solidaridad. Son cerca de 500 millones en el mundo las personas discapacitadas, muy a menudo víctimas de prejuicios y marginación. En América Latina, según el Banco Mundial, el 10% de la población sufre de alguna deficiencia. En Brasil hay 27 millones de personas con discapacidad, lo que supone el 14,4% de la población total. Según el secretario de la Conferencia Episcopal, el obispo Odilo Scherer, se quiso concientizar a la sociedad sobre este tema y llegar a las escuelas, a las universidades, medios de comunicación y medios políticos. "Hace falta crear una cultura del respeto y de la solidaridad efectiva con estas personas, luchando a favor de su inclusión en la convivencia social", declaró.

Además de múltiples iniciativas en los templos, parroquias, grupos, movimientos y comunidades de base, hubo un gesto concreto en todo Brasil con la Colecta de la Solidaridad el domingo de Ramos. Este dinero se destinó a proyectos de ayuda para los discapacitados a lo largo y a lo ancho de todo el país. El lema evangélico recordaba las palabras de Jesús dirigidas a un hombre que tenía la mano paralizada. "Todo lleva a pensar que aquel hombre era despreciado o tratado con lástima y dejado solo con su problema; quizás ya hubiese aceptado, sin reclamar, que no era nadie y debería depender definitivamente de la buena voluntad de la gente... Jesús lo mira con una mirada diferente y lo pone en medio de todos, al centro, con una acogida respetuosa y cordial; denuncia así su exclusión y le devuelve su dignidad", explicó el obispo Scherer.