ARGENTINA

"Alegres servidores para el pueblo"

 

Con el lema: "Alegres servidores de la esperanza", 32 obispos y unos 500 sacerdotes provenientes de las 54 diócesis del país, se congregaron el 10-11 de setiembre pasado en Villa Cura Brochero (Córdoba) para el V Encuentro Nacional de Presbíteros.

El V Encuentro Nacional de Presbíteros empezó haciendo una emotiva memoria de la figura del card. Eduardo Pironio, a los 10 años de su fallecimiento. El Siervo de Dios es seguramente una de las figuras más destacadas de una pastoral fundada en la esperanza, que dicho Encuentro quería proponer. En su intervención el card. Jorge Bergoglio recordó a los sacerdotes participantes que "nuestra gente nos quiere pastores del Pueblo de Dios, no funcionarios del estado. Nos quiere hombres que no se olvidan de su madre y de su abuela, de haber sido sacados de detrás del rebaño, de ser parte del pueblo". Además aclaró: "El pastor puede ser pecador, y todos lo somos, pero no mundano; y esto se da cuando el sacerdote entra en un proceso de corrupción espiritual que lo va desnaturalizando". Al referirse al documento de Aparecida, recordó que el documento de los obispos "subraya en la identidad del presbítero la imagen del Buen Pastor. El sacerdote ha de ser un discípulo enamorado de Cristo y un ardoroso misionero con actitud de servicio y entrañas de misericordia". Comparó al card. Pironio con el cura Brochero: "Brochero era un salidor que no se quedaba en la casa parroquial y Pironio era un hombre de puertas abiertas con el que a uno le daba gusto estar. Brochero era el cura que andaba y andaba. Para Pironio, su manera de salir era la apertura a los demás, estar siempre a disposición".

A quien le preguntó sobre el tema de la misión Continental propuesta por Aparecida, contestó: "Hay que caer en la cuenta de que no se puede ser cristianos a medias; hay que poner toda la carne sobre el asador. Los cristianos de sacristía se tienen que ir al museo. Si se es cristiano, hay que estar hoy en la calle. Esta es la traducción más nuestra del documento de Aparecida".

 

EL HAMBRE ES UN CRIMEN

 

Este es el lema de la campaña lanzada a nivel nacional por el Movimiento "Chicos del Pueblo", cuyo secretario general es Alberto Morlachetti y que nuclea a más de 400 organizaciones no gubernamentales que se dedican a los niños más pobres. El 70% de la población menor de 18 años (nueve millones y medio de chicos) vive en la pobreza; más 100 niños mueren por día, menores de 5 años, por causa de la pobreza. Hubo amenazas, secuestros, maltratos contra los impulsores de la campaña que denuncian la malnutrición de millones de niños en el país y la violencia que se ejerce contra ellos.

El 26 de setiembre fue secuestrado y salvajemente golpeado un docente del Hogar Juan XXIII de la Obra Don Orione de Avellaneda, exigiéndole dejar de participar en la campaña. El p. Luis Espósito, director de dicho Hogar de niños y Alberto Morlachetti, en nombre del Movimiento exigieron justicia y denunciaron enérgicamente a todos los mafiosos que esclavizan a los chicos pobres por la droga, usándolos de "mulitas", explotándolos en talleres clandestinos, en la trata de prostitución o vendiéndolos para trasplantes.

"Nosotros queremos sacar a los chicos de la calle, de la droga, de la esclavitud de las mafias y en definitiva de la pobreza que mata a los chicos, con talleres y escuelas de distinto tipo que enseñan un oficio para defenderse y van creando cooperativas de trabajo; repetimos:

El hambre es un crimen; ¡ni un pibe menos!.