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Quinto Regazzoni: Catequesis:
Hay un sentir general entre pastores y catequistas: en nuestras iglesias de América Latina, algo ha pasado y está pasando ya que las personas que han recibido la fe no logran expresarla claramente, otras ni siquiera se plantean clarificarla porque están envueltas en la indiferencia religiosa y algunas que preguntan sobre lo fundamental del mensaje cristiano no encuentran la respuesta que satisfaga sus preguntas. ¿Qué hacer?
INTRODUCCIÓN: ¿Cómo proponer el anuncio del Evangelio en este mundo paganizado?
...Nos falta clarificar y organizar más concretamente las distintas etapas del proceso de evangelización, ya que no todo es catequesis. No podemos reducir todo a unas ‘clases’ de preparación inmediata a algún sacramento... Falta casi por completo una etapa específica de anuncio kerigmático. En la misma catequesis y en la predicación que tendrían que paliar en parte esta carencia inicial no hay una clara y constante dimensión kerigmática... - Que la Vicaría Pastoral proponga distintas experiencias de primer anuncio... Que el anuncio kerigmático esté presente en todo el proceso catecumenal... - Que se elaboren materiales adecuados para el primer anuncio del kerigma cristiano... Libro Sinodal nn. 40; 44-45; 51-52; 64
¿Cómo anunciar el Kerigma en un mundo pagano? "La vida es bella". Las personas, la naturaleza, la historia…; siento una profunda admiración por tantas situaciones que tengo que vivir diariamente, desde el encanto del despertar cada mañana, hasta el último momento del día, antes de dormirme. Pero dentro de muy poco tengo que morir. Sé que es dentro de muy poco tiempo aunque el médico no me haya diagnosticado cáncer… todos tenemos sólo un puñadito de años (o quizás -Dios no lo quiera- de meses o de días) para vivir. Este dato final, oscuro y escandaloso, es la realidad más absolutamente cierta de nuestra vida. Es un misterio de iniquidad que si es tomado en cuenta seriamente nos revela otro Mysterium iniquitatis presente en nuestra vida cotidiana y también al mismo tiempo otro Mysterium salutis que también está allí cada día y del que ni siquiera tomamos conciencia.
- Iniquitas, iniquitatis es una palabra latina que significa in-igual, in-justo: La más grande injusticia viene cuando uno no es considerado y tratado con equidad, es decir, no es tratado como se merece (la discriminación personal que algunas veces está escondida bajo un trato, o una ley, aparentemente "igual para todos"). En términos actuales Iniquitas se podría traducir como "el no respeto a la persona (el desprecio y la discriminación)". - Salus, salutis, es una palabra latina bastante fácil de traducir: significa salvación y también salud, estar bien… De hecho esta palabra da origen a varios vocablos similares (salvare = salvar; salvere = estar bien; salutare = saludar, rendir homenaje). El homenaje más grande que le podemos hacer a una persona es que "esté bien", ("bien de bien", como dicen los uruguayos). Desearle que esté con salud del cuerpo y del alma, salud física y salud espiritual, que esté contenta y feliz, "que esté salvada". En términos actuales Salus se podría traducir como "una Realización plena (personal y comunitaria a la vez)"; "una vida bien lograda, ubicada y útil para todos". En estas tres palabritas se juega mi vida, mi felicidad. Yo quiero gozar de una vida bella y quiero estar bien… pero ¿qué es lo que me lo impide? ¿Cómo puedo descubrir mi Salus, mi Realización-plena?
La humanidad actual viene de una experiencia histórica marcada profundamente en estos últimos siglos por la hegemonía del pensamiento racional y autónomo (especialmente en la civilización dominadora occidental). Algunos frutos de esta gran utopía colectiva de la modernidad hoy están fuertemente cuestionados porque no dieron como resultado el bienestar universal que se proclamaba. Las siguientes reflexiones se proponen emprender una búsqueda para entender el Kerigma como el primer anuncio de Jesucristo para nuestros contemporáneos. Como es nuestra tradición, primero VEREMOS en qué contexto, en qué realidad se ubica esta propuesta. Luego, iluminados por la Palabra de Dios, descubriremos el sentido profundo del KERIGMA y sus "contenidos" y formas. Por último, buscaremos algunas pistas para encarnar esta propuesta, y ACTUAR en conformidad a lo que el Espíritu nos sugiere.
1) VER: El quiebre epocal y sus desplazamientos
En las últimas décadas la cultura ha experimentado un cambio radical a medida que la tecnología cibernética ha ido invadiendo los distintos ámbitos de la vida pública y privada. La omnipresencia de las computadoras ha influido en todos los campos de la comunicación y representación: desde el concepto de texto, que gracias a la interactividad ya no es algo fijo sino fluido, hasta la foto que ha pasado de una reproducción objetiva e instantánea a una nueva imagen, fruto de combinaciones, recortes y mezclas sugestivas. Se ha creado una estética electrónica basada en la simulación. A su vez, esta búsqueda de una realidad simulada ha llegado a su extrema consecuencia en la realidad virtual. Nuestros sentidos, más que ser engañados, son, lisa y llanamente, reemplazados y absorbidos por el sistema electrónico.
Esta mediatización pasa a ser un elemento fundamental en la labor comunicativa. Ya Marshall McLuhan, había observado que las sociedades modernas son modeladas más por la naturaleza de los medios de comunicación que utilizan, que por el contenido de lo que se comunica. Esta revolución digital (Nicholas Negroponte) plantea algunos dilemas como fruto de los desplazamientos provocados por el advenimiento de los más recientes soportes tecnológicos. Más que un análisis técnico buscaremos encontrar en algunos de estos desplazamientos las características fundamentales que definan el espacio de la comunicación (y por ende del anuncio) en este nuevo milenio. Buscaremos emprender un viaje, un atento y asombrado itinerario en esta cultura emergente.
La cultura "Moderna" consideraba como válido aquel conocimiento que se basaba en lo empírico y se reducía a él, concibiéndolo como una acumulación progresiva y organizada de los datos sensibles pasados o presentes. Ahora aparece una "nueva" mirada que cambia la perspectiva de la realidad entendida como verdad objetiva. Con el otoño de la modernidad ha vuelto a tomar importancia el mundo de las emociones, de la intuición y de la imaginación. El humanismo vuelve a tener su revancha sobre el pensamiento científico, y la estética y el arte se afirman como "verdades" que van más allá del dato empírico. La práctica de la interdisciplinariedad tiende a modificar nuestra mirada unívoca con respecto a la realidad, haciéndola pasar por una serie de desplazamientos...
1. UN NUEVO LENGUAJE Es el primer gran desplazamiento que es imposible no reconocer. Por lenguaje entendemos no sólo el acto individual de elegir determinados signos para expresarnos oralmente o por escrito (con el habla)… sino todo el sistema de comunicación y expresión que nos ubica en una determinada cultura. No hay duda que con la llegada de la cibercultura dejamos el lenguaje propio de la racionalidad moderna (la escritura) y pasamos a una "nueva oralidad" con el aporte de la imagen y del sonido (audiovisual), de lo simbólico, la recuperación de la escucha y del gesto, lo virtual y lo metafórico. 2. EL CONOCIMIENTO COMO ATLAS O MAPA Al conocimiento inductivo-deductivo se va sumando el conocimiento por "abducción" y por simulación. Nace el concepto de "cognición situada", o dicho en otras palabras, aprendizaje práctico, a ritmo personal. El "juego" intelectual que nos permite entrar en el mundo de la programación de computadoras aplica estas nuevas formas de aprender. Jugando, simulando con una computadora, uno va aprendiendo. El conocimiento se vuelve un arte del peregrinar entre preguntas posibles, que hay que descubrir en los textos o en las imágenes, en los hechos o en los discursos. Conocer es entonces "viajar", o como hoy se dice, "navegar". El carácter itinerante del aprendizaje y de todo proceso cognitivo exige sin embargo una cierta guía, o mapa. Fredric Jameson habla de "una estética de la cartografía cognitiva". Hoy se siente la necesidad de encontrar una pedagogía y una estrategia cultural que intente dotar al sujeto individual de una "brújula", una más clara y profunda conciencia de su posición en el sistema global, y así mapear con más soltura por las intrincadas rutas del nuevo universo humano. Los "educadores" se transforman en "facilitadores", en "cibernéticos", en el sentido etimológico del término, es decir, en técnicos y expertos en kybernesis, el arte de timonear. Los nuevos "facilitadores" se convierten más en un piloto o timonel en búsqueda de una ruta, que en un experto instalado en el trono del saber.
3. COMUNICACIÓN, TECNOLOGÍA, ESTÉTICA El crecimiento explosivo de mejores herramientas para la comunicación, de las conexiones a Internet, de los multimedios y de los entornos de software cooperativo, están sentando las bases de una nueva era. Las transformaciones cognitivas en curso presuponen cambios en la representación del conocimiento, mucho más radicales de lo que se pueda imaginar. Toda la comunidad científica está lista desde hace algunas décadas para dar el gran salto epocal y reformular sus paradigmas epistemológicos; el laberinto de Internet y de la red informática era la pieza que faltaba para el gran despegue. "La percepción tradicional -estética- ya no basta... Es por esto, quizá, por lo que una estética del caos es más adecuada a las jóvenes generaciones" (F. Jameson). Una vez más podemos entonces hablar de la comunicación como de una "travesía": "... viajar, traducir, intercambiar: pasar al sitio del Otro..." (Serres).
4. INTER-ACTIVIDAD ENTRE MÁQUINAS Y SERES HUMANOS El avance tecnológico ha producido paradójicamente la "explosión de los sentidos"’. Máquinas y seres humanos parecen fundirse en un nuevo "vivisistema", caracterizado por una sorprendente y novedosa interactividad. Los mundos-redes electrónicos y la cibercultura en general, representan la posibilidad de "una poderosa rearticulación entre humanos, animales y máquinas" (Alejandro Piscitelli). Asistimos a una verdadera revolución cibernética. La información se vuelve más accesible, los usuarios toman y eligen lo que desean, y cada uno de ellos es un creador de contenido. Los comunicadores cambian su tradicional postura de líderes autosuficientes para convertirse en guías.
5. LOS MODELOS SOCIALES Las computadoras podrían considerarse como mentores electrónicos, que proporcionan "expertos" incorporados que están disponibles en línea, observando y guiando la tarea de su cliente sobre sus hombros y que le permiten a su "dueño-operador" conseguir informaciones con una enorme facilidad. En lugar del modelo actual, en el cual un experto se ubica al frente de la sala y le habla a un grupo de gente, se da lo contrario: un usuario se sienta frente a una computadora con cientos de expertos dentro. Se vuelve a un modelo educativo muy antiguo: el del aprendiz. Las computadoras permiten aplicar el modelo del aprendiz en áreas en las que sería imposible hacerlo en la vida real, como por ejemplo aprender a pilotear un avión. Lo mismo pasa con otros modelos de la cultura moderna, que se vuelven obsoletos.
2) ILUMINACIÓN: para el discipulado en la catequesis El IV Sínodo de Montevideo (n. 37) define a la catequesis como "parte integrante y momento esencial de la evangelización, que tiene su expresión más íntegra en la profesión de fe en el único Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo... Las tareas fundamentales de la catequesis son: ayudar a conocer, celebrar, vivir y contemplar el misterio de Cristo, iniciando y educando para la vida comunitaria y la misión…". La catequesis es percibida aquí como un momento eclesial vivo donde se elabora una verdadera expresión de la fe en fidelidad a la Palabra de Dios, revelada en Jesucristo. Se presenta como un proceso articulado (conocer, celebrar, vivir y contemplar) propuesto como una "catequesis para todos", en un contexto comunitario (cfr. n. 81). La catequesis, que en otros tiempos se entendía como una acción pastoral esencialmente intra-eclesial, se presenta ahora como una propuesta evangélica dirigida a todos, como parte integrante y esencial del proceso global de evangelización. Ahora se vuelve a proponer la fe más allá de las fronteras de la comunidad cristiana, una propuesta abierta a todos. La finalidad de la catequesis es suscitar el gusto de Dios y de su misterio, abrir al camino desafiante del Evangelio. Es una escuela de fe, de iniciación a la plenitud de la vida cristiana. La catequesis como iniciación a la vida cristiana, es un proceso, un camino de seguimiento de Cristo. Se trata más de difundir un estilo de vida o un saber vivir que de aportar conocimientos o inculcar una moral. De estas reflexiones se pueden señalar algunos desafíos: - El paso hacia una catequesis Kerigmática. Al constatar que falta casi por completo una etapa específica de anuncio Kerigmático el IV Sínodo propone que la catequesis deba "obviar en parte esta carencia inicial". Esta catequesis Kerigmática la podríamos llamar, con algunos expertos (cfr. Henri Derroitte 2004), "una catequesis del camino". Es decir, una catequesis que se desplaza y que va al encuentro de los lugares donde viven nuestros contemporáneos y se pone al servicio de las nuevas realidades, buscando una traducción e inculturación del mensaje (cfr. n. 74) y además una catequesis que es "proceso", que ofrece "itinerarios", nuevos caminos de discipulado que valoran "la palabra y el gesto oportuno, el símbolo y la fiesta, la escucha y el diálogo, el mensaje y la imagen" (n. 105). Se pasa entonces de una comunidad que define el proyecto catequético como una transmisión de conocimientos religiosos, a una comunidad que lo comprende como una oferta significativa y de calidad en los ámbitos del descubrimiento de la Biblia, de la liturgia, de la acción solidaria, de la oración, de la fraternidad.
Esta propuesta de catequesis quiere estar en camino con un público más amplio, más cerca de la lógica de las redes. A la tríada catequética clásica: la parroquia, la familia y la escuela, habría que añadir los movimientos apostólicos, los medios de comunicación y las nuevas tecnologías, la mentalidad juvenil. Se debería sacar más provecho de la célebre fórmula "la comunidad es la fuente, el lugar y la meta de la catequesis" (DCG 158). Ciertamente se "hace" catequesis, pero al margen de las prioridades esenciales de la parroquia. La catequesis no es una actividad confiada a voluntarios que sólo trabajan con los niños, un sector "cerrado". La catequesis está en el centro, en el corazón de la misión parroquial.
- El paso de una catequesis que daba mucha importancia a una pedagogía de la asimilación, a un proceso catequético que valora un "principio metodológico integral" que se dirige a la persona en su totalidad. En este sentido la escucha es tan importante como la palabra: las palabras no serán convincentes si no están acompañadas de una escucha atenta hacia todos y cada uno, "aceptándolos como son, como vienen, y valorando las motivaciones que los orientan a la comunidad cristiana" (n. 81). "Escucha respetuosa y diálogo confiado forman parte de las exigencias de la catequesis contemporánea. Suponen una presencia próxima para entrar en diálogo con alguien sobre aspectos esenciales de su intimidad, sin invadir su jardín secreto, sino dejándolo libre en su discernimiento" Henri Derroitte 2004, pág. 136). La etimología de la palabra "catequesis": hacer resonar la palabra, supone que el acto catequético integra una relación personal, una escucha, un caminar hacia el encuentro cara a cara. La catequesis no es una campaña publicitaria. Es una disponibilidad respetuosa para dialogar con una persona sobre aspectos esenciales de su vida, dejándola libre en su discernimiento. Este encuentro cara a cara, esta disponibilidad singular y única en nuestra sociedad, ¿serán posibles en medio de la indiferencia anónima de la sociedad? ¿Qué formación específica se requiere?
- El paso a una catequesis misionera. Se han dedicado pocos esfuerzos a la reflexión fundamental sobre lo que implica un proceso "misionero". A partir de lo que ha sucedido con la catequesis, se trataría, por ejemplo de pensar en las relaciones entre la "propuesta" (yo propongo al otro) y la escucha (el otro me habla), entre la estabilidad de una comunidad reunida cada domingo para celebrar la eucaristía y la movilidad de los nuevos contactos misioneros. ¿Tiene todavía la parroquia vitalidad suficiente para ponerse a soñar con aperturas, con un nuevo mandato misionero, con nuevos proyectos catequéticos? ¿Cómo hacer disponible la propuesta cristiana en lugares no confesionales?
3) ACTUAR: algunas posibles propuestas
1. Renovar la misión del catequista en una línea kerigmática: la buena voluntad no es suficiente, hay que proponer medios adaptados de formación.- La tarea de renovación es muy grande: se necesita implementar lo que el DCG 1997 llama Proyecto catequético diocesano para canalizar la creatividad y construir poco a poco otro marco para la catequesis y elegir algunas prioridades. - La exigencia fundamental de la coordinación pide dedicar todo el tiempo necesario a la explicación, y establecer un calendario de reformas graduales. - Todo lo que podamos pensar como "prioridades", llegará a cumplirse si se dan dos condiciones: toma de conciencia dio-cesana y promulgación por el obispo. - La puesta en marcha de una modificación de las prácticas y de los hábitos exige un tiempo de esfuerzo y un Equipo diocesano dispuesto a llevar adelante el nuevo proyecto catequístico: hay que explicar, escuchar las críticas, negociar los cambios... Los responsables de la puesta en práctica de tal proyecto son, en primera instancia, los sacerdotes, que presiden las comunidades cristianas.
2. Proponer a la catequesis kerigmática como un proceso que pone en marcha a personas de todas las edades y de diversa formación, que desean "ver", encontrarse con Jesús.- Está abierta a todos: adultos, niños y jóvenes. No está limitada a un tiempo, ni a una franja de edad. Es una manera nueva de entrar a la comunidad para quienes lo desean (con libertad de adhesión). - La catequesis kerigmática se dirige primero a los adultos para que descubran el sentido de su vida y la riqueza del mensaje cristiano. En ella la catequesis de niños y de jóvenes tiene como fin la iniciación en la Biblia, en la vida en comunidad, y en la búsqueda de sentido. La catequesis kerigmática modifica profundamente los itinerarios tradicionales de la preparación para "la primera comunión" y sitúa la catequesis en algunos momentos comunitarios "fuertes" (propuestas permanentes e intergeneracionales). Cuando es posible, toda la familia es integrada en la catequesis.
3. Estudiar algunas actividades abiertas a todos, que sean libres y gratuitas; sin la obligación de inscribirse, ni de participar regularmente; pudiendo interrumpirlas y reanudarlas cuando se lo desee.A) El primer tipo de actividad: talleres de Biblia. Una actividad mensual que se ofrece a todos, con distintos talleres que cada cual puede elegir a su gusto. La catequesis, por supuesto, deberá ser bíblica, así como los itinerarios habrán de moverse por sendas bíblicas. El catequista, por lo tanto, "entra en" la Palabra de Dios, la estudia, la conoce y la ama. B) El segundo tipo de actividad: celebración dominical. Una vez al mes, esta misa se organiza de una manera especial para los catecúmenos. Los otros domingos se confían a la animación de los grupos (catequistas, jóvenes, ….). C) Una tercera actividad; retiro de formación litúrgica. Esta actividad trimestral se hace en relación con el año litúrgico y dura más tiempo (media jornada). Se desarrolla favoreciendo la creatividad y la complementariedad entre las personas. D) Una cuarta actividad: un servicio comunitario. Tiene lugar una vez al mes y es un servicio en la comunidad, en un voluntariado (ayuda a un merendero, una clase de apoyo, visitar a un enfermo, decorar o limpiar la iglesia u otro ambiente, etc.). Estas actividades deben favorecer el conocimiento de otros integrantes de la comunidad y del barrio. - Todo esto apela a una nueva relación entre catequesis y liturgia, entre catequesis e iniciación bíblica, entre catequesis y compromiso solidario.
4. La "entrada en comunidad" (primera Comunión, Confirmación y Bautismo, que son etapas del camino cate-cumenal) se puede celebrar varias veces en el año. Con el aval de la comunidad (representada por el catequista-tutor y por el párroco), los cate-cúmenos deciden libremente cuándo desean hacer una "etapa en la fe". La catequesis kerigmática supone una nueva organización de las comunidades parroquiales.
5. Crear en algunos lugares simbólicos un lugar-espacio de profundización de sentido. Junto a los servicios de las parroquias, hay que ofrecer espacios de encuentro, de formación, de intercambio, concebidos como "servicios públicos" de sentido, donde las propuestas cristianas son formuladas en una pluralidad de lenguajes... Estos lugares tendrán en cuenta los diversos caminos que llevan a la fe: la autoestima, la solicitud por el otro, la lucha por una sociedad justa y solidaria, la educación de los niños, la búsqueda filosófica, talleres de arte o artesanías... - Confiar a un equipo (o pequeña comunidad) el cuidado de estos espacios, su programación y evaluación.
6. Desarrollar el catecumenado bautismal Nuestras comunidades parroquiales están poco preparadas para acoger estos procesos catecumenales. Estamos en un período realmente propicio para la renovación del catecumenado. - El catecumenado sigue siendo hoy desconocido y, por consiguiente, poco frecuentado. ¿No habría que dar a conocer públicamente que se puede recibir el bautismo a cualquier edad? La catequesis del camino llama, como su nombre indica, a la movilidad. La estructura parroquial debería ampliar el marco habitual de sus actividades que identifica a los destinatarios como "practicantes". La catequesis del camino no es improvisada: su contenido es de calidad. La pertinencia, la integridad, la estructuración de las palabras pronunciadas o intercambiadas, la fundamentación bíblica y eclesial, son exigencias intrínsecas del Primer Anuncio. En un tiempo en que toda la información circula y se extiende a toda velocidad, los animadores de la catequesis son conscientes del inmenso desafío de la calidad de los contenidos de su anuncio. El anuncio fundamental, más que un contenido teórico, es una persona: Jesucristo, el Señor. Quinto Regazzoni |
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