COLOMBIA:

Declaraciones

de Ingrid Betancourt

Liberada el pasado 2 de julio junto a otras 14 personas después de casi 7 años de secuestro en el sur de la selva colombiana, la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt se entrevistó el 1º de setiembre con el Papa Benedicto XVI y el 10 de setiembre fue galardonada con el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia 2008.

Después de la visita al Papa, Ingrid Betancourt contó que en la selva el único libro que tenía era la Biblia y cómo le pedía a Dios conocer su voluntad. Reveló haber contado esto al Papa, que le contestó: "Dios te hizo el milagro de tu liberación porque supiste pedir. Porque tú no le pediste la liberación; le pediste que se hiciera su voluntad y que te ayudara a entenderla". Ingrid manifestó que "sin fe no hay esperanza y sin esperanza no se tiene fuerza para seguir luchando" y relató cómo en la pequeña radio que tenía escuchó un día la voz del Papa pidiendo por su liberación y diciendo su nombre. "Es difícil describir el efecto psicológico de un hecho como éste para un prisionero en la selva. Cuando pensábamos que habíamos dejado de existir para el mundo, la voz del Papa fue como una luz. Por eso cuando volví a la libertad quise venir a verlo y abrazarlo. Hoy cumplí con ese sueño". Ingrid Betancourt hizo después un llamado personal a los dirigentes guerrilleros (Alfonso Cano, Jorge Briceño, Iván Márquez, Joaquín Gómez) en favor de los cientos de secuestrados que todavía mantienen y para que dejen las armas. "Yo los conozco a ustedes profundamente, su organización, su manera de pensar, sus objetivos y hoy quiero decirles que el mundo está esperando que haya paz en Colombia y si desean cambiar las cosas, que lo hagan por la vía democrática, amparados por la ley y la Constitución, respetando los derechos de todos, de los que piensan como ustedes y de los que no pensamos como ustedes". Betancourt pidió al gobierno de Colombia abrir un espacio político para los rebeldes e invitó al perdón y al diálogo. "Nosotros no podemos seguir actuando en Colombia por venganza. Que ellos puedan defender sus ideas bajo el paraguas de la democracia. Si supimos ofrecer paz y perdón a los paramilitares, con más razón tenemos que hacerlo con la guerrilla".

Las FARC se niegan a negociar con el gobierno, que ha elevado como nunca el presupuesto militar y el número de efectivos de las Fuerzas Armadas, con lo que obligó a las FARC a replegarse. A nivel de Iglesia, después de las multitudinarias marchas para pedir la liberación de todos los secuestrados, el secretario de la Conferencia Episcopal, Fabián Marulanda, ha declarado sentirse sorprendido y convencido de que "la guerrilla ha perdido el contacto con la realidad. El secuestro no tiene hoy carta de presentación ni como arma política ni como arma revolucionaria y evidentemente hay un rechazo masivo a esa práctica y un clamor para que todos los secuestrados sean liberados. La Iglesia pide la liberación de todos los secuestrados, mas allá de su actuación o relevancia política, sin ninguna distinción".

La Iglesia sigue aportando su cuota de sangre en esta lucha por la paz. El 13 de agosto pasado fue asesinado el p. Jaime Ossa Toro. Había estado 14 años de misión en Argelia y ahora vivía en la costa colombiana. Fue un sacerdote muy querido por la gente, dedicado a la promoción de los más necesitados y a la tarea de la reconciliación.

En julio pasado, Felipe Landázuri, trabajador de Cáritas, fue asesinado junto a otros maestros de escuelas rurales. El obispo de El Espinal, Pablo Salas denunció que en su diócesis varias parroquias han sufrido serios daños en sus instalaciones debido a la guerra y culpó de la misma "a la carencia de oportunidades para todos, a la creciente pobreza sobre todo en el sector campesino, a la carencia de infraestructuras adecuadas en cuanto a vivienda, educación ,salud, y trabajo".