NELSON LASA RAMOS:

 

Un techo para mi país

 

¿Puede narrarnos la historia de esta iniciativa?

- La red latinoamericana de voluntariado juvenil "Un Techo Para Mi País", nace de la experiencia y del impulso entregado por la ONG "Un Techo Para Chile", uno de los principales y más exitosos proyectos de labor social voluntaria de dicho país.

Un Techo Para Chile nació en 1997, cuando un grupo de jóvenes universitarios se acerca a Felipe Berríos sj, con la idea de construir viviendas básicas en las zonas más pobres de Chile. Su primer objetivo fue levantar "2000 mediaguas para el año 2000". En el invierno de 1999 esa meta fue superada con creces cuando lograron construirles su casa a 2.156 familias. Producto del éxito de esta campaña y de la participación de alrededor de 25.000 voluntarios, desde el año 2000 ya se han construido más de 20.000 viviendas.

Tras los terremotos en El Salvador y en el sur de Perú, surge la idea de "exportar" el proyecto a otros países. Desde entonces esta labor se está llevando a cabo en El Salvador, Colombia, Chile, Argentina, Perú, México y Uruguay, adaptando el proyecto con gran éxito a la realidad local de cada uno de estos países.

 

¿Cuáles son las motivaciones que los mueven a este trabajo?

- Nuestra misión consiste en desarrollar conciencia social y espíritu de solidaridad a través del trabajo voluntario, integrando los distintos componentes de la sociedad en la gran tarea de superación de la extrema pobreza, mediante la implementación de las 3 etapas del proyecto: vivienda de emergencia, habilitación social y vivienda definitiva.

Nuestro objetivo es crear la mayor red de voluntarios con conciencia de responsabilidad social que genere un país sin extrema pobreza, en donde a ninguna familia le falte una vivienda mínima.

 

¿Con qué perfil de voluntarios trabajan?

- Construimos bajo tres modalidades en las cuales colaboran tres tipos de voluntarios:

Construcción con universitarios, en la que participan jóvenes mayores de 18 años, universitarios de la Universidad de la República y de todas las universidades privadas del Uruguay.

Construcción con liceales, en la que participan estudiantes de bachillerato de colegios como: Liceo Alemán, Liceo Francés, British School, Seminario, Crandon, El Clemente, Hermanos Maristas, entre otros.

Construcción con empresas, en las que han participado empresas como Lan, Ipusa, Discount Bank, Honda, Young & Rubicam, Banco Interamericano de Desarrollo, entre otras.

 

¿Cómo se enteran de la iniciativa y se acercan a ustedes?

- El techo (así lo llamamos nosotros) realiza campañas publicitarias en centros de estudios, canales de televisión y radios. Gracias al compromiso y la seriedad con la que trabajamos, podemos lograr todo esto en base a acuerdos y donaciones con las empresas y así comunicar a todos, no sólo a los jóvenes, este sueño de erradicar la pobreza extrema del Uruguay. También los comentarios a amigos y conocidos, de quienes ya nos han acompañado en alguna actividad, atraen muchos voluntarios.

 

¿En qué asentamientos han trabajado? ¿Cómo los recibe la gente?

- Hasta el día de hoy hemos trabajado en 13 asentamientos en Montevideo: Cruz de Carrasco, Puntas del Indio, Marconi, Campo Galusso, Isla de Gaspar, Bañados de Carrasco, Nuevo Buenos Aires, 1º de Mayo, 24 de Enero, 30 de Abril, 3 de Enero, Cabañitas y Los Sueños. También hemos construido en el interior en los departamentos de Florida, San José, Lavalleja y Paysandú.

La gente siempre nos recibe bien, al principio cuando vamos por primera vez a un asentamiento tienen cierta desconfianza de si realmente los vamos a ayudar sin ningún interés oculto. Pero una vez que realizamos la primera construcción en el barrio, la gente ve que lo que decimos es real, y la apertura es mucho mayor. Cuando volvemos a construir, a relevar o sólo a saludar a las familias, en su cara y principalmente en sus miradas podemos observar su profundo agradecimiento hacia cada uno de nosotros, pero principalmente hacia la organización, porque Un Techo para mi País no es sólo sus voluntarios, es un sueño gigante, llevado a cabo por más de 20.000 integrantes en toda Latinoamérica.

 

¿Cómo se relacionan con las instituciones (Ministerio de Vivienda, gobierno, Iglesia…)?

- No trabajamos con ninguno de ellos directamente, sí de forma coordinada para no superponer trabajo y esfuerzos en los asentamientos donde el gobierno a través del MIDES y del Plan de Emergencia se encuentra trabajando.

Mucha gente nos reduce a la construcción de casitas, "ah... ustedes son los de las casitas"; a lo que respondo: "¡No! No construimos casitas, construimos hogares, hogares donde cada familia puede recomenzar su vida, donde el barro dentro de casa es historia, como el colchón mojado por las lluvias. Construimos oportunidades y ayudamos a construir una vida con conciencia en los jóvenes.

Personalmente creo que el cambio que logramos en los jóvenes voluntarios que ven por primera vez cara a cara la realidad de la pobreza, es tan grande como el de la familia que logra su hogar. Porque construir una casa es por un lado un remedio a una situación de emergencia en la que se encuentra la familia, y por otro lado, un joven construyendo y adquiriendo conciencia de esa realidad, significa plantar una semillita para cortar con el círculo de la pobreza.

Hoy en día ya estamos en la segunda etapa del proyecto: la Habilitación Social, donde se enseñan oficios y a trabajar la tierra, entre otras actividades. Ojalá en breve podamos estar hablando de la tercera etapa: la Vivienda Definitiva. Eso lo haremos si todos nos sumamos a este gran sueño, si todos ponemos nuestro grano de arena y así población, empresas y gobierno, lograremos un trabajo en conjunto para borrar de nuestro hermoso país las palabras "asentamiento irregular".

 

Nelson Lasa Ramos

Dir. Construcción-Logística

de "Un techo para mi país"