Jerusalem, 19/04/87

HISTORIA CALIZ ULTIMA CENA

Nerino.- Quisiera saber que aquí nadie habla del Cáliz que Cristo bebió en la Ultima Cena. ¿Dónde está, y porqué nadie habla de él? nadie, nadie...

Mi Señor, TU ya me habías mostrado todo lo que concierne al Sacro Cálice. Pero si quieres TU ahora en tu Palabra Divina, manifestarlo, lo trasmitiremos, mi Señor.

Bien, -dice el Padre- del Cáliz hablaré.
Cuando el pequeño niño nació,
y la Estrella a tantos seres, poderosos y pobres guió,
muchos portando regalos llegaron hasta el pequeño,
y luego a José todo esto le sirvió.
Tuvo que huir al Egipto y allí se estableció,
y tuvo que tomar de aquellos regalos
para comenzar una nueva vida,
para establecerse en aquella nación,
por salvar a aquel niño,
pero parte del oro y piedras preciosas guardó,
ya que se trataba, poder para el niño,
ya que se trataba de una oferta para él,

para el niño, para que pudiera tener como.....

Reservó de aquel legado, para luego poder ofrecer,

Francisco.- ¿Qué es legado?

Madre.- Los regalos
Francisco.- Legado ¿significa regalo?
Madre.- Sí. Un legado...

Francisco bien amado, aquellos...
bueno, iba a decir dones, aquellos regalos,
que le brindaron a aquel niño,
parte los tomó José para establecerse
cuando atravesó el Nilo,
pero parte, como respeto,
porque no era aquello para él,
No sólo era carpintero sino era orfebre también,
y trabajó con gran cariño en oro y piedras,
así diseñó, para que fuera en el futuro
el recuerdo para aquel Ser,
de todos los que llegaron a El
en aquella lejana Be1én.
Unos 1e habían llevado corderos,
otros gallinas, otros huevos,
y hay quienes le llevaban la leche recién ordeñada,
pero eso era para cada día,
pero después, era lo que se necesitaba
para continuar en la vida.
Y volviendo al cáliz sagrado,
con qué amor lo trabajó,
con qué dificu1tades en aquellos tiempos,
pero cuando lo terminó,
tuvo por fin el gran contento, ver la obra,
porque para él era una gran creación,
Jesús nacía y crecía,
y crecía en la ternura de un hogar,
pero también había comenzado a amar aquella obra,
porque desde pequeño le habían enseñado
como había llegado a aquel hogar.

Mi Señor, quisiera tener dos bocas para explicar las cosas. Me estás mostrando cómo llegó el niño en un lugar humilde y recibió regalos preciosos. Me estás mostrando cómo aquella pieza que la estoy viendo y es divina (el cáliz). Veía a José en estos momentos cómo lo trabajaba. Lo vi en horas interminables, quitándole horas a su propio descanso. Y ahora, veo como llegan momentos especiales en la vida de Jesús y aquello que lo tiene muy protegido, no sólo por e1 valor material, sino por el valor afectivo, porque fue la obra de aquel ser que fue su padre para El.
Llega aquella Ultima Cena y El a José de Arimatea se lo entregó, y le dijo: esto será para el último momento, el último brindis con todos mis amigos. Y luego le dijo: lo deposito en ti, porque sé que lo cuidarás con todo tu amor.
Y así en aquella Ultima Cena, conocida como es y a través de los tiempos hasta acá llegó,... me muestras aquel hermoso copón mi Señor, y cómo Jesús como un trofeo, como algo precioso para El, al ofrecer­se en aquel vino, tomó el primer sorbo, dio a cada uno que bebieran a la vez y EL tomó el último como cerrando e1 círculo de Amor, como el Alfa y Omega también, como el Principio y el Fin. Luego de aque­llos tristes acontecimientos, y después de volverlo a ver a El...
... estaba viendo la Cena....
Francisco.- Es mucha cosa, Mamá, di lo que.....

Es que quisiera que todo quedara registrado. Veía esa Ultima Cena. Jesús en aquella participación, luego que termina todo, se lo entrega a José de Arimatea. Luego José va a su casa. Aquello está oculto, preservado por el gran valor, pero no solo el valor material, el gran valor porque su amigo, Jesús, en la gran confianza que había depositado en él, se sentía tan responsable de todo esto. Después, la conocida como la Resurección de Jesús, una semana después, va de visita a casa de José de Arimatea, por invitación precisa de él, Casín de Magdala, hermano de María. Era alfarero.. .
Casín era alfarero, recubre todo el copón, por dentro y por fuera y una vez cubierto, José de Arimatea se lo entrega a su hijo. Su hijo monta a caballo y va a un lugar que sólo él conocía. Y allí en ese lugar ha ocultado...
El Padre dice:

Hijos míos, bien amados,
llega el día en el cual verán,
cómo nuevamente sale a la luz
aquel cáliz de la antigüedad.
Se desprende todo lo que lo recubre
y refulgente lo podrán ver.
Estará también en el espacio
y nuevamente en las manos de El.
Y habrá otro brindis, pero será distinto.

Y veo el cáliz como inmenso en el espacio y de pronto se vuelca, suavemente, y comienza a caer como un agua, pero dulce al paladar, y la veo caer sobre la tierra y forma como pequeños ríos de agua bendita, donde vienen las aves a beber. Y es como si transportaran en sus picos y dan a cada uno en su boca, como si fueran gotas de miel.

Así el cáliz surgirá, en lo alto almas mías.
y aumentado en su tamaño lo verán,
pero será para un brindis que se compartirá,
demostrado en el símbolo que acabo de presentar.
Nadie lo menciona, mi Nerino, es verdad,
aquello está oculto y como un símbolo que es
como que está oculto, ninguno habla de él.
Como aquel manto que está preservado,
y no se ha estropeado
y pronto también lo podrán ver,
porque habrá muchas cosas de hace casi dos mil años,
que resurqirán a la vida.
como el Divino Amor, el Sello de la Paz,
y el canto en armonía del Himno a la Libertad.
Amén



Italia -24/3/86

REVELACIONES SOBRE EL CÁLIZ DE LA ÚLTIMA CENA

Madre : Bueno, una de las partes que ahora voy a aclarar, es que cuando Jesús nació y fue reconocido y obsequiado, con valores, como les llevaron... oro, incienso, mirra; pero, portaron... y eso sirvió para José, esteblecerse
en Egipto, en un primer tiempo. Pero, José, no empleó todo, ya que reconociendo que aquello no era de él, sino que pertenecía al Niño, guardó algunas cosas, y con ese oro, y unas joyas valiosas, que también le habían llevado, las fundió, y formó, talló un maravilloso copón.
Más que como obra de arte, ya que era un artífice... por el valor que encerraba todo eso, para que hoy o mañana, en un futuro, aquél Niño tuviera algo así.
Y aquello era utilizado, en conmemoraciones importantes, tanto que Jesús lo guardó para lo que El sabía iba a ser la gran despedida, y dolorosa a la vez.
Una vez que aquello se realizó, se lo entregó a José, su gran amigo, que era de Arimatea.
Ese Copón, existe hasta el día de hoy.
Un hermano de María de Magdala, María Magdalena, llamado Casín, de Magdala también, estaba en una posición económica, de cierta solvencia, pero a él le encantaba la alfarería.
Fue llamado por José, se conocían entre sí, y Casín, se encargó de recubrir de arcilla aquel Copón.
Hasta el día de hoy, se encuentra oculto, basta que llegue el momento que nuevamente saldrá a conocimiento, y recibirá como un rayo divino del sol... la arcilla se quiebra, se desprende y cae. Todo esto está para cumplirs
e.


Montevideo. 14/10/89

EL SANTO GRIAL

Mi Señor, Abba, Santo Grial y Esperanza.

Estás mostrándome lo que TU en una oportunidad me diste a ver, mi Señor, aquel Santo Grial, como fue recubierto por arcilla, como se conserva en un lugar y llega el momento en que la Humanidad entera lo podrá contemplar. Y me dejas, mi Señor, voy a decir lo que TU me explicaste una vez. Cuando el niño nació allá en Belén y aquellos seres llegaron con sus ofrendas, con sus tesoros para tributarle honores al niño, de aquellos tesoros que le sirvió luego a José cuando huyó a Egipto con María y el niño, él huyó con lo puesto, se puede decir, porque todas sus cosas se encontraban en su casa, pero tuvo que salvarlo del Decreto de Herodes, que debía matarse a todo niño menor de dos años. Por eso, el día de los Inocentes, que muchos lo toman como broma, es un día realmente muy trágico, porque ahí fue el matar a todo niño menor de dos años, creyendo que de esa manera también sería el que consideraba Herodes como un rival en su trono.
Aquellos tesoros que llevó José a Egipto, le sirvieron para establecerse, pero él trató de conservar parte de aquellos tesoros, porque aparte de carpintero, era un orfebre, un gran orfebre y trabajó y formó aquel gran copón maravilloso.
Ese copón que lo hizo él con sus manos, para Jesús representaba un tesoro muy grande, pues no sólo los símbolos sino el trabajo que había hecho aquel ser, su padre, a quien conoció él como su padre, Abba.
Cuando había grandes acontecimientos, como cuando uno tiene por ejemplo una fiesta, y aquello, lo más importante es lo que pone en el acontecimiento: porque esta cucharita fue de mi tatarabuela, porque aquel platito... que acá, que allá... bueno, porque aquello había sido muy importante.
Cuando llegó, después de la Ultima Cena, aquel último momento, El se lo entregó a José de Arimatea. José de Arimatea -Arimatea era el lugar de donde era aquel otro José- junto con un hermano de María Magdalena, no recuerdo el nombre... que era alfarero, el muchacho este recubrió de arcilla aquel Santo Grial. Lo recubrió totalmente de arcilla y un hijo de José lo llevó a un lugar donde él acostumbraba a jugar de pequeño y allí lo ocultó. Y dice el Padre: y aquello se encuentra oculto en aquel sitio. Me ha mostrado en visión todo aquello cómo es. Y al mismo tiempo está protegido, ha sido protegido por aquellos hermanos, todo eso está protegido y custodiado. Como también el Santo Sudario.
Voy a contarles algo, voy a ser muy breve. Cuando el Padre me hablaba del Sudario y ahora se habla de que si es el auténtico, si no es el auténtico... digo sí, es el auténtico. Y voy a decir porque sé que es el auténtico.
El Padre me hablaba de que los clavos de Jesús fueron cuatro clavos y el primero estaba al rojo vivo... sí, horrendo, horrendo en verdad. Y tengo escrito uno de los poemas donde los clavos piden perdón a Jesús, donde hablan los mismos clavos, como si tuvieran alma...
Cuando... encontrándome en Roma, y justamente había ido a casa de Gino, es uno de los que estudian directamente en el Santo Sudario, doblando los plieguecitos para sacar luego la imagen de lo que fue la estatura, las dimensiones, todos, sus facciones, todo. Cuando hablando con él en una reunión y yo mencioné esto él se mira con la hija, Silvia se llama la hija, se mira y yo digo: ¿Qué, Gino? ¿Qué sucede? porque comprendí enseguida que a través de esa mirada había algo.
Y me dijo: Sucede Madre lo siguiente: de que en todas las marcas de los clavos hay sangre y en una no la hay. Entonces quiere decir que es eso, que fue cauterizado, el clavo al rojo vivo, esa era la marca de la sangre que faltaba, que no había corrido.
Por eso digo, es el auténtico, lo confirmó EL de esa manera, al decir eso, ¿comprenden?
Cuando se dice es falso, yo digo, no, no, no es falso, me bastó aquella palabra de Gino para comprender: no es falso, es realmente auténtico eso.
No sé si me quedé corta en algo... mi Señor, ¿sigues tu Palabra?

Así como he dicho, hijos amados,
aquel Santo Grial pronto se verá,
estará...

Mi Señor, lo veo en un tamaño enorme, gigantesco,

en una proyección será así presentado
para que todos, todos lo puedan ver.
Y en eso una esperanza también surgirá.

Veo mi Señor, como que surgen hostias y hostias, como que las hostias son como una fuente maravillosa, allí...

Como una fuente maravillosa,
ya que cada uno de ustedes es
como todos mis hijos,
son también hostias que se han ofrecido
por todos los tiempos
para pasar y padecer en todo.
Que hoy se preguntan:
¿por qué esto?
tu hijo, o hija bien amado
lo padeciste en otros tormentos,
tú has pasado también como ellos,
porque como ellos
eres una hostia bendita de Cielo
Que se ofreció,
y no te sentirás desintegrar nunca más.

Amén


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