VATICANO

Católicos y Ortodoxos

La principal finalidad del viaje papal a Turquía fue el encuentro con Bartolomé I en Estambul (Costantinopla), sede del patriarca que es "el primero entre pares", entre los patriarcas ortodoxos separados de Roma. La visita se realiza con motivo de la fiesta de san Andrés Apóstol, fundador de la Iglesia de Constantinopla, según la tradición.

El Papa Benedicto XVI quiere llevar adelante los objetivos ecuménicos de Juan Pablo II, que buscó hasta el final dialogar no sólo con Constantinopla, sino también con Moscú, el otro polo de la ortodoxia. Los comienzos del actual pontificado han sido positivos y el diálogo teológico ya se ha reiniciado después de seis años de suspensión. El patriarca Bartolomé I ha reconocido "la estima que el Papa tiene para la Iglesia de Oriente, su teología, su espiritualidad. Como eminente teólogo comprende el tesoro común del primer milenio que puede servir de sólida base para la reunificación cristiana".

Preguntado sobre cuáles son las dificultades para la reunificación, indicó las dos principales: el primado del obispo de Roma así como se da en la actualidad y el "uniatismo", es decir la actitud y la existencia misma de las Iglesias católicas orientales que son fieles a Roma pero practican el rito bizantino. "Estas iglesias usan escuelas y hospitales para atraer a los niños ortodoxos y esto crea nuevos problemas, ya que nosotros condenamos el proselitismo", afirmó el patriarca.

Por su parte, el Papa hizo presente las dificultades que encuentran los católicos, por ejemplo en Grecia, donde no son más que el 0,55 de la población, y que piden un estatuto jurídico apropiado y reconocido. La Iglesia Católica sólo es reconocida como entidad privada, y la Constitución, teniendo en cuenta la absoluta predominancia ortodoxa, prohíbe el proselitismo. Para poder abrir un templo católico, se necesita contar con el permiso del obispo ortodoxo local. Grecia tiene 10 millones de habitantes y el 99% de la población es ortodoxa. En Turquía, tanto los ortodoxos como los católicos son una ínfima minoría.

Turquía, después de Tierra Santa es la región con más recuerdos históricos cristianos de la era apostólica, pero en la actualidad es totalmente musulmana, con un movimiento islamista y antioccidental cada vez más fuerte. El Papa y el patriarca quieren unir sus fuerzas para entablar un diálogo interreligioso también con el Islam.

 

CAMBIOS EN EL VATICANO

El Papa Benedicto XVI prosigue en la renovación gradual de la Curia Vaticana, que ya ha tenido cuatro nombramientos relevantes: en la Secretaría de Estado, en la Congregación de la Doctrina de la Fe, en Propaganda Fide y ahora en la Congregación para el Clero. El hasta ahora arzobispo de San Pablo (Brasil), card. Claudio Hummes, sustituirá a otro latinoamericano, el card. Darío Castri-llón , como prefecto de dicha Congregación. Castrillón, que se retira por límites de edad, seguirá, sin embargo, al frente de la Comisión "Ecclesia Dei", creada por Juan Pablo II a fin de recomponer el cisma con los lefebristas.

El card. Hummes es franciscano y su lema episcopal es: "Son todos hermanos"; fue uno de los papables tras la muerte de Juan Pablo II. Es conocido por haber apoyado las huelgas obreras durante la dictadura en Brasil, haber luchado por la democracia y promovido medidas sociales para reducir la desocupación.

En sus primeras declaraciones públicas afirmó que "en los Seminarios debe haber una selección más rigurosa y una formación más exigente" de los jóvenes que se preparan para el sacerdocio. En este nuevo cargo, Hummes, de 72 años, será responsable de 400 mil sacerdotes en todo el mundo. En cuanto a la evangelización, para el nuevo cardenal el gran desafío es la disminución de la práctica religiosa. "Debemos evangelizar más, ir a la periferia de casa en casa, visitar a las personas. La gente debe sentir el calor de la Iglesia en la que fue bautizada. Los pobres han de sentir que vamos a hacer todo lo posible para que puedan salir de su pobreza", declaró Hummes.