ARGENTINA

Propuesta de mediación 
en el conflicto del agro

La preocupación que provoca en la Iglesia el conflicto del sector agrario con el gobierno, se manifestó en un comunicado emitido inmediatamente después de Semana Santa por la cúpula del Episcopado, que encabeza el card. Jorge Bergoglio.

La intervención de los obispos fue, tal vez, la más importante de los numerosos llamados al diálogo que se repitieron desde varios sectores.

"La Conferencia Episcopal quiere exhortar al diálogo, que es el gran instrumento de construcción y consolidación de la democracia", dice el documento de los obispos, y sigue: "Esto nos obliga a priorizarlo en todos los órdenes de nuestra convivencia. Así, podremos superar la excesiva fragmentación que debilita a nuestra sociedad y nos dispondremos a encontrar los consensos necesarios que nos ayuden a reafirmar nuestra identidad y crecer en la amistad social", dicen los obispos, citando uno de sus últimos documentos, de noviembre de 2006.

El Episcopado difundió el documento antes de que las entidades agrarias dispusieran continuar el paro y la presidenta argentina criticara con dureza la medida.

Algunos dirigentes rurales se contactaron con autoridades de la Iglesia. Hubo una disposición del Episcopado a intervenir de alguna manera en este conflicto.

El arzobispo de Paraná, Mario Maulión, dijo que estaba dispuesto a mediar en su provincia. Maulión aclaró que una eventual intervención de la Iglesia "no sería como la de un juez que dictamina, sino a favor de un acercamiento para que las partes puedan encarar un auténtico diálogo". También hubo sacerdotes que acompañaron a los ruralistas en las rutas y hasta en algunos lugares, como en Rojas, provincia de Bs. Aires, oficiaron Misa.

 

XXIII Seminario de Formación Teológica

Del 3 al 9 de febrero pasado se desarrolló en Santiago del Estero el Seminario de Formación Teoló-gica n. 23, con el lema: "Desde los pueblos crucificados, vamos por más humanidad". Es una iniciativa que se repite todos los años con el apoyo de teólogos y pastoralistas y el estímulo de varios obispos consustanciados con el método de hacer teología desde los pobres. El lema de este año propuso la perspectiva de situarse contex-tualmente en lo que está pasando hoy en América Latina desde el enfoque político, socio-económico y bíblico-teológico. Estos encuentros, abiertos a los jóvenes y adultos de todo el país, buscan enfocar el compromiso cristiano como una opción de transformación de las estructuras injustas de la sociedad. El grueso de la reflexión se desarrolló en cuatro grandes talleres temáticos denominados "Espacios de vida": Constructores de proyectos políticos, Culturas Juveniles y proyecto de vida, Corporeidad, Líneas detrás de cada teología. Las palabras bíblicas: "Misericordia quiero y no sacrificios", sirvieron como guía para la reflexión y la oración en esta experiencia que convoca a cientos de laicos (este año fueron 800 personas).

Ezequiel Silva, uno de los teólogos invitados a animar el encuentro, aclaró: "Hoy la praxis de la misericordia debe traducirse en proyectos políticos, estructuras humanizadoras, acciones en favor de la justicia y la liberación que hagan posible bajar de la cruz a los pueblos crucificados y acompañarlos en su resurrección. A Jesús no lo crucificaron simplemente por hacer obras de misericordia, sino porque cuestionaba las estructuras opresoras al servicio de la religión y del Estado".