Entrevista:

Encuentro Justicia

y Paz de América

 

Tuvo lugar recientemente en Buenos Aires un encuentro de los dehonianos que trabajan sobre temas de Justicia y Paz en América, con el lema: "Justicia y Paz SCJ y desafío de la pobreza". Umbrales presenta una entrevista realizada a algunos de los participantes.

¿En qué situación social se encuentra tu país? ¿Puedes mencionar algunas luces y algunas sombras?

Hernán (Chile): En plano macro económico le va muy bien a Chile. Es una de las economías más importantes del continente y por consiguiente algo del chorro de la riqueza cae hacia abajo, pero en una parte mínima. Pero el 20% de los pobres pueden usar solamente el 3,5 % de la riqueza nacional, mientras otro 20% ocupa el 61% de la riqueza. Por otro lado, se está ampliando la política social del gobierno por medio de una reforma educacional, herencia de la dictadura todavía, el inicio de la aventura de cambiar el transporte público en la capital y hay una mayor preo-cupación para los pobres, pero sin tocar el sistema económico.

Wilfredo (Venezuela): En el país hay una marcada polarización. La situación social es muy precaria, aunque hay avances en el plano social y económico aún existen elevados índices de pobreza y deficiencias en las instituciones. El gobierno ha llevado adelante como programa social las misiones, y esto es una luz, pero ha descuidado las instituciones tradicionales, creando así sistemas paralelos de educación y salud. Se vive una cierta estabilidad económica debido al control de cambio del dólar impuesto por el gobierno. Hay un crecimiento de la economía informal, lo cual ha llevado a una crisis en la economía formal. Hay una política de persecución contra todos lo factores políticos contrarios al gobierno, lo cual lleva a una autocensura de los venezolanos.

Belmiro y Juan (Brasil): Brasil es el retrato del mundo. Se vive una gigantesca desigualdad social, la violencia, la segregación, la pérdida del sentido de la vida, la corrupción política.

En positivo tenemos la Constitución de 1988, fruto del aporte de intelectuales y de la participación popular, con una importante presencia de la Iglesia, a través de las comunidades eclesiales de base y otros organismos. Esta Constitución representa el puente entre el movimiento popular y la esfera política del Estado.

Hay que reconocer en Brasil la ley orgánica de asistencia social, el Sistema Único de Salud, los Consejos de Derecho (de la educación, de la mujer, de la salud, de los menores...), un excelente programa de lucha contra el sida, y el programa "Hambre Cero".

 

¿Qué papel tiene la Iglesia en esta situación?

Hernán (Chile): Mediocre, falta una actitud más profética frente a la brecha entre los pobres y los ricos. La conferencia episcopal perdió mucho de su actitud de compromiso con los pobres durante la dictadura militar. Algunos obispos plantearon después de la recuperación de la democracia que la Iglesia debía volver a la sacristía ya que las organizaciones populares tendrían su propio espacio. También el nombramiento de obispos conservadores bajó el perfil de la Conferencia. El clero joven, que fue formado en otro ambiente, se distancia de las comunidades populares y se esconde detrás su estatus clerical.

Wilfredo (Venezuela): La relación Iglesia-Estado es de una tensa calma ya que el Estado arremete contra la Iglesia cada vez que ésta hace denuncias por hechos del gobierno. La Iglesia venezolana ha asumido su rol profético en medio de esta crisis y hoy día es la institución en la que más creen los venezolanos. El Estado ha recortado los subsidios que daba a la Iglesia en materia social, también actúa en el campo donde la Iglesia ha estado presente desde hace muchos años, como la educación, la alimentación y la salud, pero la calidad del servicio dado por el Estado es muy baja o inconstante. La Iglesia sigue estando presente en lugares donde el Estado no llega. La tensión con el Estado no hace que la Iglesia deje de ser profética y denuncie las injusticias del gobierno.

Belmiro y Juan (Brasil): La Iglesia tuvo una posición muy profética en los tiempos de la represión política. Hoy lo es menos. Otras entidades llevan adelante muchas de las causas que la Iglesia defendía, cuando era la única voz que podía hablar. Se destaca sin embargo la Pastoral de la Educación, la Caritas, el documento "Directrices para la erradicación de la miseria y del hambre en Brasil", la Campaña de Fraternidad. La esperanza es que, a través de la Conferencia de Aparecida, el Espíritu Santo mueva a la Iglesia a ser más profética y más firme en la opción por los pobres.

 

¿Qué esperanzas suscita la vida y la obra de las comunidades cristianas?

Hernán (Chile): Por la sociedad de consumo y el proceso de secularización, muchas comunidades desa-parecieron y no fueron apoyadas por el clero joven. Felizmente, especialmente en los sectores populares, como la Zona Sur de Santiago, siguen presente las comunidades.

Wilfredo (Venezuela): Las comunidades cristianas son solidarias con los más necesitados, se sensibilizan con las realidades, y desde su pobreza comparten y colaboran en la manutención de las obras sociales como los comedores de nuestras parroquias, así como tambien hay otras iniciativas a nivel de Iglesia donde se buscan soluciones para los más necesitados.

Belmiro y Juan (Brasil): Las personas necesitadas confían en la comunidad cristiana. Ella tendrá tanto más significado en la vida de la gente cuanto más sea samaritana, capaz de conmoverse frente a los pobres, de ser humilde en el sentido de ubicarse ella misma como parte del mundo injusto que precisa cambiar, de cultivar la gratuidad, y de identificarse con Jesús y los excluidos, abierta al diálogo fraterno.

 

¿Qué iniciativas está proponiendo tu congregación religiosa en tu país?

Hernán (Chile): Mantener la opción por los pobres, especialmente los nuevos pobres: las víctimas de la drogadicción y el alcoholismo. Hemos instalado en San Bernardo una casa de recuperación de drogadictos con una capacidad de 20 personas. Seguimos apoyando a la Conferencia de Religiosos que tiene una sección de Justicia y Paz. Participamos también en SICSAL (www.sicsal.net) junto con otros grupos de solidaridad en el continente y fuera de él. Dentro de nuestras parroquias y colegios seguimos con obras sociales, caminando hacia una economía solidaria por medio de cooperativas de vivienda, grupos para luchar contra el alcoholismo y la drogadicción.

Wilfredo (Venezuela): Hemos hecho opción por los más necesitados, la opción de la región es por la educación, la salud y la alimentación. Llevamos adelante un programa de comedores infantiles en varias de nuestras parroquias, centros médicos solidarios y una escuela técnica industrial, donde formamos jóvenes para el campo laboral.

Belmiro y Juan (Brasil): Tenemos una presencia en Amazonia (Maranhao, Pará y Mato Grosso), en los centros urbanos y en la zona rural, estableciendo una relación fuerte y humilde de diálogo y solidaridad con los marginados rurales y urbanos. Tratamos de hacer resplandecer la profecía del P. Dehon a traves de nuestras palabras, nuestro trabajo educativo, nuestra presencia junto a los adictos y a las familias en situación de riesgo.

 

¿Qué nuevas perspectivas se están abriendo en estos últimos tiempos? ¿Qué perspectivas abre este encuentro de Buenos Aires?

Wilfredo (Venezuela): formar en la economía solidaria y el consumo crítico, leer los signos de los tiempos y dar respuestas claras a las necesidades y demanda de los más necesitados. Seguir siendo profetas y servidores en medio de nuestro pueblo.

Belmiro y Juan (Brasil): Una nueva perspectiva es la Economía Solidaria; un paradigma de promoción humana y de liberación.

El encuentro de Buenos Aires abre la perspectiva de un renovamiento para abrazar la "opción por los pobres".

Hernán (Chile): Como ya dijimos una mayor especialización en el trabajo contra la drogadicción; justo en estos días dos hermanos estuvieron en Buenos Aires en un congreso sobre esta materia. También buscamos lograr mayor cohesión con otros grupos para formar un frente común, para no quedarnos dentro de nuestro castillo.