MÉXICO:

"NO LO MATES, DÁMELO A MÍ"

La Suprema Corte de Justicia de la Nación avaló como constitucional (con ocho votos a favor y tres en contra) la ley que despenaliza el aborto hasta las 12 semanas de gestación, en el Distrito Federal. Los obispos el 29 de agosto pasado, lamentaron profundamente esta nueva ley que entrará en vigor en abril del año próximo y que puede ser promovida ahora también en los demás estados del país. El presidente de la Conferencia Episcopal, Carlos Aguiar Retes, instó a todos los católicos a "crear una mayor conciencia sobre la cultura de la vida y los derechos del recién concebido". Pero lo que más impactó en la opinión pública fue la respuesta al llamado del cardenal de Ciudad de México, Norberto Rivera: "Podrán hacer legal lo criminal, pero no podrán hacerlo moral", invitando a los católicos a ofrecer ayuda inmediata a aquellas mujeres que están en peligro de abortar. Pidió a las familias católicas "dar acogida a los niños de las mujeres que están tentadas de abortarlos por no tener recursos materiales o psicológicos para mantenerlos y educarlos". El cardenal invitó además a médicos y enfermeros a hacer objeción de conciencia contra este "acto de lesa humanidad" y a las autoridades a proteger a las mujeres embarazadas en situación de desamparo, promoviendo leyes y ayuda económica en favor de las mismas.

Ya son 1.591 los matrimonios que han contestado al llamado del cardenal ofreciendo su disponibilidad para recibir a niños de madres que quieren abortar y prometen no sólo la manutención para los bebés sino también la educación y el cariño de una familia. También se han constituido 53 centros de ayuda a la mujer embarazada. "Catholic.Net" aclaró que sólo falta que las mujeres embarazadas en situación de pobreza soliciten el apoyo, el cual incluye los gastos de manutención y educación de las criaturas. El sitio web se abre con el lema: "No lo mates, dámelo a mí" y presenta una imagen de la Madre Teresa de Calcuta, autora de esa frase. El obispo de san Cristóbal de Las Casas, Felipe Arizmendi, declaró que "los ministros de justicia se lavaron las manos como Poncio Pilato, simplemente porque la Constitución no establece literalmente cuándo empieza la vida humana".

 

BOLIVIA:

CARTA DE LOS HERMANITOS DEL EVANGELIO

Se ha conocido una carta que los Hermanitos del Evangelio, de la familia espiritual de Carlos de Foucauld, han enviado a los obispos del país a principios de agosto, con la firma de los hermanos Patricio y José Luis, interpretando el sentir no sólo de los Hermanitos del Evangelio, sino de muchos integrantes de la Conferencia Boliviana de Religiosos. Recuerdan a los obispos la Opción por los Pobres hecha por toda la Iglesia latinoamericana y el martirio que por ella muchos pastores han tenido que sufrir. "Hemos visto en la televisión las marchas fuera de la ley por la autonomía de Santa Cruz, precedidas por los terratenientes con bellos caballos. Muchos de ustedes los obispos han defendido a esta gente, que siempre ha sido la que han empobrecido al pueblo y que ha organizado hasta lo inconfesable para confundir, engañar, lograr adeptos y bloquear un proceso iniciado por las mayorías pobres en el marco de la legitimidad de un referéndum por el que se pide una nueva Bolivia, madre-patria para todos y por el que se desea y quiere justamente acceso para todos a las tierras, a los bienes y recursos naturales". Más adelante, los que firman la carta le recuerdan a los obispos que las riquezas están hipotecadas por el bien común. "Ustedes han escrito en el año 2000 en ocasión del Jubileo un hermoso documento titulado: ‘Tierra, madre fecunda para todos’. ¿Es que lo han olvidado? En ella hablan de la inmoralidad del poseer propiedades ingentes de tierra y del modo igualmente inmoral de haberlas obtenido, de la necesidad de los pobres de tener acceso a ellas, del derecho del Estado a expropiar, de la esclavitud de muchos campesinos e indígenas en las propiedades de los latifundistas. Ustedes reconocen en esa carta que la Iglesia se ha visto implicada en los abusos del pasado; ¿y ahora? Detrás de la autonomía inconstitucional de Santa Cruz y demás departamentos, está el seguir apropiándose unos pocos de lo que es de todos los bolivianos. La nueva Constitución defiende a los pobres como ninguna otra lo ha hecho antes y ha sido elaborada por representantes del pueblo. El texto expresa en lo esencial las expectativas de los pobres, que fueron presentadas por Cáritas y otras instituciones que han venido trabajando para ello desde el año 2000. Es preciso no espantarse por el fantasma de la laicidad, la pérdida de ciertos privilegios o de una educación privada subvencionada".

Los obispos bolivianos, en una nota del 10 de setiembre, hicieron un llamado urgente a todo el país: "¡No a la violencia, sí al entendimiento!" (ver carta en la pág. 4).

 

APARECIDA:

"NO TIENE ENEMIGOS; PERO SÍ, INDIFERENTES"

"La responsabilidad de la puesta en marcha del documento de Aparecida quedó en manos de las Iglesias particulares, las cuales han respondido positivamente pero lentamente". Así lo entiende en una entrevista a "Vida Nueva" el arzobispo de Mérida (Venezuela) Baltazar Porras, vicepresidente del Celam. No hay que olvidar, dice el obispo, que "los que han participado y se han embebido directamente del clima de Aparecida han sido tan sólo el 10% del episcopado latinoamericano...". Según el obispo, en cuanto a la Misión Continental, cuyo lanzamiento ya se dio el 17 de agosto, "no hay suficiente claridad de una misión que no sea nada más que lo que tradicionalmente se ha entendido por misión popular. Aparecida está caminando, pero se requiere imprimirle un mayor dinamismo... Uno de los aspectos más novedosos y proféticos del documento es la propuesta de una ‘conversión pastoral’; no se trata simplemente de hacer retoques. Fácilmente el peso de la inercia nos vence. Todos estamos convencidos de lo que se ha afirmado en Aparecida, pero se trata ahora de establecer cómo, cuándo, con qué medios". Según el p. José María Arnaiz, teólogo y colaborador de Amerindia, Aparecida "fue un paso al frente y superó las expectativas que se tenían. Pero de no mediar una fuerte experiencia kerigmática de Cristo Resucitado y un cambio eclesial estructural, la tradición católica del continente seguirá disminuyendo. La ‘conversión pastoral’ pedida por Aparecida es cuestión de vida o muerte, pero todavía no se notan muchos cambios". Sobre el post-Aparecida, el p. Arnaiz declaró: "Se echa de menos un liderazgo más claro en la puesta en práctica de Aparecida para establecer dónde y cómo se va a iniciar el proceso, cómo adaptar el Derecho Canónico a los cambios..

Aparecida no tiene enemigos ni grandes rechazos, pero tiene muchos indiferentes". El teólogo afirma además que "la debilidad mayor del documento está en la cristología, la eclesiología y las motivaciones de fondo" y lamenta que con respecto a la gran Misión "ha pasado un año y nada se mueve". Reconoce que los procesos profundos son muy lentos, pero "hay que empezarlos para que se puedan proseguir".

 

SAN SALVADOR:

LA CAUSA DE ROMERO EN LA RECTA FINAL

El actual arzobispo de San Salvador, Fernando Saénz Lacalle, ha presentado al Vaticano su renuncia por haber cumplido los 75 años. En una carta colectiva enviada al card. Juan Bautista Re, prefecto de la Congregación para los Obispos, 342 sacerdotes (sobre 584 que hay en el país) expresaron sus deseos y opiniones pidiendo que el nuevo obispo fuera en lo posible salvadoreño, perteneciente al clero diocesano, con una profunda experiencia pastoral, particularmente sensible a la situación de los pobres y capaz de vivir una espiritualidad de comunión con los presbíteros y con el pueblo. En la arquidiócesis y en el presbiterio en general se advierte la nostalgia y la admiración por lo que fue el magisterio y el testimonio del difunto arzobispo Oscar Romero y se espera su pronta beatificación. Siete años empleó la Congregación para la Doctrina de la Fe para examinar la doctrina teológica de sus escritos y sus homilías, para terminar reconociendo su fidelidad a la Iglesia. Pero en el momento en que la causa debía pasar a la Congregación para los Santos, se decidió examinar también su doctrina social. El obispo Gregorio Rosa Chávez, que desde hace 26 años es obispo auxiliar de San Salvador, declaró después de una entrevista con el card. José Saravia Martins, que prácticamente "la causa de Romero está en su recta final". En ocasión del aniversario de la muerte de Romero en marzo pasado, L’ Osservatore Romano, el diario del Vaticano, le dedicó una página entera a Romero, con la firma del obispo italiano Vincenzo Paglia, postulador de la causa. Según el rector de la Universidad Centroamericana, el jesuita p. José María Tejeira, Romero "es un autentico mártir de la doctrina social de la Iglesia ya que el martirio no se da sólo en odio a la fe sino también a las virtudes que de ella derivan".

 

ECUADOR:

EVANGÉLICOS RESPALDAN A CATÓLICOS

El presidente de Ecuador volvió a acusar a los obispos católicos de "clavarle una puñalada por la espalda" al no apoyar su proyecto de Constitución. Los obispos ratificaron hasta último momento su postura: "El nuevo proyecto de Constitución no garantiza el derecho a la vida desde la concepción, atenta contra la familia y el derecho de los padres a educar a sus hijos según sus propias convicciones". Por su parte, los principales líderes evangélicos se reunieron a fines de agosto con el presidente de la Conferencia Episcopal, Antonio Arregui, para solidarizarse con la obra de la Iglesia Católica "en defensa y beneficio de la vida y la familia de nuestra comunidad ecuatoriana. El pensamiento de la Iglesia Católica representa el pensar de todas las Iglesias y del pueblo cristiano de Ecuador", dijeron sus portavoces. Es la postura de los dirigentes del Consejo de Ancianos, la máxima autoridad de las Iglesias Evangélicas que nuclea a más de 7 mil denominaciones evangélicas presentes en Ecuador.

 

PERÚ:

CINCO AÑOS DEL INFORME DE "LA VERDAD Y LA RECONCILIACIÓN"

El obispo emérito de Chimbote y ex presidente de la Conferencia Episcopal Peruana, Luis Bambarén, se declaró amigo del card. Juan Luis Cipriani, arzobispo de Lima, pero discrepó con las declaraciones públicas hechas por el cardenal con relación a los derechos humanos. Bambarén, conocido dentro y fuera del país por su lucha en favor de la justicia y de los más pobres, aclaró que "no existe división en la Iglesia; sólo tenemos opiniones distintas". Acusado por gente de la derecha de ser "defensor de rojos y político frustrado", el obispo no se
preocupó por defenderse a sí mismo y se limitó a recordar que el card. Cipriani no denunció las violaciones a los derechos humanos cuando en los ‘80 era obispo de Ayacucho y lamenta que ahora critique a los grupos que defienden los derechos humanos. Reveló el malestar de varios obispos frente a las declaraciones de Cipriani y afirmó que éstas
"de ninguna manera representan la posición de la Iglesia Católica que sólo la tiene la Conferencia Episcopal". El cardenal de Lima se había quejado de que "se había puesto de moda maltratar a las fuerzas armadas y policiales". El cardenal también cuestionaba a la Comisión de la Verdad y dijo que la defensa de los derechos humanos "es demasiado importante para dejarla en manos de un pequeño grupo ideológico". El ex presidente de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación (CVR), Salomón Lerner le pidió al cardenal que "no mire la paja en el ojo ajeno, sino la viga que tiene en el suyo propio".

Por su parte, Bambarén, que participó como observador invitado de la Comisión, declaró que la labor de la Comisión fue "profesional y seria", no influenciada por ninguna ideología política y sus recomendaciones han sentado las bases de una verdadera reconciliación. Actualmente hay políticos que quieren someter a referéndum los resultados del Informe de la CVR de hace 5 años porque afirman que promueve la confrontación. Según estos políticos, el Informe fue pro-terrorista y contrario a las Fuerzas Armadas. Se trata de un informe de 5 mil páginas que tomó 26 meses de trabajo, con 600 personas trabajando. El conflicto que duró de 1980 a 2000, dejó 70 mil muertos y desaparecidos. El Informe acusó a Sendero Luminoso de perpetrar los mayores crímenes en contra de los derechos humanos, pero también acusó a las Fuerzas Armadas de violar esos derechos en forma sistemática.

El actual presidente de la Conferencia Episcopal, Miguel Cabrejos, afirmó por su parte: "La Comisión hizo bien su trabajo y permitió conocer la realidad. Al Estado y a la sociedad no les conviene la impunidad, pues ésta genera corrupción generalizada, desorden social e ilegalidad".