BRASIL: 

GRITO DE LOS EXCLUIDOS

El 7 de setiembre, día de la Independencia de Brasil, se ha celebrado, como todos los años, el Grito de los Excluidos. Este año el lema era: "La vida en primer lugar" (derechos y participación popular). El p. Alfredo Gonçalves, asesor de las Pastorales Sociales, declaró que el Grito de este año miraba a "la movilización por los derechos básicos como la tierra, el trabajo, la vivienda, la salud, un salario justo, derechos todavía sistemáticamente avasallados. Se trata de la vida de los indígenas a los que se les roban las tierras, de los afrodescendientes víctimas de la discriminación, de la gente de la calle excluida de la sociedad...". Según el p.Gonçalves, hay que "ir más allá de una democracia formal y representativa, salir del letargo político y avanzar hacia formas de participación popular efectiva". En la celebración de este año, la mayor presencia de público se produjo en el Santuario de Aparecida, donde unas 80 mil personas acudieron a la celebración presidida por el arzobispo Raymundo Damasceno Asís. El Grito surgió en 1995 de las Pastorales Sociales de la Iglesia y de otros movimientos populares. El Movimiento de los Sin Tierra reprocha al gobierno la ausencia de la prometida reforma agraria; en la primera mitad de este año han sido instaladas tan sólo 800 familias en todo el país , cuando la cuenta anual debería ser de 100 mil familias. La población indígena espera ver ratificada por el Supremo Tribunal Federal de Justicia la homologación de Raposa Serra do Sol, un territorio indígena del Estado de Roraima cuestionada por políticos, latifundistas y militares. La sentencia que dicte el tribunal en este caso será un precedente para el resto de las comunidades indígenas del país. Se trata de una zona de 1.678.000 hectáreas que cuenta con una población de 19 mil indígenas distribuida en 200 comunidades. El obispo de Roraima, Roque Paloschi, exaltó la lucha no violenta de los indígenas con el apoyo de la Iglesia. "En 30 años son más de 30 los líderes de las comunidades que han sido asesinados, sin contar las amenazas, las casas incendiadas, los campos devastados, calles y puentes destruidos. Jamás las comunidades indígenas han reaccionado con la violencia", dijo el obispo.

Tras 14 años de experiencia el Grito se ha difundido a otros 22 países de América Latina, donde el Grito es celebrado el 12 de octubre.

 

BOLIVIA:

"EL DIÁLOGO ES POSIBLE"

Con este título, en un comunicado emitido el 17 de setiembre, la Conferencia Episcopal Boliviana convocó a una Jornada de Oración por la Paz y celebró la firma del documento: "Bases para un acuerdo nacional" redactado por representantes del gobierno y de la oposición nucleados en el Consejo Nacional Democrático. Se inició así un proceso de negociación sobre los principales temas nacionales en debate. Para que el diálogo fuera posible los pastores invitaban a "desterrar susceptibilidades, insultos, descalificaciones, dobles discursos, presiones y escuchar el clamor nacional que pide el restablecimiento de la paz y la unidad nacional. El diálogo no es una derrota para nadie ,sino una victoria para todos". Por su parte, el arzobispo de La Paz, Eduardo Abastaflor, advertía que "el verdadero combate que tiene que librar el país no es entre bolivianos sino contra la marginación, la desigualdad, la pobreza y la corrupción. Hay que dejar los regionalismos de mirada estrecha que buscan tan sólo el beneficio propio aún a costa de los demás". Los Hermanitos del Evangelio, el 13 de setiembre, habían enviado otra carta a los obispos, a los cristianos y al pueblo en general a raíz de los hechos de violencia y racismo sucedidos en el oriente boliviano. Entre otras cosas los hermanos Patricio Rondeau y José Luis Muñoz junto a la comunidad cristiana de Piñami Chico, afirmaban: "Hay quienes hablan de guerra civil. No lo vemos así. En realidad son agresiones unilaterales, del más fuerte contra el más débil... Cuando los poderosos ven afectados sus privilegios, siempre actúan con violencia. Es la hora de compartir. ¡Basta con el bochorno de una Bolivia rica, llena de pobres! Si hay para todos, favorezcamos el reparto". El diálogo entre el gobierno y las provincias dio comienzos en Cochabamba el 18 de setiembre, después de la masacre de Pando, donde hubo 25 muertos, en su mayoría campesinos, y un centenar de heridos. Fue el 11 de setiembre cuando en el poblado "El Porvenir" se enfrentaron campesinos con comandos civiles armados, supuestamente enviados por el gobernador local opositor. El llamado "Diálogo Nacional" tuvo como observadores y testigos a la OEA y a la ONU, a la Iglesia Católica, a las Iglesias Metodista y Evangélica. Después de la primera interrupción el 5 de octubre, al retirarse de la mesa los representantes de los departamentos autonomistas, el arzobispo Abastaflor declaró: "El diálogo no ha sido un fracaso porque se ha progresado en el entendimiento recíproco y hay que continuar; estamos muchos más adelantados ahora en el logro de un consenso que hace unas semanas". Si no tuviera éxito el acuerdo nacional, la pacificación del país tendría que darse en el Congreso Nacional.

 

ECUADOR:

DESPUÉS DEL REFERENDUM

Pese a la oposición de los sectores derechistas de la sociedad y de la jerarquía eclesiástica con respecto a algunos artículos de la nueva Constitución, esta fue aprobada el 28 de setiembre pasado en un referéndum popular con el 64% de los votos. El p. Fernando Vega, sacerdote de la diócesis de Cuenca que trabajó en la Asamblea Constituyente, apoyó el nuevo texto constitucional diciendo: "En la campaña antes del referéndum hubo una clara utilización de los signos religiosos con fines políticos. Todos estamos de acuerdo con defender los principios irrenunciable sobre la vida, la familia, la libertad de educación, pero yo rechazo que estos principios sean negados por la Constitución". La Conferencia Episcopal, y en particular su presidente el arzobispo Antonio Arregui, habían manifestado su firme desacuerdo con respecto a 4 artículos relacionados con el aborto, la familia, la educación y la libertad religiosa por considerarlos ambiguos y por dejar abiertas las puertas a interpretaciones inadmisibles.

Por su parte el Servicio de Refugiados de los Jesuitas aplaudió en general el nuevo texto constitucional por los cambios sustanciales y progresistas que se promueven en favor de los más pobres y los derechos humanos.

Después del referéndum, los obispos aceptaron la convocatoria al diálogo por parte del presidente ecuatoriano. Las organizaciones pro-vida solicitaron mediante legislación el reconocimiento de tres derechos fundamentales: la vida, la familia y la objeción de conciencia. Exigieron del presidente cumplir con su promesa de que el aborto no sería legalizado después de la consulta.

 

HONDURAS:

CARDENAL HABLA EN LA ONU

En el año 2000, 189 Estados firmaron la llamada Declaración del Milenio, en la cual se comprometían a acabar con la pobreza injustificable sobre todo en los países africanos para el año 2015. El pasado setiembre, en ocasión de la Asamblea General de la ONU n.63, el secretario de la ONU, Ban Ki-Moon, invitó a todos los países firmantes a hacer un balance por cómo se iban llevando adelante los Objetivos del Milenio. Ban Ki-Moon invitó también a seis líderes de la sociedad civil mundial, entre los cuales al card. Oscar Rodríguez Maradiaga, arzobispo de Tegucigalpa (Honduras) y presidente de Cáritas Internacional (CI.), que es una federación de ONGs de la Iglesia Católica, que abarca a 162 países, y es quizás la mayor red humanitaria del mundo.

Como presidente de esta institución, Maradiaga el 25 de setiembre frente a la Asamblea General, exigió cumplir con los objetivos prometidos del milenio, se adhirió a la propuesta de la ONU de reducir del 10% los gastos militares, se preguntó por qué hay dinero para salvar un sistema financiero totalmente fracasado y no hay, mucho menos, para invertir en el desarrollo, coincidiendo así con los planteos del Vaticano. Aumentan los pobres (ya hay casi mil millones), aumentan los gastos en armas, aumenta el precio de los alimentos. Maradiaga afirmó: "Lo que hoy hace falta es mayor imaginación. Es necesario imaginar un mundo en el cual no haya un Primer o Tercer Mundo sino uno solo, en el cual se compartan los bienes que son suficientes para todos... La muerte de casi diez millones de niños al año, es una abominación intolerable. La avaricia de unos pocos está dejando a la mayoría al margen de la historia". Pidió a los ricos destinar mayores recursos al desarrollo y a los países pobres luchar contra la corrupción. Según el cardenal hondureño, el cambio climático está destruyendo los progresos realizados en los países pobres. Dijo: "En octubre se cumplen diez años del huracán Mitch que devastó Centroamerica, destruyendo 50 años de progreso en Honduras. Ese temporal era solo el principio. En pocos años Mitch ha quedado en el séptimo puesto. Las inclemencias del tiempo serán cada vez mas frecuentes. Este cambio climático del cual los pobres son los últimos responsables (es la contaminación de los países industrializados que provoca el calentamiento global), lo sufren sobre todo ellos y de manera desproporcionada". Pidió reducir un 25 % de la emisión de gases de efecto invernadero antes de 2020, y un 80% para el 2050. "No se puede jugar con la avaricia sin pagar las consecuencias". Explicó lo que significa la contaminación industrial con el ejemplo de Honduras: "Llegaron las compañías mineras internacionales, dejaron la tierra envenenada y la población local en condiciones peores que antes". El cardenal apoyó también la propuesta de invertir 10 mil millones de dólares en la agricultura africana, siendo África el continente más castigado.

 

MÉXICO:

LITURGIA EN IDIOMA INDÍGENA

El obispo de San Cristóbal de Las Casas, Felipe Arizmendi, anunció que el Vaticano autorizó a la diócesis a usar los idiomas Totzil y Tzeltal en las Misas que celebran los sacerdotes autóctonos. Es un resultado importante de los obispos de la región guiados por Arizmendi, después de los desencuentros con el Vaticano de los obispos Ruiz y Vera. Al mismo Arizmendi se lo instruyó para no ordenar más a diáconos indígenas. Es necesario recordar cómo la Iglesia está presente en San Cristóbal desde 1539 (con el fraile Bartolomé de Las Casas) y es la quinta diócesis más antigua del continente, con el 75% de la población indígena. A pesar de eso, recién el esfuerzo pastoral del obispo Ruiz para hacer una Iglesia autóctona se vio coronado con el resultado de más de cien diáconos permanentes (indígenas y campesinos), además de 8 mil catequistas en una diócesis que se extiende por 35 mil kilómetros cuadrados. El arzobispo de Tuxtla Rogelio Carrera López, declaró: "Con el reconocimiento del Totzil y del Tzeltal para la homilía y las lecturas bíblicas, se reconoce la cultura de los pueblos indígenas y se refuerza su tejido social comunitario, lo que es altamente positivo".

La Iglesia siente sobre sí una responsabilidad histórica para con los pueblos originarios, inspirándose en la figura del dominico Bartolomé de Las Casas. Y lo mismo está sucediendo en ocasión de lo que será el bicentenario de la independencia de México. En una entrevista reciente, el historiador y profesor universitario, Emilio Martínez Albesa, declaró analizando el siglo de 1767 a 1867: "Las relaciones entre Iglesia y estado en México no fueron siempre tensas cuando se contó con hombres de talante abierto y dialogante que buscaban el bien del pueblo, el cual era a la vez profundamente católico y amante de su patria. México nació a la independencia bajo el triple lema: ‘Religión, independencia, unión’. Es un lema que dio origen a su bandera tricolor, en la cual el blanco evoca la religión. La independencia fue respaldada por la casi totalidad del episcopado. En 1824 los constituyentes establecieron la religión católica como única religión de México". Preguntado por la excomunión al cura Hidalgo, el historiador contestó: "El cura Hidalgo inició la revolución mexicana al grito de ‘Viva la religión, viva la Virgen de Guadalupe’, pero en los primeros tiempos puso presos y en muchos casos ejecutó a opositores entre los cuales había algunos clérigos y religiosos. Con eso se supone que incurriría en la excomunión, pero Hidalgo nunca se consideró excomulgado y murió en paz con la Iglesia. Los líderes insurgentes mexicanos fueron católicos y promotores en su tiempo de un Estado católico". Por eso llama la atención el laicismo presente en México y cómo recién en 1992 se hayan establecido relaciones diplomáticas con el Vaticano y se haya actualizado la legislación sobre libertad religiosa.