La Historia de Salvación (2)

     

Jesús es el mismo ayer, hoy y siempre.

Así comentábamos en la primera entrega de La Historia de Salvación,
referida a la Primera Alianza, en el número 175 de Umbrales.

Hoy completamos esa entrega, con La Historia de Salvación (2),

que abarca los escritos y acontecimientos de la Nueva Alianza.

Esa continuidad entre Primera y Nueva Alianza está dada justamente

por Cristo, que es el centro de la Historia,

porque da a toda la Historia su significado y su valor de salvación.

Así como la historia de los orígenes y de los Patriarcas,

del Éxodo y de los Profetas... tiene sentido en Él,

también la historia posterior, de los Hechos y de la Misión de Pablo,

de la formación de los Evangelios y del Apocalipsis...,

tiene sentido pleno sólo partiendo de Él.

En este número hemos elegido presentar el Kerigma

de la Historia de Salvación de la Nueva Alianza en siete grandes temas,
siguiendo de alguna forma, el orden cronológico de su aparición

en la vida y en la reflexión de las primeras comunidades.

El primer tema se refiere al Primer Anuncio kerigmático

que Pedro proclama, en el día de Pentecostés

y en los primeros tiempos de la Iglesia naciente.

El segundo tema completa el "evangelio" de los Hechos de los Apóstoles,
con una gran disyuntiva entre Consolidación y Misión en la Iglesia.

Esta doble tensión se armoniza por la acción del Espíritu,

que impulsa a Pablo hasta la misión suprema de su "pasión" en Roma.

El tercer tema retoma el testimonio de la vida de Pablo

y sobre todo su anuncio a través de sus Cartas,

que constituyen los primeros escritos del Nuevo Testamento.

El cuarto tema se refiere a la formación de los Evangelios Sinópticos,

que desde el año 65, hasta las décadas posteriores

a la destrucción de Jerusalén del año 70, se van afianzando

como los textos centrales de la Buena Noticia de Jesús.

El quinto tema profundiza una mirada hacia el 4º Evangelio,
el de Juan, que fue escrito ya a fines del 1er. siglo recogiendo una tradición teológica
de profundo contenido simbólico y espiritual, dando así

a la Buena Noticia de Jesús, otra profundidad

frente a las primeras interpretaciones gnósticas del mensaje cristiano.

El sexto tema es el del Apocalipsis, un libro excepcional, que "devela"

la esperanza profunda escondida bajo las dolorosas persecuciones

que empezaban a sufrir las comunidades cristianas.

La Profecía apocalíptica, un género literario muy expresivo

de esas circunstancias, venía a sostener así el compromiso histórico

de los cristianos que afirmaban el señorío de Dios sobre la Historia.

El séptimo tema, referido a las Cartas Pastorales

y a la Tradición Apostólica, nos presenta los últimos escritos

del Nuevo Testamento y las primeras reflexiones de los Padres Apostólicos.

La Historia de Salvación se abre así a la Historia de la Iglesia,

que de alguna forma, continúa con ese obrar de Dios entre nosotros.

Quizás para un próximo número de Umbrales podamos atrevernos
a dibujar algunos rasgos de esta Historia Eclesial, que entre luces y sombras,

sigue marcando las huellas de Jesús Salvador entre nosotros.

La Historia de Salvación (concluida en su revelación con los escritos

del Nuevo Testamento) sigue también hoy, con el compromiso cristiano

y con nuestra lucha por la paz y la justicia en el mundo entero.

"Cristo, nuestra Paz" (Ef 2,14) nos acompañe siempre.