VATICANO

Carta del Papa

a los católicos de China

Después de una reunión de dos días en el Vaticano convocada por el Papa sobre la situación de la Iglesia Católica en China continental, el 20 de enero se anunció oficialmente que Benedicto XVI escribirá una importante carta dirigida a todos los católicos de China.

En la reunión se constató el crecimiento numérico de los católicos y la comunión de casi todos los obispos y sacerdotes con Roma. Estuvieron presentes los obispos de Hong-Kong, Macao y Taiwán, los miembros de la curia romana y otros expertos. Se ha admirado "el luminoso testimonio de fe" de numerosos obispos, sacerdotes, religiosas y fieles que han mantenido su unión con Roma y la Iglesia universal, a pesar de tantos sufrimientos. El Papa no participó personalmente de la reunión, pero se manifestó particularmente interesado. Últimamente hubo tres ordena-ciones episcopales ilegítimas (sin el consentimiento del Papa), promovidas por la Asociación Patriótica Católica, creada por el régimen comunista, que es el único verdadero obstáculo al establecimiento de las relaciones diplomáticas entre el Vaticano y Pekín. En China hay más de 12 millones de católicos (antes de la llegada del comunismo eran tres millones). Cada año hay 150 mil nuevos bautismos, en su mayoría de adultos. Todavía hay por lo menos 17 obispos fieles a Roma que están desaparecidos o en prisión y 20 arrestados. La Iglesia China es una Iglesia viva con gente joven y abundantes obras sociales bien vistas por el gobierno, porque responden a urgencias que ellos no llegan a satisfacer. Tiene 138 diócesis con más de 100 obispos en actividad (entre oficiales y clandestinos); los curas son 2.900, en su mayoría jóvenes. Hay 24 seminarios entre mayores y menores, con un total de 1.940 seminaristas. Las religiosas son 4.800, con 1.260 chicas en formación. Son cifras de la agencia católica Asia News.

Se habló en el encuentro, de las relaciones diplomáticas interrumpidas por el gobierno chino en 1951 con la expulsión del arzobispo Antonio Riberi. Algunos piensan que el Vaticano no debería reanudar estas relaciones hasta que no haya plena libertad religiosa; otros que sí, tratando mientras tanto de ir anulando la nefasta influencia de la Asociación Patriótica, que se ha convertido en un organismo autónomo que manipula todo lo referente a las Iglesias. Se decidió también conformar una Comisión especial sobre China. La agencia oficial china de noticias comentó: "China ha apreciado la voluntad del Vaticano de llevar a cabo un diálogo constructivo con China para normalizar las relaciones bilaterales". El card. Joseph Zen Ze Kiun, de Hong-Kong pidió al Vaticano cambiar la estrategia y adoptar una postura más firme, con líneas más claras. "Durante muchos años hemos aceptado compromisos que en el principio eran buenos, pero que ahora producen efectos colaterales negativos. Las autoridades del gobierno chino están más dispuestas a establecer relaciones con el Vaticano que la Asociación Patriótica, porque saben que eso les traería más prestigio". En este sentido, el cardenal pidió permiso al Papa para dejar la diócesis y desde su retiro dedicarse completamente a esta misión. Según el cardenal, el modelo vietnamita es bastante bueno; permite al Vaticano y al gobierno comunista elegir juntos a los obispos. El Vaticano presenta varios candidatos apropiados, el gobierno presenta entre ellos sus preferencias y el Vaticano es el que toma la última decisión. Según el cardenal de Hong-Kong, esto es posible en Vietnam porque allí no existe la Asociación Patriótica.

Mientras tanto, el Papa recibió el 25 de enero en audiencia al primer ministro de Vietnam, en lo que fue el primer encuentro entre un Papa y un dirigente comunista de ese país, que desea tener relaciones diplomáticas con el Vaticano. Los católicos en Vietnam son la segunda comunidad más numerosa del sudeste asiático (seis millones de fieles, el 7% de la población), después de Filipinas.