URUGUAY

30ª Jornada Nacional

de la Juventud

 

Unos 3.500 jóvenes y más de mil adultos participaron de la 30ª Jornada Nacional de la Juventud, celebrada en la Asociación Rural de Tacuarembó. Esta celebración, convocada bajo el lema "Con Jesús, Misión y Vida en Abundancia", fue organizada por la Comisión Nacional de Pastoral Juvenil de la Conferencia Episcopal del Uruguay (CEU) con el apoyo de la Diócesis de Tacuarembó en su carácter de anfitriona.

Depués de un importante tiempo de preparación, se realizó en Tacuarembó la 30ª Jornada Nacional de la Juventud, en los días sábado y domingo 6 y 7 de setiembre. El lema "Con Jesús, Misión y Vida en Abundancia" ubicó el acontencimiento entre la historia de esta iniciativa y el momento presente que está viviendo la Iglesia que peregrina en Uruguay. Por un lado, el trabajo previo y el desarrollo de la Jornada recuperó los últimos treinta años de Pastoral Juvenil uruguaya: los eventos de estos años, los protagonistas de la Pastoral Juvenil (en particular, la figura de mons. Nicolini), los temas de las varias jornadas. Pero la recuperación del pasado tenía como finalidad el proyectarse en la historia actual, de una Iglesia que bajo el impulso de Aparecida se ve enviada como discípula y misionera de Jesús para que se realice su proyecto de vida en abundancia.

Alrededor de 3.500 jóvenes, según los organizadores, se congregaron en la Rural de Tacuarembó en la tarde del sábado 6 de setiembre: la lluvia no permitió que se realizara el evento en el balneario de Iporá, tal como estaba previsto. Fue un encuentro festivo, con gran disponibilidad por parte de todos, a pesar de que el lugar quedó chico para tantas personas. Después de la bienvenida y el inicio oficial de la Jornada, uno de los momentos más significativos fue el ingreso a la Rural de la Cruz que viene acompañando estas jornadas desde 1978, pasando de mano en mano entre los jóvenes, hasta que la hicieron llegar al altar. El momento central de la noche fue la vigilia de oración que ofreció a los jóvenes un real e intenso momento de encuentro con Cristo. El fogón ofreció luego la posibilidad de recorrer las anteriores Jornadas Nacionales de la Juventud (JMJ) de una forma alegre y simpática, con videos y canciones.

La mañana del domingo se desarrolló alrededor del tema de la misión: la de los jóvenes participantes en favor de los que no pudieron todavía tener la gracia del encuentro con Jesús. Los trabajos de los grupos, identificados por el lema y el año de las varias JNJ, plantearon a los jóvenes cómo ser misioneros en la realidad que se vive hoy, buscando formas concretas para llegar a los demás. La Jornada culminó con la Celebración Eucarística presidida por el presidente de la Comisión Nacional de Pastoral Juvenil de la CEU, Heriberto Bodeant y concelebrada por el obispo de San José, Arturo Fajardo, el obispo de Canelones, Orlando Romero, su auxiliar, Hermes Garín, el obispo de Minas, Francisco Barbosa y el obispo anfitrión, Julio Bonino, quien agradeció a los jóvenes "de todo corazón esa buena cara que predominó ante el mal tiempo en estas horas compartidas".

Como signo permanente durante toda la Eucaristía, se tomó la figura de un árbol, representando a la Pastoral Juvenil nacional. Las raíces quisieron significar Eucaristía, Vida en grupo, comunidad, Iglesia, compromiso, testimonio de Fe, servicio, coherencia: todo lo que hace que el ser cristiano sea sólido y fuerte. Por otro lado, el tronco representaba lo que une: Dios. La consigna de la celebración eucarística fue: anunciar a Cristo a través del testimonio personal y comunitario, manifestando los frutos que 30 años de Pastoral Juvenil ofrecieron a la Iglesia que vive en Uruguay.