AMÉRICA LATINA

 

 

Aparecida y las

Comunidades de Base

 

Después de la autorización vaticana, para la publicación del Documento Conclusivo de Aparecida, se levantaron muchas protestas sobre las modificaciones que se han realizado en el texto aprobado por la Asamblea, especialmente con respecto a las Comunidades de Base.

 

El 17 de agosto pasado el card. Francisco Errázuriz, de Santiago de Chile, ex presidente del Celam, difundió un comunicado, haciendo algunas aclaraciones: "Hay un tema muy relevante donde el texto sufrió una modificación de contenido y es sobre las Comunidades Ecle-siales de Base, ya que en un comienzo éstas no fueron en todas partes muy bien llevadas. Hubo CEBs que fracasaron, otras se polarizaron y en otros lugares crecieron con una fecundidad extraordinaria. No cabe duda que en sí son una bendición. El Celam organizará un gran congreso para recoger las mejores experiencias que existen, de manera que esas experiencias puedan difundirse en toda América Latina".

El 27 de agosto el actual vicepresidente del Celam , que fue secretario general de la Asamblea, Andrés Stanovnik, obispo de Reconquista (Argentina), declaró en un comunicado que "el Documento Conclusivo fue entregado al Celam para su revisión final; pero sólo se trató de mejorar el estilo, corregir errores y citaciones, ordenar párrafos y mejorar la redacción... No hubo alteraciones de contenido en ninguno de los párrafos del Documento. El Documento autorizado por el Papa contiene las variaciones sugeridas por sus consultores. Pero no se puede decir que estas variaciones hayan modificado sustan-cialmente el texto aprobado en Aparecida... El Papa tiene el poder de realizar las variaciones que considere convenientes... Por lo tanto, el Documento autorizado por el Papa es texto auténtico del magisterio episcopal de los obispos de América Latina".

Por su parte, el presidente del Consejo Nacional del Laicado Brasileño, Carlos Francisco Signorelli, presente en Aparecida, afirmó que "el texto de cuatro párrafos muy rico en referencia a las CEBs por su importancia y eclesialidad, que ya había pasado por otras dos síntesis, el 30 de mayo (último día de la Conferencia), en la síntesis final desapareció totalmente. Diez Conferencias Episcopales pidieron la reintroducción del texto. Al recibir la conclusión final, el texto había sido reintroducido. Pero al leer el Documento aprobado por el Papa, esos mismos textos sufrieron una dilapidación. La parte que daba a las CEBs el valor que ellas merecen, fue retirada y fueron introducidos textos en los que de manera grave se desdice todo lo que había sido aprobado".

Las enmiendas introducidas en el texto habrían limitado la evaluación positiva que se hace en general de las CEBs y no responderían a la opinión de la mayoría de los obispos; hubo por lo tanto malestar en distintos sectores. De las Comunidades Eclesiales de Base se decía por ejemplo: "Después del camino recurrido hasta ahora, con éxitos y dificultades, es el momento de una profunda renovación de esta rica experiencia eclesial en nuestro continente, para que no pierda su eficacia misionera sino que se la perfeccione y acreciente de acuerdo a las nuevas exigencias de los tiempos". Y también: "Queremos decididamente reafirmar y dar nuevo impulso a la vida y a la misión profética de las CEBs". En el Documento publicado se habla en los números 178-180 renovando lo que ya se había dicho en Medellín y Santo Domingo y reconociendo en ellas "un signo de vitalidad para la Iglesia". Ellas "recogen la experiencia de las primeras comunidades cristianas como están descriptas en los Hechos de los Apóstoles" y contribuyen a "revitalizar la parroquia haciendo de la misma una comunidad de comunidades". Según el card. Errázuriz que presentó oficialmente el Documento el 30 de agosto en Santiago de Chile, el Papa dijo refiriéndose al texto: "Yo no lo voy a aprobar, sino que solamente voy a autorizar su publicación porque no quiero mezclar el magisterio pontificio con el magisterio de los obispos que aprecio; quiero que sea un documento del magisterio episcopal".