1. La Creación

"En el principio Dios creó el cielo y la tierra. La tierra era algo informe y vacío, las tinieblas cubrían el abismo, y el soplo de Dios se cernía sobre las aguas.

Entonces Dios dijo: ‘Que exista la luz’ y la luz existió. Dios vio que la luz era buena, y separó la luz de las tinieblas; y llamó Día a la luz, y Noche a las tinieblas. Así hubo una tarde y una mañana: este fue el primer día...

Dios dijo: Que la tierra produzca toda clase de animales... Hagamos al hombre a nuestra imagen, según nuestra semejanza; y que le estén sometidos los peces del mar y las aves del cielo...’.Y Dios creó al hombre a su imagen; lo creó a imagen de Dios, los creó varón y mujer.

Así fueron terminados el cielo y la tierra, y todos los seres que hay en ellos. El séptimo día, Dios concluyó la obra que había hecho... y descansó."

(Gén 1,1...2,2)

 

La Biblia, en los primeros capítulos del libro del Génesis, nos presenta una narración en donde se afirma la fe del pueblo de Israel en Dios Creador. El texto relata la creación del mundo y del ser humano, en forma de poema. Los relatos de la Creación no son relatos científicos, ni tratados de historia; en un lenguaje simbólico y poético expresan la fe de un pueblo.

El mundo ha sido creado para la gloria de Dios. Él ha creado todo lo visible y lo invisible, no para aumentar su gloria, sino para manifestarla y comunicarla a sus creaturas.

La gloria de Dios consiste en compartir con la creación su amor y su bondad, hacer de nosotros "sus hijos adoptivos" por medio de su Hijo Jesucristo, comunicarnos su Espíritu de vida, para que nosotros tengamos vida y podamos participar en su amor. El fin último de toda la creación es que Dios, creador de todos los seres, sea por fin todo en todos. Y en esto consiste la gloria de Dios y nuestra verdadera felicidad. El relato de la creación del ser humano nos enseña que éste es el centro del universo, es "la obra de arte" del Creador.

Dios llena al ser humano de regalos: pone a su disposición y servicio toda la obra de la creación, para que la cuide, respete y administre. El ser humano es la única creatura en la tierra que participa de la vida misma de Dios, es capaz de conocerlo y amarlo. Él tiene la dignidad de persona. No es solamente algo, sino alguien. Tiene inteligencia para conocer la verdad y voluntad para elegir el amor. Sólo el ser humano tiene conciencia de sí mismo, sólo él puede decir: "Yo soy".

La persona humana es a la vez un ser corporal y espiritual, uno en cuerpo y alma. Es la única creatura que reúne en sí los elementos de la vida material y la vida divina. El ser humano fue creado para vivir en perfecta armonía consigo mismo, en amistad con todas las cosas y en Alianza con su Creador.

 

El Pecado Original

En el Cap. 3 del Génesis, se narra simbólicamente la entrada del pecado en la humanidad (la serpiente, que seduce a la primera pareja humana para que coma del fruto prohibido del Árbol del bien y del mal): tomar el lugar de Dios. Todo ser humano desde entonces se encuentra envuelto en una condición de pecado. El varón y la mujer del texto bíblico usaron mal su libertad. Quisieron hacerse como Dios y con el pecado rompieron su unión con el Creador. Así entra el desorden en el mundo y en sus corazones:

• Las relaciones entre el varón y la mujer fueron sometidas al dominio y al deseo;

• Aparecen el dolor y la muerte en la vida humana.

 

La promesa de salvación

Adán y Eva transmitieron a toda su descendencia la naturaleza herida por el primer pecado. Esta condición es llamada "Pecado Original".

Dios, que es todo amor, no permitió que el ser humano que había creado se quedara para siempre lejos de ÉI. No lo abandonó en su pecado y quiso reparar lo que el ser humano estropeó con su libertad. Dios salvó a la humanidad de su pecado para volver a abrazarla e invitarla al amor. Ya en el mismo momento de la caída promete y anuncia un Salvador.

Dios le dijo a la Serpiente después del pecado:

"Pondré enemistad entre ti y la mujer, entre su descendencia y la tuya. Y ella te aplastará la cabeza cuando intentes morderle el talón" (Gén 3,15).

La Iglesia ha leído siempre en estas palabras el primer anuncio del Evangelio, de la Buena Noticia de la salvación: alguien de la descendencia de la mujer aplastaría definitivamente el mal, el pecado y la muerte. Es la promesa del Salvador nacido de una mujer, María, la nueva Eva. Jesucristo es el Salvador prometido. Él viene al mundo para rescatar a la humanidad del pecado y para devolverle la vida divina que había perdido por la desobediencia. Jesucristo, que obedece al Padre y ofrece su vida en la cruz para salvarnos, es el hombre que Dios quiso en la creación.

Preguntas:

1. ¿Qué significa que la imagen de Dios es constituida por "el ser humano", que es "varón y mujer" conjuntamente?

 

2. ¿Qué es para ti la libertad y cómo se construye? (leer del CEC los n. 1744-1745).

 

3. ¿Cómo entra la figura de Cristo en el relato de los orígenes de la humanidad?

 

Palabras Claves

*Relatos de la Creación. ¿De dónde venimos? ¿Adónde vamos? ¿Cuál es nuestro origen y cuál es nuestro fin? Los relatos de los orígenes son una buena forma de responder a estas preguntas fundamentales de nuestra vida. Así nacieron los relatos bíblicos de los orígenes (Génesis). Por eso la Biblia es ante todo una respuesta a los interrogantes más profundos del ser humano.

 

*Árbol del bien y del mal. Este árbol del Paraíso (= jardín) simboliza el límite de la creatura que debe reconocer libremente y respetar con confianza lo que el Creador establece como bien y como mal. Es un símbolo de que la verdadera libertad está en obedecer al proyecto de Dios.

 

*Pecado Original. Es el pecado de los orígenes que permanece como una inclinación primordial en nuestra naturaleza humana. Es como una consecuencia del primer pecado y del egoísmo. La naturaleza humana queda así debilitada en sus fuerzas, inclinada al pecado, sometida a la ignorancia, al sufrimiento y al dominio de la muerte.

 

*Serpiente. Los pueblos cercanos a Israel adoraban a divinidades de la fecundidad simbolizadas por la imagen de la serpiente. En la Biblia, en contraposición a la seducción ejercida por estos cultos paganos, la serpiente simboliza al mal, al Diablo (= el que divide). Desde los orígenes, el padre de la mentira, Satanás (= el que amenaza), intenta seducir al ser humano para alejarlo de Dios.

 

En tu historia de hoy

Colaborar con Dios. Dios te invita para que colabores con Él en la obra creadora: ¿Cómo puedes trabajar en la creación, para completar la obra del Creador? ¿En qué gestos y actitudes concretas puedes ser co-creador, con Dios?

 

Arcilla y Espíritu. La Biblia dice que estamos hechos de arcilla, pero con Espíritu de Dios.

¿Qué significa esta imagen simbólica?

¿Se contradice con las teorías científicas sobre el origen del ser humano?