ARGENTINA

¿Cultura del descarte

u opción por la vida?

En el ámbito de las "Jornadas de Recepción y Aplicación de Aparecida" (1 y 2 de octubre) realizadas en Consudec, de Capital Federal, hablaron entre otros los presbíteros Carlos Galli, decano de la Facultad de Teología de la UCA; el teólogo Víctor Fernández y el obispo de Gualeguaychú, Jorge Eduardo Lozano, y el card. Bergoglio, primado de Argentina.

El card. Jorge Bergoglio afirmó entre otras cosas que "el texto conclusivo de Aparecida armoniza lo que se vivió de abajo hacia arriba, es decir, toda una eclesiología de la diversidad en la unidad. El santo Padre fue muy respetuoso del documento y no quería casi tocarlo, para que fuera un verdadero documento del magisterio latinoamericano. La joyita del documento es el capítulo dedicado a la Piedad Popular. Con la Misión Continental no se pretende hacer prosélitos. La Iglesia siembra palabras y las palabras convocan. La misión es siembra". Para el cardenal "otro eje fundamental de Aparecida es la opción por la vida. La Iglesia es consciente que lo más barato hoy es la vida humana. Hemos entrado en la cultura del descarte de todo lo que no es funcional. La palabra más mencionada en el documento de Aparecida es Vida. Sin embargo, en la Argentina hay eutanasia encubierta, porque se descarta a los viejos (las obras sociales pagan hasta cierto límite), cuando en realidad son la sede de la sabiduría del pueblo. Además se aplica la pena de muerte con el aborto, el maltrato y el abandono. Muchos niños son prostituidos y explotados. Sobre la calle Amancio Alcorta, entre Pompeya y la villa 21 en cualquier horario hay nenas de entre 11,12 y 13 años ofreciéndose; y después corren con ese dinero a comprar paco". A pesar de esta cruda realidad, el cardenal invitó a los sacerdotes presentes a que "no sean puritanos y que no centren sus homilías en temas de moral matrimonial o del sexto mandamiento (y así damos una imagen de Iglesia tristísima), sino en el anuncio de Cristo". A los laicos los invitó a "ensuciarse las manos en las cuestiones sociales; no somos cristianos para terminar en un centro de yoga", reflexionó el cardenal. El obispo Lozano habló de la opción preferencial por los pobres, que en Aparecida se apoyó sobre la Doctrina Social de la Iglesia, pero también en encuentros preliminares que se realizaron en Honduras, México, Brasil, Chile, Colombia y Argentina, donde se tocaron otros temas como pastoral de la tierra, agua, ecología y medio ambiente, tratados de libre comercio, trabajo, debates con jóvenes políticos, etc..

No faltaron reacciones al discurso del card. Bergoglio. El subsecretario de Derechos Humanos de la capital, Guillermo Guerin, acusó a Bergoglio de "malversación ideológica" por mezclar el aborto y la eutanasia con los problemas sociales y decir que por eso existe una "cultura del descarte". De paso, criticó al arzobispo de La Plata, Héctor Aguer, por haber caracterizado al Ministro de la Salud, Ginés González García como "conocido propulsor de la cultura de la muerte", a lo que el ministro le había contestado tildando al arzobispo de "fundamentalista". Estas críticas se añaden a las que recibió el card. Bergoglio cuando en Aparecida habló de una "inequidad escandalosa" en su país, a lo que el jefe de gabinete Alberto Fernández contestó que "estudiara un poquito más (las estadísticas) antes de hablar".

Por otra parte, sobre el tema de la vida también se pronunciaron los Curas de la Opción por los Pobres, afirmando: "La lucha por la vida, la defensa de la vida no pueden ser eslóganes de ciertos grupos a los que parece que sólo les interesa la defensa de la vida intrauterina, desentendiéndose del hambre, de la desocupación, de la falta de salud, de la vejez y la niñez desamparadas, de la justicia y la vigencia de todos los derechos humanos de ayer y de hoy... Reclamamos por ejemplo el esclarecimiento y la justa condena de todos los crímenes de lesa humanidad, incluyendo claro está los de los capellanes militares o policiales que hayan participado en crímenes, desapariciones o torturas".