LICEO PÚBLICO EN EL CENTRO

EDUCATIVO DEHONIANO

 

El fruto de un

esfuerzo comunitario

El pasado 10 de marzo se hicieron presentes las autoridades de Secundaria en el Centro Educativo Dehoniano (ubicado en la Cuenca Casavalle), para formalizar un acuerdo que posibilite el funcionamiento de un Liceo público en dicho local. Secundaria ya ha realizado este tipo de convenios antes, con otras instituciones. Ante numerosos padres y representantes de distintas organizaciones barriales como: Nueva vida, Kolping, Taller de Oficios, In Familia, Socat, Centro Comunal Zonal, Centro Educativo Dehoniano, Liceo Jubilar, etc... la Directora Gral. de Secundaria Alex Mazzei y el p. Quinto Regazzoni (por los Sacerdotes del Sagrado Corazón), firmaron este acuerdo que cierra la primera etapa de este proyecto.

 

Previamente la Directora General destacaba: "...En la búsqueda de estrategias asumimos este compromiso tratando de responder a distintas problemáticas, pero lo que nos ha movido a sortear todos los obstáculos ha sido la fuerza que tiene esta comunidad organizada que logra conjugar elementos institucionales con los verdaderos protagonistas...". Por su parte, el p. Quinto reconoció el trabajo realizado por los distintos actores sociales "que han trabajado tanto para satisfacer este grito, grito que era de las familias, del barrio, de los pobres... Hoy aterriza provisoriamente aquí, en este Centro Educativo, que tiene un lema: ‘educar en la solidaridad’ que podemos entender todos y compartir en una sana laicidad y en una sana actitud de vida. De hecho, todas las religiones y también todo pensamiento humanista que quiere el bien para los demás, lo tienen como principio básico: ‘todo lo que deseen que los demás hagan por ustedes, háganlo por ellos’ ".

Compartimos el diálogo mantenido con Alex Mazzei:

 

¿Qué destacaría de este nuevo Centro?

Éste es un centro muy chiquito que nos va a poder permitir hacer un seguimiento muy riguroso y sobre todo que va a tener la novedad de que va a ser un modelo revolucionario y así lo tenemos que empezar a construir y a presentar como una institución con un rasgo comunitario muy fuerte. Esto apuntala el centro. Es muy importante por varias cosas: por el apoyo y por el control social. Una de las grandes cosas que contribuye a la pérdida de riqueza y del nivel del sistema educativo es la falta de control social. Los padres no vienen, los chiquilines si no tienen clase, mejor, porque se van para la casa, los profesores también. Por algo en el interior este tipo de cosas funciona mucho mejor: allí hay control social porque saben quién es el profesor, quién es el director, cuándo entra, cuándo sale. Acá en Montevideo ha crecido mucho la matrícula, y las propuestas de las autoridades años anteriores eran agregar más turnos y ponerlos en el mismo liceo, achicando el tiempo de estadía en el propio liceo.

 

Pero actualmente se aplica la reforma 2006... ¿Qué ha cambiado?

Con la reforma empezó a cobrar importancia la extensión del tiempo pedagógico procurando que los chicos tengan como máximo dos turnos y nosotros seguimos esa línea de trabajo, pero es muy costoso porque no hay edificios.

 

En este nuevo centro, ¿por qué sólo funcionará ciclo básico? ¿Cuál es la perspectiva para que continúen sus estudios?

Fundamentalmente Ciclo Básico porque la intención es tratar de preservar la heterogeneidad social, por eso no somos muy partidarios de hacer como con las escuelas, que haya una en cada barrio. Hay 2.600 escuelas y 273 liceos, con lo cual no hay un liceo en cada barrio. Creemos que eso es bueno porque muchas veces el chico que nace en un barrio, va a la escuela en el barrio, muchas veces no sale del barrio, a la playa nunca fueron, entonces nos parece que el hecho de que el liceo esté integrado por gente muy diversa que venga de distintos barrios, es un factor enriquecedor. Creemos que lo que se aprende entre pares es muy difícil que lo pueda sustituir la propia institución educativa.

La heterogeneidad de la composición de la matrícula es la fortaleza pedagógica también para el desarrollo de las sociedades más pobres. Hemos llegado a extremar la pobreza: barrios pobres y barrios muy ricos y eso hay que resolverlo desde el punto de vista social. No obstante, el sistema educativo es bastante heterogéneo, sobre todo en el interior. En Montevideo se aprecia una inclusión grande en lo que tiene que ver con la educación pública en Carrasco y Pocitos. Vemos que el 80% de los chiquilines de la zona van a colegios privados. En el interior por suerte no pasa esto. La intención es tratar de buscar instituciones heterogéneas. Una política de heterogeneidad no la podés resolver sólo con la entidad educativa, tenés que resolverla con una política de vivienda.

El Ciclo Básico nos parece fundamental. Si nosotros logramos encausar en el Ciclo Básico al chiquilín, ya después hay otras opciones para la educación superior, para la educación media superior, la UTU, los bachilleratos tecnológicos, hay muchas opciones. Yo apostaría a que fuera un Ciclo Básico porque también para el bachillerato, tienen otra edad, otro entusiasmo con lo que eligen y otra posibilidad de trasladarse a un lugar incluso más lejano.

 

En cuanto al acompañamiento: ¿cómo responden ante problemáticas cómo la deserción, retención y falta de ingreso al sistema educativo?

En Secundaria estamos trabajando con distintas modalidades: algunas que atienden fundamentalmente al ingreso al sistema educativo. Pretendemos acercar a aquellos que terminaron la escuela y nunca vinieron al liceo. Por otra parte, estamos atendiendo también en esa misma línea de ingreso, a un convenio con Primaria para asegurarse que los alumnos que salen de sexto de escuela, se inscriban en Secundaria. Este año fallaron unos cuantos, y los asistentes sociales y los psicólogos de los liceos los fueron a buscar, con muy buen resultado.

También estamos en otra línea de política educativa que tiene que ver con la retención y con la disminución de la deserción y de la repetición. Estamos en un porcentaje del 30% de repetición y es un índice muy alto.

 

¿Qué pasa con aquellas instituciones que tienen un alto índice de repetición y deserción?

Diseñamos un proyecto que se llama PIU (Proyecto de Impulso a la Universalización), que apunta justamente a eso, a trabajar dentro de los liceos que tienen un coeficiente de repetición y deserción alto, y dotar a la institución de una serie de recursos adicionales: asistentes sociales, psicólogos, etc.. También buscamos brindar recursos a los padres y a los chicos, recursos para el liceo, para que se puedan solucionar económicamente algunos problemas que tiene el alumno. Hay alumnos que no tienen championes, que no pueden acceder de repente a la comida o a distintas cosas. Le damos recursos al director/a y estamos trabajando de una manera diferente también con los profesores/as, con un seguimiento más individualizado de los casos problemáticos. Con los profesores/as trabajamos en equipo atendiendo especialmente a este tema de la repetición y de la deserción.

 

Para finalizar: ¿qué le parece el Barrio?

Este barrio, sobre todo Casavalle, tiene una vista hermosísima. Si acá se hiciera un lindo edificio de apartamentos... y lo vendieran barato; cuánta gente vendría a vivir acá! Y podríamos mejorar. Yo tengo un viejo sueño acá que lo hablaba siempre en Plemu, de invitar al artista Paez Vilaró, para que haga toda una estética de este barrio porque son tan irregulares las casas que de repente una estética de Paez es posible de hacerla y hacer como hicieron los colombianos en la ciudad de Medellín, con Botero... Acá de repente para desestigmatizar este barrio tenemos que darle un atractivo, una conmoción que convoque a todo el mundo, de distintos niveles sociales.

 

Verónica Herrera