Frente Juvenil MLN -T
25/4/03
Buenas noches compañeras y compañeros:
Año tras años nos reunimos aquí, más o menos en
la misma fecha, para recordar a uno de nuestros compañeros, uno de
esos compañeros que como tantos otros pasó por esta organización,
uno de esos compañeros que militaron y trabajaron en la
construcción de esta herramienta que es hoy el MLN. Esta
herramienta que sigue y seguirá construyéndose día a día con el
valioso aporte de cada uno de nosotros. El Bebe fue uno mas de esos
militantes comprometidos con un proyecto colectivo de país, uno más
del puñado, con valiosísimos aportes por supuesto, pero estos
aportes no tendrían razón de ser fuera de ese conjunto de
militantes sociales y políticos que hoy están aquí presentes y por
supuesto también los que ya no están.
Pero tenemos que tener muy claro que hay cosas que cambian y no
podemos vivir situados en una coyuntura pasada, en algo que ya no
existe. Vivimos una realidad bastante compleja: el Uruguay ya no es
el mismo, tenemos un país fundido, en banca rota, destruido. Y
tenemos que tener en claro también que esto no fue producto ni de la
crisis Argentina, ni de la Aftosa,, ni de la devaluación brasilera
ni mucho menos de la pésima actuación de la selección Uruguaya en el
mundial; esto fue sin lugar a dudas consecuencia de la aplicación
consciente y premeditada de una política que reniega de su propia
historia, una política llevada a cabo por la derecha de este país,
la misma derecha cipaya que le hace los mandados a los del norte, y
con esto, léase Lacalle, Sanguinetti, el último de los Batlle y toda
la cola que traen detrás. Esto es culpa de esa misma derecha que
obliga a que miles de uruguayos se vayan del país buscando un futuro
que aquí no pudieron encontrar ni supieron apostar a construir; es
culpa de esa derecha que dejó clavados a miles de uruguayos con el
verso de la devaluación; es culpa de la misma derecha garronera que
pretende vender las empresas del estado que con tanto esfuerzo
construimos cada uno de los uruguayos
mediante los mas diversos medios, no podemos olvidar compañeros la
expresión popular del año 92, que ahora intentan eludir para
entregar a las mismas como
garantía del canje de deuda, es
culpa de esa derecha mezquina que aplica una especie de terrorismo
verbal, agudo y creciente, cada vez que se acercan las elecciones
nacionales. y por supuesto es culpa de esa misma derecha,
que por desuso del lenguaje escrito lee “punto final” donde debe
decir “punto y seguido”.
Por eso mismo ustedes saben, como nosotros, que ese país que nos
pintan día a día ya no existe, el castillito de naipes armadito y
empaquetado cuidadosamente por la derecha y sus amigos masivos de
comunicación se fue al tacho, desde la punta, desde la torre mas
alta hasta el último de sus cimientos, quizás entre gallos y
mediasnoches, por ahí todavía no nos hemos dado cuenta, por eso
compañeros es necesario y urgente que asumamos una Refundación del
país. Y cuando decimos refundar, decimos construir nuevas cimientos
para poder llevar a cabo un proyecto de país productivo
y solidario. Ir un poco más allá
del mate y las tortafritas: buscar qué es lo que nos une como país,
como nación, cuáles son las bases que tenemos que sentar para salir
adelante. Esto no es una tarea fácil compañeros pero es la tarea que
nos toca, no podemos sacarle el culo a la jeringa, ni tampoco
creernos que somos vanguardia de nada, es una tarea que debemos
emprender con sacrificio, con honestidad y por sobre todas las cosas
con mucha humildad.
Vivimos en un país que se cae, y no podemos ser tan ingenuos de
creer que no es necesario todavía pelear porque se garanticen para
todos derechos básicos como el trabajo, la salud y la educación.
Estos son derechos que aún están vigentes y pensar que ya no tienen
validez sería estúpido. La lucha porque estos derechos sean
cumplidos es fundamental, no podemos ni olvidarla ni desestimarla.
Existe una gran cantidad de experiencia laboral que se está
perdiendo y esto es preocupante, todo ese conocimiento adquirido
generación tras generación tanto en la educación formal como en el
trabajo diario se va del país, sin que este conocimiento sea
aplicado en nuestro territorio.
Ni que
hablar de los profesionales que formamos para los países del primer
mundo, tenemos una Universidad que forma e invierte una cantidad
importante de dinero en preparar bochos para todo aquel país que
quiera llevárselos sin ningún problema, y todavía gratis
Otra cosa preocupante es que la gente de campaña, esa que vivió, se
crió y trabajó toda su vida en el campo, que posee una gran cantidad
de conocimientos que no se aprenden ni en 20 años de estudio en la
facultad de agronomía, y que luego de vivir en la ciudad se hace
imposible que regrese, que retome las costumbres, sus hábitos. ¿A
dónde va toda esa experiencia de vida? ¿Quién va a continuar ese
trabajo? ¿ Lo continuará la gente que viene a vivir a montevideo en
piezas de cantegriles de 2 por 2, ?
Por
otro lado (o en el mismo lado de la economía en realidad), salta a
al vista el deterioro al que es conducido consecuentemente el
sistema educativo, más que nada el público. La falta de materiales
básicos para poder estudiar, el amontonamiento en salones
inadecuados, docentes con salarios insuficientes y con multiempleo,
hacen que el derecho a la educación no esté garantizado.
Parece
difícil concentrarse en estudiar, cuando no tenemos las necesidades
básicas resueltas, cuando en nuestras casas nuestros hermanos
duermen en camas de a seis o tenemos que hacer malabares para pagar
los boletos para ir al liceo, la utu, o si tenemos mucha suerte a la
facultad.
No
caer en el pozo de la desgracia individual compañeros es lo más
difícil; debemos comprender la necesidad del funcionamiento en
colectivo, visualizar la salida colectiva como solución es a lo que
debemos apuntar, pero también esto es lo que la derecha
sistemáticamente se ha propuesto combatir. Pero tampoco debemos
utilizar esos espacios como meros legitimadores de planteos
sectaristas y cortoplacistas que sólo conducen a la destrucción de
los mismos, nosotros no transamos con nadie y eso que quede bien
clarito compañeros, eso si nos aliamos con el que se descuide.
Sin embargo no debemos olvidar que como jóvenes somos herederos de
una cultura política militante que está enmarcada en la lucha contra
el neoliberalismo. No podemos desconocer nuestro pasado, existen
logros históricos llevados a cabo por luchas populares que no
tenemos que olvidar, debemos defenderlos, la pérdida de los mismos
implica un retroceso de la situación de la clase trabajadora en
torno a sus derechos y sus reivindicaciones. No podemos dejar de
tener presente que vivimos un momento de ofensiva del sistema, que
está desarticulando los logros históricos y que hacen que se limiten
nuestras posibilidades tanto de reclamo como de defensa de los
mismos.
Pero tampoco podemos dejar de decir compañeros que en esta situación
caótica, que en el medio de la tormenta, somos optimistas, estamos
convencidos de que nuestro pueblo tiene cuerda para rato, somos
luchadores por la esperanza, somos luchadores incansables por este
pedazo de tierra y por su gente. No podemos gilear, estamos en
medio de una brutal lucha de intereses, del interés por expropiar a
los pueblos del mundo de sus riquezas, y del interés de los pueblos
por mantenerlas.
Por lo tanto compañeros no se puede hacer la plancha ni esperar
silbando, tenemos que repensar nuestro papel como individuos en la
sociedad, pasar a ser sujetos organizadores, sujetos activos en la
construcción de ese proyecto y no meros espectadores del mismo. Como
jóvenes, pero sobre todas las cosas como convencidos de que hay otra
posibilidad para nuestro pueblo, no podemos dejar de construir un
futuro, ni dejar de decirle a todos bien fuerte para que puedan
oírlo:
Habrá patria para todos!!