BRASIL:
¿UN
PLEBISCITO SOBRE EL
DERECHO A MATAR?
El
ministro de salud de Brasil, José Gómez Temporao, se declaró
favorable a la legalización del aborto. Actualmente en Brasil sólo
se admite el aborto en caso de violación o riesgo de muerte para la
madre. La empresa “Datafolha” hizo una encuesta en la que se reveló
que un 65% de la población estaría en contra, sólo el 10% a favor,
mientras que el resto manifiesta reparos. Hay además un proyecto de
ley que promueve la legalización del aborto y otro sobre las uniones
homosexuales. Antes se convocaría a un plebiscito nacional, donde se
votaría también sobre el voto obligatorio, el servicio militar,
etc.. El secretario general de
la Conferencia Episcopal
, Odilo Scherer, rechazó en nombre de la misma esta propuesta
de plebiscito para decidir la legalización del aborto. “Esta
propuesta equivale a debatir sobre el derecho a matar; es un absurdo.
La Constitución
no lo prevé. A nadie le gustaría someter a plebiscito el derecho a
vivir, que es intocable. Los bebés no nacidos son seres humanos y
tienen ese mismo derecho”. Deploró la tentación de repetir en
Brasil lo que se dio en Portugal, donde se legalizó el aborto tras un
referéndum. “No tenemos que imitar lo que otros países ya
hicieron. La sociedad tiene el deber de cuidar la vida, más aún la
de los bebés que son inocentes”. A continuación ponderó la
decisión del parlamento de declarar feriado nacional el día de la
canonización de Fray Galvao el 11 de mayo, celebrada por
el Papa Benedicto XVI. Fraile franciscano, Antonio de Santa Ana
Galvao, fallecido en 1822, es el primer santo
brasilero ya que la madre Paulina, canonizada en 2002,
había nacido en Italia.
BOLIVIA:
SE
ADELANTAN LAS
ELECCIONES
El
presidente boliviano Evo Morales, sin haber cumplido aún la
mitad de su mandato, anunció el adelanto de la elecciones en Bolivia;
serán el año próximo y permitirán renovar los poderes Legislativo
y Ejecutivo. Morales puso la condición de que
la Asamblea Constituyente
redacte la nueva Carta Magna antes del 6 de agosto próximo. A partir
de ese momento los ocho millones y medio de bolivianos deberían
aprobarla o no, en un referéndum que será convocado en un plazo de
90 días. Siendo que la actual Constitución no permite la reelección,
se piensa en círculos políticos, que en
la Constituyente
donde el partido del presidente (MAS) tiene 137 de los 255 asambleístas,
se redacte una nueva norma para hacer posible su candidatura. Se teme
que al conferir un carácter electoral a la reforma constitucional, se
acabe dañando y desvirtuando el trabajo de
la Constituyente.
Por
su parte, los obispos, al concluir su Asamblea Plenaria n. 84, han
emitido un mensaje (“Cristo Resucitado, esperanza nuestra”)
en el que expresan lo siguiente: “La esperanza que el pueblo
depositó al comienzo en
la Asamblea Constituyente
se ha ido perdiendo a medida que iba pasando el tiempo. Los
enfrentamientos y la poca eficiencia han sembrado dudas en diversos
sectores sociales de que pueda terminar felizmente un acontecimiento
de tanta trascendencia para el futuro del país”. Los obispos
piden además que se marquen claramente en la nueva Constitución “los
derechos fundamentales a la vida, a la libertad religiosa, a la libre
elección de la educación de los hijos, a que la familia sea fundada
sobre el matrimonio entre varón y mujer”. Finalizan diciendo: “Seguimos
apostando por cambios profundos y alentamos la esperanza del
pueblo. Acompañamos con espíritu solidario y al mismo tiempo crítico
todos los cambios necesarios. Ha iniciado una nueva etapa de nuestra
historia, con una más evidente inserción de los sectores sociales
empobrecidos y de los pueblos originarios en las responsabilidades de
gobierno. Pero las manifestaciones de intolerancia, autoritarismo,
polarizaciones políticas e ideológicas, el resentimiento y la
manipulación no favorecen estos cambios, y menos la violencia y la
presión”. Sobre las reivindicaciones autonomistas de las zonas
más ricas e ilustradas del país, el card. Julio Terrazas pidió
“eliminar los regionalismos y los racismos”.
ARGENTINA:
PREDICACIÓN
Y DOCTRINA SOCIAL
Preguntado
por la agencia Aica sobre lo que se esperaba de
la Conferencia
de Aparecida, el arzobispo emérito de Resistencia, Carmelo
Giaquinta, expresó entre otros conceptos: “El apostolado al
que habría que atender mayormente por parte de los pastores es la
predicación. El último mandato de Jesús es éste: ‘Vayan por todo
el mundo y anuncien el Evangelio’. Sin embargo, nunca analizamos cómo
lo hacemos. No hay una especial preocupación por preparar a los
futuros sacerdotes para ella. En 54 años que llevo de sacerdote, y 27
como obispo, no recuerdo que hayamos analizado una sola vez cómo
predicamos, cómo realizamos la homilía dominical. No recuerdo
tampoco que lo haya hecho alguna de las Conferencias anteriores.
Nosotros suponemos que predicamos bien, pero la gente se queja. Si la
predicación fuera más sólida, más orada y más orientada
a alimentar la fe de los fieles, nuestras comunidades
parroquiales serían más fraternas y misioneras y los cristianos
tendrían una fe más robusta para enfrentar su vida en el mundo”. A
la pregunta de cómo habría que enfrentar los problemas de hoy,
Giaquinta contestó: “Con
la Doctrina Social
de
la Iglesia
, que es fruto del Evangelio y parte integrante de él (y no un
derivado menor), podemos enfrentar e iluminar los grandes problemas
del hombre de hoy.
La Iglesia
no aspira a constituirse en mediadora de los conflictos sociales; la
sociedad tiene sus instituciones mediadoras y
la Iglesia
no desea suplantarlas.
La Iglesia
aspira a anunciar su doctrina social con claridad y a reformularla
permanentemente para adecuarla a las circunstancias, aun sabiendo que
ella le ocasionará no pocos contratiempos. Y sobre todo, se propone ayudar
a los laicos a ser ciudadanos responsables, capaces de aplicar esa
doctrina en concreto e intervenir ellos mismos en la resolución de
los conflictos”.
PERÚ:
MEDALLA
PARA GUSTAVO GUTIÉRREZ
El
teólogo peruano de 78 años acaba de recibir en su país la medalla
de la “Defensoría del Pueblo”, en reconocimiento a su
trayectoria comprometida con la promoción y la defensa de los
derechos humanos en Perú. Al recibir el galardón, Gutiérrez declaró:
“No hemos sabido valorar la heterogeneidad de la sociedad peruana
ni acabar las brechas que nos separan, porque existe un instinto
suicida de ciertos sectores sociales, que teniendo la posibilidad de
ayudar a construir una sociedad más justa, no lo han hecho; y la
pobreza es caldo de cultivo de otras violencias”. Gutiérrez
recibió el premio Príncipe de Asturias de Comunicaciones y
Humanidades en 2003 y 23 doctorados “honoris causa” de
universidades de todo el mundo. En agosto pasado, Gustavo Gutiérrez
había sido impedido por las autoridades religiosas de Lima de dar una
conferencia en el seminario convocada por
la Conferencia
de Religiosas y Religiosos del Perú en vista de Aparecida, en el que
participaron mas de 800 personas.
Sin embargo, posteriormente, por pedido de
la Congregación
para
la Doctrina
de
la Fe
,
la Conferencia Episcopal
de Perú ha difundido el trabajo del p. Gutiérrez (“La koinonía
eclesial”) por medio del cual clarifica los puntos problemáticos
de algunas de sus obras, quedando así superado cualquier entredicho.
En ocasión de
la Pascua
de este año, el p. Gutiérrez, que pasó a integrar hace un tiempo la
orden religiosa de los dominicos, dio un importante curso de teología
en el “Angelicum” de Roma.
MÉXICO:
RETORNO
A
LA LEY DEL
MÁS FUERTE
El
nuevo presidente de
la Conferencia Episcopal
, Carlos Aguiar Retes, en nombre de la misma emitió un
comunicado (“Creer en Dios es optar por la vida”)
denunciando la campaña en favor del aborto y todo lo que atenta
contra la vida: “los pecados que claman al cielo como el comercio
de drogas, el lavado de ganancias ilícitas, la corrupción, el terror
de la violencia, el armamen-tismo. Nos profesamos católicos pero hay
una separación entre la fe que profesamos y nuestra vida
cotidiana”, declaró. Y sobre el aborto recordó lo dicho por Juan
Pablo II: “El aborto directo, querido como fin o como medio,
es un desorden moral grave en cuanto eliminación deliberada de un ser
humano inocente. Ninguna circunstancia, ninguna finalidad, ninguna ley
del mundo podrá jamás hacer lícito un acto que es intrínsecamente
ilícito”. Pero a pesar de una intervención personal y pública
del Papa y numerosas manifestaciones de rechazo, el 24 de abril pasado
se votó en el Distrito Federal la ley de legalización del aborto
durante las primeras 12 semanas de embarazo, con 46 votos a favor y 19
en contra. México es el segundo país del mundo en cantidad de católicos,
pero los dirigentes políticos siguen todavía la vieja tradición
laicista (un diputado dijo que
la posible excomunión de
la Iglesia
no le quitaba el sueño). Mucho se teme
que esta legalización se traslade ahora a todo el país. El card. Norberto
Rivera, arzobispo primado de México, hizo un llamado a los médicos,
enfermeras y personal de la salud del Distrito Federal para que hagan
objeción de conciencia y no participen en la realización de abortos.
Afirmó: “No hay futuro para una sociedad que se atreve a atentar
contra sus miembros más vulnerables. Lejos de constituir un progreso
social, el aborto constituye un retorno a la ley del más fuerte”.
Siendo
que la objeción de conciencia no ha sido reglamentada en México, el
gobierno ha exigido el cumplimiento estricto de la ley a todo el
personal sanitario sin excepción, bajo pena de perder el puesto.
Muchos miembros del partido de gobierno exigen ahora la legalización
de la eutanasia para enfermos terminales con una esperanza de vida
menor a seis meses.
EL SALVADOR:
“NO
BASTA QUE EL NIÑO NAZCA”
Dijo
el presidente de
la República Elías
Antonio Saca, con respecto al aborto: “Los funcionarios
del ejecutivo somos un ejército de defensores de nuestra fe
cristiana, somos un ejército que nos oponemos al aborto porque
queremos la vida; los que creemos en Dios no podemos estar a favor del
aborto en cualquiera de sus formas”. A estas expresiones contestó
el obispo auxiliar de San Salvador y ex presidente de
Cáritas del subcontinente, Gre-gorio Rosa Chávez: “Yo
me siento mal cuando se limita todo al aborto. No basta que el niño
nazca y después... ¡que Dios lo socorra! Hay que darle a ese niño
una vida digna y nuestro país está lejos de eso; es un país más
bien expulsor, que expulsa a sus hijos...
La Iglesia
, cuando opta por la vida no la limita a que la criatura pueda nacer,
sino que tenga una vida plena, que viva dignamente, pueda realizarse
como persona e integrarse a la sociedad, en una democracia
verdaderamente participativa y real... Los jóvenes cada día buscan
otros horizontes y nos estamos quedando sin juventud y por lo tanto
estamos quedando sin futuro. La vida es un don de Dios que hay que
realizar en plenitud; no
se trata de luchar sólo contra el aborto sino por una vida digna para
todos”. Esta es también la opinión del jesuita p. José María
Tojeira, rector de
la Universidad Centroamericana
: “No se caminó en nuestro país en el sentido que marcaban los
acuerdos de paz; por el contrario hoy día, 15 años después de la
guerra, hay más polarizaciones sociales, políticas y económicas y más
violencia”. En efecto, el año pasado hubo 3.729 asesinatos.
Terminó la guerra civil, pero no se logró la paz social.
GUATEMALA:
CUMBRE
CONTINENTAL DE
INDÍGENAS
Del
26 al 30 de marzo, con la presencia de 1.500 delegados provenientes
desde Alaska hasta Tierra del Fuego, se ha desarrollado en Guatemala
la Tercera Cumbre
Continental de los Pueblos Indígenas. Entre las muchas
iniciativas, se ha establecido constituir una coordinadora continental
permanente y hacer una marcha para “salvar la madre naturaleza”
el próximo 12 de octubre. No hubo apoyo a la candidatura
presidencial de Rigoberta Menchú, la que tampoco fue invitada
a la cumbre por críticas dirigidas a su Fundación y al apoyo económico
que recibe del exterior, y además por haberse candidateado sin
consultar a las organizaciones indígenas.
A
nivel de Iglesia, Felipe Arizmendi obispo de Chiapas (México),
pidió que se tratara el tema de la pastoral indígena en Aparecida,
porque “todavía se está lejos de conocer su realidad, reconocer
su identidad cultural, entender su experiencia de Dios y desde allí
elaborar una teología indígena, superando los miedos y dejando que
actúe la fuerza del Espíritu”.