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Suscripción a:
vecinet-notici@s
- Nº
316
Fecha: jueves, 16 de noviembre de 2000
17:53
De: vecinet@chasque.apc.org
Asunto: [vecinet] Homenaje a la
cultura Afro-Uruguaya
< 1 > Homenaje a la cultura
Afro-Uruguaya
< 2 > La Raza
< 3 > Los afroamericanos y su aporte al artiguismo
< 4 > Don Joaquín Lenzina, Ansina: Un protagonista de nuestra historia
< 5 > El Candombe
< 6 > Un buen mensaje contra el racismo
< 1 > Homenaje a la cultura Afro-Uruguaya
La Junta Departamental de Montevideo realizará
el jueves 17 a las
19:30 en el Cabildo de Montevideo, una sesión Extraordinaria con motivo del
"Homenaje a la cultura Afro-Uruguaya personalizado en las figuras de Marta
Gularte, Lágrima Ríos y Juan Angel Silva", y realizar entre los días 13 y
17 de noviembre de 2000, en el Edificio Sede de la Junta Departamental, una
exposición de artes plásticas vinculadas a la cultura homenajeada,
informaron fuentes de la Junta Departamental a
vecinet-notici@s.
Los homenajeados serán invitados a trasladarse al balcón central del
Cabildo para recibir el saludo seguramente más querido por todos ellos, el
de su gente a través del repicar de los tambores, que diferentes comparsas
le brindarán desfilando en la Plaza Matriz. Con la colaboración especial de
Mundo Afro en la organización, esta "llamada" de noviembre contará con el
inapreciable aporte de las cuerdas de tambores de agrupaciones de indudable
calidad artística y expresiva, como Yambo Kenia, Kanela y su Barakutanga,
Afrokán de Durazno, que viajará expresamente para participar en la fiesta,
Lonjas del Cuareim, Sarabanda y probablemente Serenata Africana. Cada
comparsa partirá alternadamente de cada uno de los extremos de la plaza,
conjuntándose debajo del balcón del Cabildo para, a toda lonja y madera, a
modo de gran serenata, expresar su saludo y adhesión.
Por otro lado, se conformó por primera vez un grupo de trabajo
parlamentario para combatir la discriminación y el racismo en el país.
Aunque en menor medida que en otros lugares, el racismo en el país existe,
reconoció el diputado Washington Abdala, que preside la Cámara de Diputados,
informó Eduardo Curuchet de COMCOSUR.
Para Homero Rodríguez, director general de Mundo Afro, esto es una
conquista que se da en el marco de la Conferencia Mundial Contra el Racismo,
cuyo evento regional se desarrollará en Chile este año, y en Sudáfrica el
próximo año se reunirán representantes de todo el mundo.
Según Rodríguez el combate a cualquier tipo de discriminación racial
"implica un inicio en el desarrollo y profundización de políticas públicas"
en el plano educativo, social, cultural y laboral. (vecinet-notici@s)
< 2 > La Raza
(extractado de Introducción a la Sociología, Adriana
Marrero, FCU 1997,
especial para vecinet-notici@s)
Probablemente, no haya habido en la historia del hombre y de la
ciencia, otro concepto más sometido a confusión, que haya provocado más
prejuicios y desigualdades y a la vez más violencia y sufrimiento que el de
raza.
Desde un punto de vista técnico, la raza es un concepto biológico más
que sociológico, y designa a una categoría de personas con herencia genética
común. No obstante la aparente claridad de la definición, entre los
especialistas no existe unanimidad, ni mucho menos, acerca de los criterios
de clarificación racial. Si bien los primeros estudios antropométricos
señalaban que la forma de la cabeza era un principio adecuado de
categorización, éste y otros criterios fueron abandonados sucesivamente,
ante la constatación de que muchos de ellos se debían al medio ambiente, a
mezclas con otros grupos, a la cultura, o a otros factores ajenos a la raza.
Además la mezcla entre grupos humanos con características biológicas
distintas ha tenido lugar durante bastante tiempo y en forma tan extendida
en todas las épocas y lugares del mundo, que si alguna vez tuvo sentido
hablar de "razas puras", hoy ya no lo tiene más.
(...) Sin embargo, se ha constatado que la especie humana es única y
tuvo un único origen, a partir del cual se extendió por el planeta y se
diferenció en grupos, por lo que no se puede sostener una diferencia en el
desarrollo evolutivo. Además las investigaciones sicológicas, biológicas y
sociales no han encontrado ninguna diferencia significativa, que no pudiera
ser explicada por la desigualdad en las condiciones de vida, lo que ha
eliminado la posibilidad de fundamentar científicamente la desigualdad entre
las razas. (...)
Raza etnia y prejuicio
Pero también es cierto que cuando alguien dice "negro", "gallego", o
"judío", muchas veces no se limita a la referencia étnica, sino que expresa
un juicio de valor negativo. En ese caso, no se está viendo en el otro a un
individuo, con características paerticulares, buenas o malas pero suyas y
con identidad propia, sino antes que nada se lo ve como poseyendo rasgos de
carácter, casi nunca positivos, por su simple ascendencia, y desde ese punto
de vista, se le deshumaniza. Es entonces cuando hablamos de prejuicio.
(...) El racismo, entonces es una forma que asume el prejuicio, cuando
se refiere a grupos étnicos o raciales.
(...) Así, sin que los grupos lo quieran, hay un estereotipo del
italiana que lo señala como "ruidoso y emotivo"; del gallego, como
"trabajador y poco talentoso"; del negro "como tamborilero y haragán".
Los negros en el Uruguay
La situación actual de los negros uruguayos no ha sido estudiada en
profundidad, al punto que su número exacto es desconocido para nosotros; ni
en los censos de población ni en las encuestas de hogares está previsto el
registro del grupo étnico de los encuestados. Tradicionalmente, se estimó
que el 5 % de los uruguayos tienen ascendencia predominantemente africana,
pero esta estimación se encuentra hoy en tela de juicio.
Las organizaciones culturales y sociales que nuclean a uruguayos negros
en Montevideo y en el interior, sostienen que el porcentaje de habitantes
con sangre africana es mucho mayor. Si, como señalan investigaciones
recientes realizadas por la Universidad, corre más sangre indígena por las
venas de los uruguayos de lo que se pensaba, la determinación de la
ascendencia africana se vuelve todavía más compleja.
En efecto, según estudios antropológicos realizados en el marco de la
Facultad de Humanidades, alrededor del 9 % de los montevideanos tiene
ascendencia negra y un 1 o 2 % tendría ascendencia indígena. Estas cifras
aún siendo bastante mayores que los guarismos manejados hasta el presente,
son aún más significativas en el interior del país. Según la misma
investigación, en el Departamento de Tacuarembó el aporte negro alcanzaría
el 17 % y el indígena un 21 %.
La mezcla étnica de indios, negros y blancos fue muy corriente en los
orígenes de nuestra historia, cuando las tolderías indígenas servían de
refugio tanto a blancos como a negros prófugos de las autoridades coloniales.
Que la población con ascendencia negra debe ser mayor que la que se
estimaba hasta el presente, lo demuestra la fuerte influencia "afro" en
nuestra cultura popular; en la música, en la pintura, en la poesía, y en
diversas formas de religiosidad. En nuestra sociedad ha habido una difusión
significativa del culto a algunas divinidades (orixás) africanas, a través
de las religiones umbanda, kimbanda y candomblé, de las que participan
hombres y mujeres de diversas condiciones sociales.
Lo que sí está claro es que las personas negras, en el Uruguay, ocupan
mayoritariamente los estratos inferiores de la sociedad. Según estimaciones
de Mundo Afro, una organización cultural y social de la gente negra, desde
la abolición de la esclavitud hasta 1920, más del 50 % de sus mujeres eran
lavanderas, y hoy en día, alrededor del 75 % son empleadas domésticas.
¿Existe prejuicio en el Uruguay?
Se sabe muy poco de los prejuicios de los uruguayos respecto a los
grupos llamados minoritarios, tales como las mujeres, los negros, los
amarillos, los judíos, los jóvenes, etc., y si bien es cierto que nunca hubo
grandes conflictos sociales debido a la discriminación, no parece que
podamos sentirnos libres de ella.
Lo que puede afirmarse, es que el prejuicio en nuestra sociedad sume
una forma encubierta, velada muchas veces por la cortesía de las relaciones
formales. Pocos uruguayos admitirían hoy sus prejuicios raciales, por
ejemplo, y mucho menos en relación con los negros, a los cuales se considera
bien visto tratar con simpatía. Pero las fuertes reacciones y temores que
despertaron proyectos de inmigración masiva de personas provenientes de
oriente, y el prejuicio menos disimulado contra coreanos, chinos y
taiwaneses, hacen pensar que la discriminación y el prejuicio podrían ser
más intensos y tener más consecuencias si tuvieran mayores oportunidades de
expresión. (vecinet-notici@s)
< 3 > Los afroamericanos y su
aporte al artiguismo
por Gonzalo Abella (capítulos del libro Artigas el
resplandor desconocido,
especial para vecinet-notici@s)
Los afroamericanos componen una de las tres raíces centrales de la
América mestiza y mulata. Ya no son africanos viviendo en América:
cuatrocientos años de resistencia los vincularon con los pueblos y con el
ecosistema americano, y si en éste se modificaron los rituales con aquéllos
se intercambiaron pautas culturales.
Además los afro protagonizaron en América gigantescas epopeyas
libertarias. Entre otras hazañas formaron los Palenques (territorios
liberados) de esclavos fugados o cimarrones allá por Cartagena de Indias, y
el "Quilombo" (tierra de libertad) en Pernambuco bajo la dirección de Zumbí
dos Palmares. La alianza con los pueblos originarios y con los criollos
rebeldes fue una constante de estas gestas.
El aporte afro a la cultura latinoamericana y a su identidad es evidente.
Pues bien. Una sutil variante de la "Leyenda Negra" artiguista insinúa
malévolamente que Artigas nunca se atrevió a enfrentar directamente a los
traficantes de esclavos. Se basan en la frase del Reglamento Provisorio de
1815 en que Artigas establece explícitamente que también los "negros libres"
tienen derecho a la tierra y en una carta de Artigas ya derrotado a su hijo
mayor, pidiendo que a los dos ancianos esclavos que tuvo la familia Artigas
"no les falte para los vicios".
Permítaseme por ello transcribir aquí dos textos que sentí la necesidad
de escribir para salir al paso de esta insinuación. Tienen la ventaja de
estar escritos en momentos en que yo tenía muy fresca la argumentación usada
para la calumnia; hoy la he olvidado un tanto, porque sus mismos difusores
se repliegan luego prudentemente por un tiempo, confiados quizás de que algo
del veneno paralizante que derramaron haga su efecto pero temerosos de un
enfrentamiento directo que los dejaría muy mal parados. Como sé que vuelven,
siempre vuelven, he aquí mi respuesta, que por suerte no fue la única.
Artigas y la esclavitud
Sólo se puede comprender cabalmente a Artigas a partir de sus
acciones y de su actitud ante los hechos; nunca a partir de sus escritos.
Los escritos fueron dictados por las necesidades coyunturales de su
negociación permanente con el mundo criollo de racionalidad puramente
"occidental", al cual él no pertenecía. "Mi gente no sabe leer" es su
principal definición de pertenencia (comentario ante el escrito de Cavia que
lo calumnia).
En la etapa que fue reconocido como Protector de los Pueblos Libres
afirmó: "Los indios tienen el principal derecho". Esta frase, una de las más
citadas, no fue comprendida aún en su pleno significado. Maggi empezó a
advertirlo en su libro "Artigas y su hijo...". Es una clave importante.
El Reglamento de Tierras de 1815 se define como "Provisorio". Este
término es crucial: para Artigas aún no era el momento de dictar las leyes
generales de la Confederación, porque aún no estaba garantizada la plena
participación de todas las culturas en plano de igualdad; y no era aún el
momento de establecer las leyes definitivas para la Banda Oriental dado que
en muchas ciudades y especialmente en Montevideo, los grupos de poder no
permitían la libre decisión de las mayorías.
"Provisoriamente" se establece la expropiación de los "malos europeos y
peores americanos" y se proclama a título expreso el derecho de los negros
"libres" a la propiedad de la tierra "de tal manera que los más infelices
sean los más privilegiados" (textual, en el Reglamento Provisorio). ¿Por qué
expresamente sólo para los negros libres?
Porque básicamente existían cuatro situaciones entre los afroorientales:
1) los que habían optado por la comunidad libertaria, elección afín a
la cultura de sus mayores. Eran hombres y mujeres afro que se habían
refugiado en el monte y en el "lejano Norte" charrúa. Los jóvenes en su
mayoría integraron los "batallones de libertos" artiguistas donde nadie
reclamaba papeles para comprobar que no eran "fugados". Se hacían reconocer
como libres con sus propias lanzas, y eran fuerza esencial de la Revolución.
Para estos grupos estaba previsto (como demuestra Maggi en el caso de los
charrúas) grandes estancias comunitarias y no parcelas sueltas. Cuando el
"pardo" Encarnación Benítez reclama para sí una extensión inmensa en 1815,
la prestigiosa historiadora Lucía Sala cree ver allí un abuso de este
legendario montonero negro; en los hechos, era la misma política seguida por
Artigas años antes, cuando reclamaba "para sí" la inmensa estancia de
Arerunguá (en realidad, Artigas la reclamaba para la nación charrúa).
2) los que habían fugado de Montevideo antes de la entrada de
Otorgués, que eran libres por definición ("eligieron el lado de la
libertad") y enlistaban en las montoneras gauchas integrándose a los
rancheríos paisanos, expresión multicultural por excelencia;
3) los que habían comprado su libertad y eran "negros libres" pero
huérfanos de toda propiedad (precisamente para ellos es el Reglamento). Son
una parte de "los más infelices" porque están desprovistos de todo y serán
por ello, según el Reglamento, parte de "los más privilegiados"; el texto
los cita expresamente, excluyendo implícitamente a las comunidades afro en
armas, que culturalmente no reclaman "suertes de estancia" individuales.
4) los que continuaban esclavos. Entre éstos deben distinguirse los
que continuaban siéndolo por la presión de sus antiguos amos de aquellos
otros que mantenían su antigua situación por razones de vejez u opción
personal. Entre los primeros, había esclavos que eran "propiedad" de
connotados enemigos del sistema (si estos esclavos fugaban eran recibidos
con alegría por los afroamericanos de la Liga, y su propia fuga los hacía
libres) pero otros eran "propiedad" de "estancieros patriotas"(!!)
Reitero:
en este último caso estoy hablando de personas forzadas a ser esclavas, no
de aquellos que mantienen su puesto al servicio de familias criollas, en una
época de cambios turbulentos e inseguridades, en una situación formalmente
de esclavos pero por una opción personal.
Los esclavos forzados por estancieros "patriotas" fueron un punto de
fricción permanente entre Artigas y los cabildos. En todos los casos, estos
estancieros "patriotas" esclavistas vocacionales, traicionaron la Liga
Federal entre 1814 y 1817.
Un estudio serio sobre Artigas no puede separarse de la investigación
del papel que jugó Joaquín Lencina (Ansina), el destacado combatiente y
sabio afrooriental que lo acompañó desde 1795 a 1850.
Como esclavo, Ansina se vinculó en Brasil al pensamiento emancipador
afroamericano, llegando a ser un prestigioso ideólogo de esa corriente
continental. Si Artigas no fuera un radical antiesclavista, y un hábil
conspirador, su conducta en relación a Ansina no podría justificarse.
Recuérdese: 1) lo compra advertido que es un esclavo peligroso, con
antecedentes de fugas y líder de levantamientos (muy mal negocio); 2) le da
la libertad de inmediato, el mismo día (peor aún); 3) lo recomienda para el
Batallón de Pardos Libertos del Cabildo de Montevideo (como quien dice, lo
dona al gobierno colonial); 4) Ansina está al mando de su batallón cuando
los esclavos de Montevideo se levantan en 1803 y se fugan por el Portón de
San Pedro, hacia las tolderías charrúas, sin que el batallón de pardos tenga
tiempo de reprimirlos (¿Ansina era muy lento?); 5) Ansina acompaña a Artigas
en todas sus campañas y en todos los años de exilio (¿no es algo excéntrico
para un hombre como Artigas, que duerme en el suelo, legisla desde una
cabeza de vaca, y que se desprende de la espada de Mayo para recuperar la
lanza indígena, tener un africano liberto para que le cebe el mate?).
Ansina y Artigas fueron grandes conspiradores: conocieron, antes de que
se escribiera, aquella frase de José Martí: "hay cosas que para que triunfen
han de andar ocultas". Nada menos misterioso hoy que las crípticas palabras
del único poema de Ansina en que habla de sí mismo: "Ansina me llaman/y
Ansina yo soy/ sólo Artigas sabe/ hacia dónde voy."
Dicen los que todo relativizan, generalmente para cubrir su propia
flojera (porque nada es ingenuo en la interpretación de la Historia) que
Artigas nunca decretó a título expreso la "abolición de la esclavitud".
¡Rigurosamente cierto! No podía hacerlo, como ningún indio, ningún
afrooriental y ningún gaucho podía hacerlo tampoco. La abolición de la
esclavitud fue siempre (¡en la historia de toda América!) la hipócrita
resolución de los poderosos que modernizaban sus formas de opresión. Desde
la óptica de los de abajo, su brújula de siempre, Artigas habló en forma más
radical ("hablaré de una vez y hablaré para siempre", solía decir); y puso
como condición para el pacto con Buenos Aires en 1813 que la Confederación
promoviese "la libertad civil y religiosa en toda su extensión imaginable".
Más claro...
Continúo, porque no es un tema menor. He aquí mi segundo trabajo dentro
de esta línea argumental, cuando se volvió a acusar a Artigas de
contemplaciones con los esclavistas en fecha mucho más reciente:
En la televisión un profesor de Historia aparece criticando a Artigas
por dar tierras sólo a "los negros libres". El argumento no es nuevo.
¿Cómo podía haber hecho Artigas para entregar tierras a los negros
"esclavos" si éstos no eran considerados sujetos de derecho, sino propiedad
de otros seres humanos? Automáticamente esta decisión hubiera significado
entregar tierras a los propietarios de esclavos.
Entonces ¿Artigas debió proclamar la abolición, como aconsejaba
Inglaterra? Desconfiemos, siempre, de las sugerencias de las potencias
coloniales.
Artigas, como todos los grandes próceres de América, aspiraba a mucho
más que una mera ley específica: aspiraba a una constitución federal que
dejara a cada pueblo libre de actuar según sus conveniencias.
Pero además la "abolición", tal como se proponía, traía una trampa. Las
leyes de tráfico y tenencia de esclavos exigían al propietario la
manutención de los negros ancianos ya no aptos para el trabajo; cuando la
esclavitud dejó de ser rentable, la abolición fue el cínico recurso para
deshacerse de estos ancianos y lanzarlos a la "libre" mendicidad. En cambio,
cuando Artigas, ya derrotado, habla a su hijo sobre los dos ancianos negros
que habían sido esclavos de su padre, insiste: "debes ocuparte de que no les
falte para sus vicios".
La "abolición" y la "libertad de vientres" significaban el derecho de
los blancos a decidir cuándo y como modificar la esclavitud. A veces era
acompañada de un decreto que establecía el servicio militar obligatorio por
tiempo indefinido para todos los ex-esclavos jóvenes (así procedió el
gobierno uruguayo en tiempos de la Guerra Grande). La abolición y la
libertad de vientres eran el camino de los oligarcas liberales: ni Zumbí ni
Artigas decretaron la abolición sino que procuraron destruir las bases
ignominiosas de la esclavitud.
El Reglamento PROVISORIO de Artigas, el que da la tierra también a los
"negros libres" se enmarca en la filosofía proclamada expresamente dos años
antes: "promover la libertad civil y religiosa en toda su extensión
imaginable" y tiene como objetivo secundario no dar NINGUN margen de
interpretación ambigua a un Cabildo QUE SABE hostil y traicionero; porque
Artigas tenía claro que su gente era principalmente aquella que todavía no
sabía leer, que se regía por códigos orales.
Artigas no fue abolicionista; desarrolló una política mucho más audaz,
seguramente asesorado por Ansina y las sociedades afroamericanas.
Sentó jurisprudencia en el caso de Ana Gascue, la esclava que fue a
verlo desde Montevideo, para pedir por su propia libertad. En tanto no se
hagan las leyes de la libertad, sentenció y son sus palabras, siempre debe
facilitarse el triunfo concreto de la libertad sobre la oprobiosa
esclavatura. Se asesoró con Ansina durante cincuenta y cinco años, y las
propias palabras de Ansina, generalmente prudente, no nos dejan duda de la
ideología que unía a ambos : "Asco tengo del negrero" afirma Ansina; y "sólo
Artigas sabe hacia dónde voy" nos recuerda, insinuando su relacionamiento
con las hermandades libertarias afroamericanas.
Y el Pardo Encarnación Benítez, protector de los morenos en armas de
Soriano y Colonia, también entendió perfectamente lo que parecen no
comprender algunos teóricos actuales de la Historia. El Reglamento
Provisorio era solo una parte de una política agraria más amplia, que
reservaba grandes extensiones de tierra para aquellos pueblos originarios y
afroamericanos que quisieran vivir en comunidad y en Naturaleza.
Es increíble que tengamos que volver a reflexionar sobre estas cosas,
pero se ve que gente muy poderosa que no da la cara pero tiene influencia en
los medios está desarrollando nuevas versiones de la llamada "Leyenda Negra"
antiartiguista.
Pero para entender cabalmente estos aspectos basta con citar como
testigo a quien lo acompañara durante cincuenta y cinco años (1795-1850): el
afrooriental Joaquín Lencina, conocido como Ansina.
Fugado adolescente, capturado en alta mar y revendido como esclavo en
Brasil, integrante de las sociedades secretas libertarias afrobrasileñas,
asesor de Artigas para asuntos afroamericanos por cincuenta y cinco años,
Ansina fue además poeta y documentador de la epopeya.
La mayor parte de la producción literaria de Ansina fue recopilada por
Hammerley Dupuy, a quien todos los orientales y los Americanos del Sur le
debemos un gran reconocimiento. Esta obra poética, desgraciadamente
traducida por el propio Ansina a un castellano convencional, desnuda de su
musicalidad originaria, está reproducida en un libro que prologamos con
Isabel y otros investigadores en 1996, libro que lleva por título un verso
del propio Ansina: "Ansina me llaman".
Sin duda Ansina hablaba una lengua coloquial con elementos del bozal,
del guaraní y del charrúa: pero al escribir sus propias composiciones las
traduce a lo que él entiende debe ser la lengua escrita, o sea, el
castellano. Pierden así musicalidad sus poemas, pero no dejan por ello de
ser impactantes.
Escribe Ansina sobre sí mismo:
"Ansina me llaman
y Ansina yo soy
sólo Artigas sabe
hacia dónde voy"
Quizás aquí nos da una clave de las sociedades secretas afroamericanas
a las que pertenecía.
Es igualmente conmovedor cuando canta a los pueblos originarios,
expresando claramente la relación de hermandad que se había creado. Por
ejemplo, este poema a los charrúas:
"...enigma es la raza charrúa
que al suelo oriental venera
(...)
" a nadie respetan sino a Artigas
lo admiran por jinete valiente"
y más adelante:
"Según ellos es el gran cacique
y lo siguen con devoción..."
Otra vez se insinúa aquí el resplandor que los pueblos originarios ven
en Artigas.
Pero también Ansina canta a Andresito Guacurarí, el guaraní cristianolibertador, hijo adoptivo de Artigas:
"lo que soñó el Patriarca te diré:
el genio de tu raza de volcán
mezcla de Tupacamaru el rebelde
y del invencible Caupolicán"
Las organizaciones libertarias afroamericanas tejieron redes solidarias
para sus miembros, redes secretas que iban desde Haití a Montevideo, y por
el Oeste hasta Colombia y los yungas altiplánicos del Sur. Estas redes se
encubrieron con rituales religiosos africanos y sincréticos y su presencia
explica algunos sucesos extraordinarios de la historia americana.
Estas redes unificaron el panteón africano, y por eso de los cientos de
entidades espirituales africanas sólo unas decenas, siempre las mismas, se
adoran en América, desde Cuba a los santuarios Umbanda de Montevideo.
También los guaraní cristianos tenían sus redes continentales y muchas
veces convergían con las afroamericanas, en un espíritu de protección mutua
contra los poderes coloniales y estatales.
Nuestra región no fue la única donde esto ocurría. En Cartagena de
Indias, por ejemplo, cuando nacía un niño en el Palenque (zona afro liberada
y fortificada) los "negros cimarrones" viajaban con el bebé hasta una aldea
indígena para que tuviera un "padrino" protector integrante de un pueblo
originario. Estos rituales de padrinazgo eran parte de la alianza afro
indígena que permitió la supervivencia de las zonas de libertad.
Sin estas redes Francisco de los Santos en 1820 no habría podido
llegar, solo, desde el Paraná a Rocha y desde la costa oceánica uruguaya
hasta Río de Janeiro, llevando el último dinero de la Liga Federal para los
presos orientales. (vecinet-notici@s)
(El libro completo en la Sección Cultura e Identidad de Autogestión Vecinal:
http://www.chasque.apc.org/guifont)
< 4 > Don Joaquín Lenzina, Ansina: Un
protagonista de nuestra historia
por Guillermo Font (vecinet-notici@s)
Creo que es Eduardo Galeano que nos dice en uno de sus libros que
"cuando los leones escriban la historia, no serán los cazadores los
protagonistas...". Y tiene razón.
Si nos guiamos por la "historia oficial", no existían las mujeres; los
indios eran unos "salvajes" que se oponían a la "modernización" del "país",
representaban la "barbarie" y no querían que los "civilizaran para vivir
mejor", y por eso tuvieron que "salvarlos/nos" en Salsipuedes. Los negros
sólo servían para el trabajo duro, aunque en realidad eran unos "haraganes"
que debía castigárseles para que trabajaran en beneficio del "patrón".
El pueblo, los humildes, los combatientes de mil batallas, no figuran
con nombres y apellidos en los libros de historia. Cuando alguno sobresale,
como el caso de Joaquín Lenzina, más conocido como Ansina, hay que
inventarle una historia "creíble". Como en este caso es un "negro", nos
enseñaron que era "un sirviente que le cebaba mate a Artigas".
Es probable que realmente pensaran que, como era negro, debería ser un
sirviente. ¿Qué otra cosa podría ser? ¿Un militar destacado? ¿Un payador y
poeta? ¿Un líder de la comunidad negra? ¿Un prócer como Don Pepe Artigas?
Y parece que sí era todo eso, según una investigación realizada por
varios compatriotas y publicada en el libro "Ansina me llaman y Ansina yo
soy...". Es que, aunque no figuran en los libros de historia, los negros
tuvieron un papel importante en la revolución artiguista. Tanto es así que
un número grande de esa comunidad (unos 400) acompañó a Artigas al Paraguay.
Esos hombres y mujeres, soldados de la patria se radicaron en tierra guaraní
y aún hoy sus descendientes se reconocen como orientales.
Don Joaquín Lenzina, junto a tantos miles de distintas razas y
religiones, fue uno de los protagonistas de nuestro pasado. Fue uno de los
grandes que lucharon junto a Artigas por la Independencia de la Banda
Oriental, por la República y la Federación, con una integración multiétnica.
Cronista de la época a través de su música, sus versos y poemas, nos
dejó un legado fundamental aunque poco conocido. Amigo y compañero de
Artigas, acompañó al Jefe de los Orientales, el Protector de los Pueblos
Libres, hasta sus últimos días en el Paraguay. Mereció un lugar destacado en
la historia oficial, en la que enseñan a nuestros hijos, y la que nos
enseñaron antes a nosotros, en los planes y programas de nuestra educación
"laica".
Fue de los acontecimientos y protagonistas de 1811, donde se comenzaron
a gestar nuestras tradiciones. El pueblo oriental artiguista, formado
fundamentalmente por indios, negros y gauchos, fue la semilla de los valores
que, por tradición oral, dieron forma a nuestra nacionalidad, la de "los más
infelices serán los más privilegiados", como quería Don José. Ansina fue uno
de los más destacados.
Conociendo nuestras raíces y tradiciones, podemos ser también nosotros
protagonistas de la historia.
A modo de Biografía
A modo de biografía, transcribimos a continuación algunos pasajes del
libro "Ansina me llaman y Ansina yo soy..."(*):
"Una noche rodeado de sus más leales y constantes compañeros, (Artigas) les
revela en última y heroica resolución, pedir al Paraguay un asilo, dando un
adiós a la Patria. Ansina, su buen Ansina, es el primero que puesto de pie
le responde: Mi general, yo lo seguiré aunque sea hasta el fin del mundo.
(...)" (Isidoro de María)
"(...) Testigo privilegiado que, en su poesía va desgranando una épica,
pero también valores de vigencia permanente que muchas veces bajo distintos
disfraces, bajo distintas máscaras, los interesados de siempre, intentan
desvirtuar. (...)" (Nelson Caula)
"(...) Hacedor de versos coloquiales: crónica de lo que se vive y se
ve, que ayudan en la instrucción y la docencia, que combaten el olvido de
los grandes acontecimientos... recostados sobre el bordoneo bajito de las
cuerdas, rascadas por las mismas manos que apretaban con furia la lanza a la
hora del entrevero. Se trata de Joaquín Lenzina, más conocido como Ansina,
asistente del General Artigas. (...)" (Nelson Caula)
"(...) Era negro, esclavo, como tantos otros sometido por la fuerza a
una situación de humillación y de ignominia. En su larga vida recorrió
muchos caminos y aprendió muchas cosas. Habló todos los idiomas de los
humildes de la tierra, cantó las coplas más nuevas y las canciones más
viejas, acompañó la historia desde adentro, jugándose el pellejo en cada
jornada. (...)" (Danilo Antón)
"(...) Sobrevivió en Montevideo cuando logró escaparse por primera vez
allá en su juventud. Sobrevivió en las mazmorras y plantaciones de Sao
Paulo. Sobrevivió en los pueblos misioneros, (...) en Las Piedras y en
Purificación (...) en Curuguaty y en Asunción. (...)" (Danilo Antón)
"(...) Don Joaquín Lenzina, negro, fue fundador de la literatura
oriental y padre de la patria vieja. Guitarrero, arpista, poeta y payador
políglota, gestor de ideas y aconteceres junto a Don José (Artigas),
Andresito y tantos otros en los tiempos de los orígenes. (...)" (Danilo Antón)
Por otro lado, también del libro "Ansina me llaman y Ansina yo
soy..."(*), extractamos del suizo Daniel Hammerly Dupuy, arqueólogo e
investigador, la siguiente biografía recopilada de los versos del poeta Don
Joaquín Lenzina, más conocido por Ansina:
"(...) La fidelidad humana puesta a prueba de la adversidad. La amistad
entrañable que sobrevive a la acción desgastadora del tiempo. La abnegación
acendrada que comparte los dolores del Exilio. El payador que canta las
glorias y el infortunio de Artigas. (...)"
"(...) De los versos de Joaquín Lenzina, el payador de Artigas, se
obtienen valiosas informaciones respecto a las campañas del Prócer y acerca
de Ansina mismo. Aunque la más antigua de sus composiciones es del año 1798,
en otras posteriores, principalmente en la que dictó, ya casi totalmente
ciego al cumplir los cien años, hace referencia a su nacimiento, infancia y
juventud, señalando, como en otros versos en cuáles circunstancias lo
conoció a Artigas."
"Del mismo modo como el arqueólogo reúne los fragmentos de una
inscripción para desentrañar los secretos que revela, el estudio de los
versos de Lenzina permite ordenarlos de tal manera que de ellos surge a
grandes rasgos la biografía del payador que acompañó al Prócer durante gran
parte de su vida y que lo asistió en su muerte en el exilio."
"Según el testimonio de sus versos, Joaquín Lenzina nació en Montevideo
el 20 de marzo de 1760, siendo hijo de esclavos llegados del Africa. En su
infancia fue aguatero. Luego recorrió la campiña donde aprendió a tocar la
guitarra, recorriendo las estancias como payador."
"Habiendo regresado a Montevideo fue invitado por unos marinos a
embarcarse para cazar ballenas en las Islas Malvinas. (...) Pronto se enteró
que se había embarcado con piratas que asaltaban a los balleneros (...).
Aunque no participó individualmente en ninguno de los encuentros, aborreció
a quienes lo habían engañado (...)."
"Huyendo de los piratas, desembarcó en el Brasil, donde fue aprehendido
por portugueses quienes lo ofrecieron como esclavo en subasta pública. Sin
consignar cuanto tiempo estuvo como bestia de carga, relata con emoción cómo
Artigas lo compró para darle plena libertad, y que lo siguió por las
Misiones Orientales, acompañándolo en sus empresas comerciales, y en la
fundación de Batoví. (en el año de 1800)"
"(...) acompañó (a Artigas) hasta Buenos Aires, en ocasión de la
Reconquista, cuando era blandengue y cuando colaboró en la lucha contra los
ingleses que invadieron a Montevideo. Lo siguió hasta la Colonia del
Sacramento, y cuando Artigas se fue a Buenos Aires a ofrecer su colaboración
a la causa de Mayo, lo esperó con los patriotas."
"Después de escuchar la proclama de Artigas en Mercedes, lo siguió
hasta Las Piedras donde fue testigo del combate que le inspiró dos de sus
mejores composiciones. Luego colaboró en el primer sitio de Montevideo (...)
La más larga de sus composiciones fue dedicada al Exodo (...) Los versos que
compuso en el salto Chico y en el campamento del Ayuí, están imbuidos del
más profundo amor a la Banda Oriental a la que deseaba regresar para
expulsar a los realistas."
"Los versos de Ansina revelan que él conocía la conspiración que se
cernía en torno a Artigas de parte del Directorio (de Buenos Aires), (...)
(y) se indignó con los españoles cuando estos le propusieron a Artigas que
les prestara su apoyo, y les envió unos versos candentes, titulados La
Réplica del payador de Artigas. Tampoco faltan los versos que esclarezcan el
motivo del alejamiento de Artigas del sitio de Montevideo (...)."
"Un documento de valor inestimable lo constituye el comentario
versificado de las Instrucciones dadas por Artigas a los diputados
orientales en 1813. Aunque dejó constancia que la diputación había sido
rechazada por el Congreso de Buenos Aires, Ansina expresó que daba a conocer
las Instrucciones para que no fuesen olvidadas, porque tenían el germen de
muchos pensamientos que se anticipaban a su época. (...)"
"Ansina residió en la Villa de Purificación (capital artiguista) (...)
Allí compuso un canto para los escolares y celebró el heroísmo de los
gauchos orientales que sacrificaban sus vidas para defender las fronteras (...)"
"(...) Entre los orientales que lo siguieron a Artigas (al Paraguay)
estaba el fiel Ansina que no se separó de su Jefe ni cuando fue internado en
Curuguaty, donde residieron un cuarto de siglo."
"Las composiciones de Ansina en el Paraguay, así como la carta en verso
que le dirigió a su esposa desde Candelaria, antes de cruzar el río Alto
Paraná, revelan la esperanza de regresar a la Banda Oriental. Pero esa
esperanza, expresada también mientras vivió en Ybiray se esfumó después que
José María Artigas lo visitó a su progenitor, quien declaró que deseaba
morir en el Paraguay." (vecinet-notici@s)
(*) Del libro "Ansina me llaman y Ansina yo soy..." (varios autores),
ROSEBUD EDICIONES-1996-Montevideo
(Varios poemas se pueden ver en la Sección Cultura e Identidad de
Autogestión Vecinal:
http://www.chasque.apc.org/guifont)
< 5 > El Candombe
"A USTED LE VOY A ENSEÑAR COMO SE HACE UN BUEN
CANDOMBE: CON PIANO,
CHICO Y REPIQUE TAL CUAL COMO CORRESPONDE."
por Natalia Jara (especial para
vecinet-notici@s)
CANDOMBE: Palabra derivada del sufijo "Ka" y "Ndombe", proveniente del
Kimbundu, rama de las lenguas bantúes. Su significado sería algo así como
"perteneciente a los negros" o "propio de los negros". Es un ritmo ancestral
existente por más de trescientos años, que sin duda fue junto con su danza,
la expresión cultural y religiosa por excelencia de los negros orientales.
Tres siglos más tarde, constituye una expresión artístico-musical que ha
impregnado a nuestra sociedad, y que hoy la identifica y representa en el
mundo entero.
En cada barrio de Montevideo se escucha el resonar de una cuerda. ¿A
quién no envuelve con su gozadera? ¿Quién no se mueve cuando arranca la
madera, la clave y suben los tambores? También a nuestra Zona le tiemblan
las entrañas y casi sin querer le brota el tarareo de una melodía que del
candombe nace y al candombe vuelve.
Al respecto estuvimos conversando con Cardozo un "candombero de años" que
implanta en la Zona 8 una propuesta distinta, no sólo para divertirse sino
también para aprender.
Cardozo hace 24 años que vive en la Zona y hace 6 que dicta el Taller.
Nacido con el tambor colgado al hombro supo dejar su marca en varias
agrupaciones lubolas, para hoy con propiedad echar una mirada crítica a las
Llamadas desde la pantalla de su televisor. Declara preferir la calidad a la
cantidad, "antes a una agrupación lubola la conformaban alrededor de 60
tambores, ahora superan los 120. es un engaño poner muchos tambores porque
ahí empieza el desequilibrio del golpe en que unos van para un lado y otros
para otro." Ha pasado por Kanela, Acuarela de Candombe y Morenada entre
otros y si bien hoy a "colgado los guantes" para el desfile, su afán de
hacer música sigue su camino. Integra con otra gente del barrio "Candombe
Break", un grupo que según comenta es "archi-conocido" y no sólo en
Montevideo, pues ha ganado su merecido terreno en los veranos de Punta del
Este, Maldonado y Rocha además ha realizado algún que otro toque en Argentina.
El Taller de Percusión que Cardozo dicta en la zona tiene lugar los
días martes y jueves de 17 a 19 en el Salón Multiuso de la Asociación Civil
La Pascua -detrás de la Iglesia de La Cruz-. El mismo surge de la iniciativa
de tres jóvenes que llevan la propuesta al Padre Pepe, idea a la cual más
adelante Cardozo es invitado a sumarse conformando lo que él califica hoy
como "un Taller distinto a todos".
Chico, repique, piano, bombo, batería de murga, tumbadora, timbal,
maraca, chéqure, cencerro, campana y algún otro instrumento de percusión son
los que aprenden a tocar quienes concurren al Taller. Pero la dinámica del
mismo involucra el aprendizaje de otros conocimientos, "siempre se van dando
cosas nuevas" cuenta Cardozo, "hoy toca percusión en el tiempo de clave,
otras veces miramos videos de música latina, de salsa, para ir viendo como
se crea la música, la que llama, la que tiene el buen toque. También se les
enseña el baile, cómo baila el yuyero, el escobero, el rumbero, cómo camina
una vedette; nos detenemos en todo, no es puro toque porque hay un interés
en saber; se fabrican instrumentos y algunas clases son habladas."
Cardozo propone en sus clases una dinámica interesante y a la vez
estricta. "Yo marco las raíces; cuál es el origen del instrumento, cómo lo
armaron". Contextualiza el toque del tambor en la cultura que le dio origen,
cultura afro de la cual el candombe uruguayo mamó su esencia.
Acuden actualmente al Taller alrededor de 25 personas, mermando en
ocasiones por razones de trabajo o estudio. Dentro de la gama del alumnado
encontramos jóvenes, dos señoras de 78 y 62 años y también chicos con
problemas motrices para quienes el tambor y la paciencia de Cardozo cumplen
la función de una especie de terapia. "Los alumnos traen sus tambores porque
hay nada más que siete en la Parroquia. Empezamos por el chico, y el ciclo
de enseñanza sigue por el repique, piano y bombo; hago saber que este último
tambor, más allá que haya caído en desuso, existe y enseño su toque. De
aparecer un integrante nuevo en el Taller, el grupo retoma lo aprendido
desde el principio, la gente ya sabe que hay una persona interesada en el
tema que hay que ayudarla y entonces se retoma desde lo básico, para que se
vaya metiendo en el grupo." Como si fuera poco, los alumnos reciben en
Diciembre un diploma en el que consta su participación y el grado alcanzado,
en ese momento cesan las clases que son retomadas en el mes de Marzo.
Cardozo intenta mantener al alumnado ligado a esa fuerza espiritual que
se desprende del toque, apunta a que alcanzar un ritmo que salga
directamente del corazón. En las glozas de Sinfonía de Ansina de este año
pudo escucharse una frase a mí parecer sumamente apropiada: "Para salir en
Carnaval alcanza y sobra con las ganas de cantar y con la necesidad de
expresar el sentimiento que arraiga nuestras voces al tambor. La
inexplicable magia que le da calor al color que del candombe emana."
Basta con tener ganas de de introducirse en el "misterio que el
candombe encierra" como dice una conocida canción y ganas de descubrir
nuestras potencialidades en el toque de percusión, para sumarse a la
propuesta de este Taller. Aquellos interesados pueden comunicarse con el Sr.
Cardozo al teléfono 522.26.89 o arrimarse directamente al Salón Multiuso de a Pascua los días martes y jueves de 17 a 19. (vecinet-notici@s)
< 6 > Un buen mensaje contra el racismo
Se trata de una señora que la sientan en el
avión al lado de un
hombre negro y le pide a la azafata que la cambie, porque ella no puede
sentarse al lado de una persona de ese color y tan desagradable. A lo que la
azafata le contesta que el vuelo esta muy lleno, pero que ira a chequear a
primera clase a ver si acaso puede encontrar algún lugar.
Todos los pasajeros observan la escena medio disgustados y la señora se
sentía la mas feliz porque le iban a quitar a ese ser tan repugnante de su
lado. Minutos mas tarde llega la azafata y le dice a la señora "Disculpe,
efectivamente todo el vuelo esta lleno, pero encontré un lugar vació en 1era
clase. Pero para poder hacer este tipo de cambios le tuve que pedir
autorización al capitán.
El dijo que no se podía dejar que nadie viajara al lado de una persona
tan indeseable. La señora con cara de triunfo intento salir de su asiento,
en ese momento la azafata la detiene y le dice al hombre negro: "seria usted
tan amable de acompañarme a su nuevo asiento? y todos los pasajeros del
avión se pararon y ovacionaron la acción de la azafata. Se comenta que este
caso sucedió en la línea aérea British Airways. (Del Boletín Inchalá Nro.
96) (vecinet-notici@s)
"Nada podemos esperar si no es de nosotros mismos" "La causa de los pueblos no admite la menor demora" "Que los más infelices sean los más privilegiados" (José Artigas)
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