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3. La Iglesia
y el Imperio
A. Acontecimientos 1. El poder temporal de la Iglesia - En el siglo VIII los Papas no gozaban, ya desde hacía mucho tiempo, de la protección del emperador de Oriente, cuya fuerza iba menguando días tras día. Por otra parte, las incursiones de los bárbaros (pueblos del norte que bajaban a Italia para conquistar tierras y recursos) se hacían siempre más peligrosas y los longobardos querían conquistar hasta Ravena (capital del Imperio en Italia) y Roma. Fue así que los Papas empezaron a mirar hacia Galia, al Reino de los Francos, viendo en este fuerte pueblo un posible protector.- En el 753, el papa Esteban II viaja a Francia para coronar rey a Pipino el Breve que unos años después obligó a los longobardos, que sitiaban Roma, a retirarse. Parte de los territorios de los longobardos fueron entregados al Papa. Así se inició el poder temporal (es decir, político y territorial) de la Iglesia que fue justificado por la pseudo Donación de Constantino.
2. El tiempo de Carlomagno - A cambio de todo esto el hijo de Pipino, Carlos, será coronado emperador por el papa León III en navidad del año 800, asumiendo el nombre de Carlomagno; la coronación por parte del Papa daba al emperador un papel no sólo político, sino también religioso. Toda Europa occidental tenía ahora un único soberano, que residía en Aquisgrana (Francia), una única fe y un único Papa, que residía en Roma. Los pueblos que entraban en este Imperio cristiano, pasaban casi automática-mente a ser cristianos. También fue determinante el rol de Carlomagno en contener la expansión de los árabes que, impulsados por la nueva fe musulmana que los unía, habían llegado a minar la cristiandad europea, conquistando importantes territorios (España meridional, Sicilia y África del norte, tradicionalmente cristiana). Con Carlomagno y su "ministro de la educación", el monje benedictino Alcuino de York, toma nuevo impulso la vida cultural de Europa.- Después de Carlomagno el Imperio pierde su unidad y se divide en varios reinos (Alemania, Francia, Borgoña e Italia): unidad que volverá con Otón I, coronado emperador en Roma, en el 962 por el papa Juan XII que necesitaba de la protección del rey de Alemania para defenderse de las luchas de las grandes familias de Roma: en aquel siglo, diez de los casi 30 papas fueron asesinados. Otra vez es el Papa que necesita del emperador, mientras el Imperio sigue cobrando favores y ventajas por parte de la Iglesia: continuando una praxis que ya había vislumbrado con Carlomagno, los Otones consolidarán el Imperio gracias a la colaboración de Feudatarios y Condes de segura confianza: los obispos.- Para evitar que un delegado imperial se hiciese dueño del territorio que gobernaba, el emperador delegó su poder a los obispos de las diócesis correspondientes: era la investidura feudal. De esta forma la Iglesia llegó a ser instrumento en manos del Imperio, cuyo soberano entraba con fuerza en los asuntos eclesiales determinando hasta la elección del Papa, el cual, por otra parte, sin la protección de un poder fuerte, quedaba víctima de los deseos y licencias de la aristocracia romana, con graves consecuencias también en la moralidad del clero y del pueblo cristiano que, en este tiempo, fue dramáticamente probado.
3. Gregorio VII y la reforma gregoriana - El hecho de haber mezclado el orden del poder temporal con lo espiritual, el haber pensado que el poder político podía hacerle bien a la Iglesia, estaba en el origen de muchos problemas: la simonía (la compra de lo que es sagrado, como por ejemplo el ser obispo), el concubinato del clero, el clientelismo, el uso del ministerio de la Iglesia para intereses particulares.- Era necesario quitarle al emperador la posibilidad de interferir en los asuntos espirituales y en particular en la elección del Papa. Así, el papa Nicolás II en el Sínodo del 1059, confió el poder de elección del Papa a los Cardenales (los siete obispos de las ciudades cercanas a Roma, más los veintiséis párrocos de Roma, y los siete diáconos que residían con el Papa).Al emperador sólo le tocaba dar su aprobación y, como laico, no podía investir o nombrar obispos. - En el año 1066 las riendas del Imperio pasaron a Enrique IV, mientras que en 1073 el monje Ildebrando fue elegido Papa, tomando el nombre de Gregorio VII.En 1075, Gregorio VII declaraba no sólo la prohibición para el soberano de nombrar obispos, sino también la superioridad del Papa sobre el emperador, dando cumplimiento a la Reforma Gregoriana.- A pesar de eso, Enrique IV nombró igualmente a su fielísimo Tebaldo como obispo de Milán. Gregorio entonces protestó, y en respuesta Enrique convenció a un grupo de obispos amigos suyos, a declarar la deposición de Gregorio; este último entonces excomulgó a Enrique, que tuvo que pedir el perdón papal peregrinando hasta Canosa.- Gregorio tuvo seguramente un éxito espiritual, viendo reconocida su autoridad de pontífice; sin embargo, políticamente quien ganó fue el emperador que, perdonado, de regreso a Alemania siguió nombrando obispos. De hecho no terminó aquí el problema de la relación entre los dos poderes, ni en 1122, cuando el papa Calisto II y Enrique V (con el Concordato de Worms y después en el Concilio Lateranense) determinaron que en Alemania los obispos se eligieran libremente pero en presencia del soberano; igualmente el emperador podía investir a obispos, auque la investidura tuviese menor valor que la consagración episcopal por parte de la Iglesia. Este mismo problema (junto con otros que no logró solucionar la Reforma Gregoriana) será determinante en la polémica que llevó a la Reforma protestante.
Palabras Claves*Poder temporal del papa: se inició con la "Donación de Constantino", un documento apócrifo del siglo VIII. Con este documente atribuído falsamente a Constantino, el rey de los Francos cumplía supuestamente con la voluntad del primer emperador cristiano, y concedía, con importantes territorios cercanos a Roma, el poder temporal a los papas, al servicio del poder espiritual. El Papa podía tener ejército, aliarse con otros reyes, hacer tratados y sostener sus gastos con impuestos.
*Investidura feudal: con la investidura, el obispo debía sumisión al emperador, y siendo célibe, no podía tener sucesores que no fueran nombrados por el emperador mismo. Para que el obispo respondiera a cuanto deseaba el emperador, él mismo se encargó de nombrarlo: al Papa sólo le quedaba aceptar la designación y disponer su consagración.
*Reforma Gregoriana consistía en la lucha contra la simonía (comprar un oficio eclesiástico), contra el concubinato de los sacerdotes y contra la investidura por parte del emperador como raíz de todos los abusos y males eclesiásticos de la época. En 1075, Gregorio VII proclamó el poder del papa para deponer a los reyes y liberar a los súbditos del juramento de fidelidad a sus soberanos.
Preguntas: 1. ¿Qué tipo de reforma de la Iglesia se propuso recientemente en la Conferencia de los obispos de A.L. en Aparecida?
2. ¿Cuáles son los instrumentos más oportunos para implementar la reforma de la Iglesia?
3. ¿Cuáles son hoy las causas más importantes de la decadencia de la vida y de la espiritualidad de las comunidades cristianas?
B. Vida en la Fe *Cluny y los Cistercienses En época de Carlomagno, Benedicto de Aniane promovió una reforma del monaquismo benedictino, que en el correr de los siglos se había alejado del ideal del Santo de Nurcia. Dos fueron los principios de la renovación: autonomía de los monasterios respecto al emperador y solidaridad de los monasterios entre ellos. La obra de reforma de este monje fue interrumpida por la caída de la dinastía carolingia: pero será realizada a escala europea por los monjes de Cluny. En el año 910 el abad Bernone, con doce monjes benedictinos, fundó un monasterio que no dependía ni de los señores del lugar ni del obispo, sino sólo del Papa. Con eso se liberaron de las preocupaciones (dinero, poder, lujo..) que llevaban a la Iglesia lejos del ideal evangélico, y volvieron de forma radical a la regla de san Benito, a una vida evangélica de oración y trabajo. Abates y obispos pedían que los Cluniacenses enseñaran a sus fieles el nuevo estilo de vida. Será éste el nuevo modelo de vida comunitaria y monástica que conferirá a los abates y a los monasterios una autoridad siempre mayor; las mismas comunidades cristianas que vivían en los alrededores de los monasterios imitarán esta vida, permitiendo a Europa renacer después de un período (marcado por el año mil) muy oscuro. Desde Cluny y los monasterios que seguían la misma línea en toda Europa, se irradiaba una nueva espiritualidad que conciliaba vida contemplativa y trabajo, pobreza evangélica y sentido de la belleza, espíritu religioso y humanismo y cultura. En este tiempo se hace común la práctica de la dirección espiritual (diálogo con el abad del monasterio) de la cual nacerá luego la confesión auricular (así como se acostumbra hoy); hasta entonces el perdón de los pecados se otorgaba a quien se sometía a la penitencia pública. En los monasterios cluniacenses recibió un gran impulso el estudio de la Biblia y de los textos de los grandes pensadores y filósofos antiguos. Hasta el Corán y los escritos de Aristótele s fueron traducidos en latín, el idioma de Europa: y de aquí recibió un nuevo impulso el estudio de la filosofía. En el siglo XII pero Cluny, que acompañó desde el pueblo la reforma de la Iglesia, estaba en su fase descendiente: el esplendor ritual, la influencia en la cultura y el prestigio de sus abates no se acompañaba más por la función de ejemplo y modelo de vida evangélica y cristiana. A esta exigencia responderá una nueva rama de los benedictinos que encuentra su humilde inicio en el monasterio de Citeaux, que en latín es Cistercium: de aquí los Cistercienses. Una nueva comunidad independiente de Cluny que reducía el tiempo de las actividades intelectuales para curar sobre todo el trabajo, la oración y el espíritu de pobreza. Bernardo de Claraval será el gran representante de este movimiento que hizo volver Europa al espíritu evangélico, a la penitencia, al gusto del trabajo y al sentido de la vida que existe también entre los más humildes.
C. Testigos de los tiempos
*Alcuino de York (735 - 804) Nació en el 735 en el seno de una buena familia. Enviado a York para estudiar, y ordenado diácono, guió la escuela de la misma ciudad, hasta que Carlomagno lo llamó a dirigir la Escuela Palatina y atender la reorganización de la enseñanza en Francia y en el Imperio. En el año 796 fue nombrado abad de S. Martín cerca de Tours: ahí pasó sus últimos 8 años tratando reanimar la espiritualidad de los monjes, de costumbres poco cristianas. Su figura se ubica en el contexto del nuevo nacimiento cultural bajo Carlomagno: Alcuino fue el gran ejecutor del proyecto de Carlos: Europa unida bajo el mismo Imperio. Su actividad fue sobre todo pedagógica: introdujo el sistema de estudios ordenados en dos ciclos, uno de tres y uno de cuatro materias, que representaban las siete columnas del palacio de la sabiduría. Escribió manuales para la enseñanza que son verdaderos compendios del saber clásico, inspirados entre otros en Cicerón y Agustín. Con eso promovió la renovación de la didáctica y favoreció el retorno al latín correcto. El grupo de intelectuales que rodeó a Carlomagno, guiados por Alcuino, interpretó por primera vez después de siglos el saber no como instrumento de la política y de consolidación del poder, sino como medio de crecimiento intelectual y cultural.
*Pier Damiano (1007 - 1072) Pier Damiano, monje del monasterio de Fonte Avellana consagró su vida a la reforma de los monasterios, buscando en las fuentes de Benito la espiritualidad que se había perdido. Apoyó la reforma gregoriana: luchó para que el poder político no fuese considerado sagrado. Resaltó la autoridad del Papa, centro de la vida eclesial. Trató de reformar la vida de los clérigos contra la praxis nicolaita (que interpretaba de forma laxa el celibato eclesiástico) y propuso como modelo la vida monástica. Es el representante de la tendencia menos radical en la lucha contra las investiduras laicas. Desde 1057 fue creado cardenal y obispo de Ostia. Él no excluye una cierta implicación del soberano en el nombramiento de un obispo, pero critica las circunstancias concretas en que se verifican en el nombramiento de un obispo, que eran contrarias al Derecho Canónico: consideraba al soberano como un laico sin derechos sagrados, pero no interpretaba la donación del anillo y del bastón pastoral por parte del rey como una consagración episcopal anticipada, como en cambio lo pensaba Humberto de Silvacandida. Humberto, monje benedictino cluniacense luchó con fuerza contra la simonía y en general contra la compraventa de cargos eclesiásticos. Llegó a decir que las ordenaciones hechas por simoníacos son inválidas (él es el teórico de esta doctrina radical gregoriana). También muestra una fuerte aversión contra todo el sistema de las iglesias privadas. Este sistema durante siglos estaba presente en casi todo el Occidente y permitía a soberanos y príncipes tener su propia Iglesia. Para él, el rey es un simple laico y no podía tener su Iglesia. Algo que ninguno se había atrevido a decir: para todos el rey era una persona sagrada, a causa de la unción.
en tu Historia de HOY Iglesia y sociedad La vida monástica en el período que hemos considerado, impulsó un renacer de la vida social. Es parte de la misión de las comunidades cristianas ser "fermento en la masa" con respecto a las sociedades que integran. Tarea no fácil hoy en día; no siempre este aspecto se tiene presente en los programas pastorales, sobre todo en las parroquias y las pequeñas comunidades.
Vida Consagrada "La Vida Consagrada es una gran fuerza para la evangelización de América Latina. Ha vivido un período de búsqueda por definir su identidad y su propio carisma, reinterpretándolo en el contexto de las nuevas necesidades. Las comunidades contemplativas, baluarte espiritual para la vida diocesana... ahora en varios países ven un florecimiento de vocaciones". Puebla n. 120 y n. 123. |
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