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Gobiernos
locales,
descentralización y participación ciudadana en Montevideo
Seminario
10 años de
descentralización: un debate necesario
Documento presentado por el IDES:
A 10 años de descentralización: una mirada hacia
delante
vecinet-noticias
vecinet.noticias@gmail.com
Descentralización y eficacia
Durante
la investigación exploratoria, en las entrevistas con
informantes calificados,
actores sociales, y del estudio de las encuestas se manifiestan
claramente
tensiones entre una fuerte legitimación de la descentralización
y al mismo
tiempo, dificultades para definirla.
Estas
aparentes contradicciones son constantes que, en principio,
tienen que ver con
dudas profundas y con ciertos reparos al funcionamiento concreto
cotidiano del
área descentralizada.
También
se vinculan con cierta confusión existente entre
descentralización y
desconcentración y en la cual ésta es percibida por la
ciudadanía como vector
de mejora y facilitación.
Se
podría avanzar como hipótesis que la desconcentración ha sido
más exitosa
que la descentralización.
También
aparecen como contradictorias la falta de expresión contundente
de la encuesta
sobre si debe o no seguir descentralizando servicios, (aunque
algunas opiniones,
la demandan).
En
cambio, la mayoría de los informantes calificados afirman que no
debe seguir
descentralizándose más servicios sino “descentralizar mejor”.
En
este punto, como en otros, la diferencia entre la encuesta y las
entrevistas a
informantes calificados, puede ser explicada porque éstos son,
de alguna
manera, actores “practicantes“ de la descentralización, con
mayor información,
precisión conceptual y tal vez mejores condiciones de juicio.
También
puede incidir en el resultado aparentemente contradictorio, la
diferencia entre
el tipo de instrumentos usados.
Hay
que leer el cuadro referido a la pregunta 42 de la encuesta IDES
("¿Con qué
palabra asocia Ud. A la descentralización de la IMM?"), con
cierta
flexibilidad, pues refleja tanto la opinión de la
descentralización
efectivamente ocurrida, como las expectativas de futuro.
No
evalúa estrictamente, pero sirve para confirmar en qué grado la
descentralización está instalada y legitimada en la cultura
política, con la
cual se la identifica.
Al
reagrupar las respuestas positivas y negativas, surgen algunos
elementos:
·
144 personas en una muestra
de 500, o sea casi el 30 % de
los encuestados no sabe o no contesta. Las lecturas pueden ser
varias, pero en
principio el hecho de que el 70% conteste, aunque sea con poca
precisión, ya
dice algo de la forma en que la descentralización pasó a formar
parte del
capital simbólico de la población, se integró al vocabulario
ciudadano.
·
Dentro del 70%
que responde de alguna manera, más del 50% la asocian con
elementos positivos.
Es muy significativo que 87 de las personas encuestadas la
definen con palabras
tales como “democracia”, “participación”, “cambio”,
“amplitud”, “integración”, “autogestión”, “progreso”,
“modernización” o “avance”, que son símbolos
positivos de
la cultura contemporánea.
·
En el resto de las respuestas
de percepción positiva, 35
refieren claramente a la eficacia administrativa: agilidad,
facilidad,
proximidad; 2 de ellas a la mejora en la atención; y 26
respuestas refieren a
productos y cambios producidos o esperados de la
Descentralización tales como
desburocratización, servicios eficiencia, soluciones etc.
·
En cambio, solo en 9
casos se habla de delegación,
transferencia de poder. Este es un tema para pensar ajustes.
Claramente la
delegación, bastante considerable de atribuciones a la Junta
Locales, no es
visualizada como transferencia de poder a la ciudadanía. Esto
explica,
en parte, su baja performance en otras preguntas.
Si
se vinculan estos resultados con los específicos sobre
transferencia de poder y
los insumos emergentes de las entrevistas, parece claro que
aunque la
descentralización esta bien consolidada en el imaginario
colectivo, su
funcionamiento es criticado como tal (no hay transferencia de
poder), y muchos
de las percepciones positivas se ligan, en realidad, a la
desconcentración.
Una
hipótesis explicativa es que los CCZ, con todas sus
dificultades son una
expresión exitosa y visible de la desconcentración.
En cambio los órganos locales, Junta local y Consejo Vecinal, no
llegan a
prefigurar, con fuerza, las ventajas de la descentralización o
de la
transferencia de atribuciones a la ciudadanía.
De
todos modos los Concejos Vecinales reciben apoyo y se reclama
competencias para
ellos.
De
lo que venimos analizando, a priori se desprende que las
palabras claves, las
variables a tomar en cuenta al decidir un programa, una
estrategia una modalidad
de acción serían:
·
Cercanía
como
concepto multivalente (cercanía geográfica, cercanía de las
jerarquías)
·
Resolución
de problemas.
·
Comunicación:
información, escuchar.
En
una estrategia de relanzamiento o renovación de mensajes sobre
la
descentralización, se debiera priorizar los programas,
propuestas, acciones y aún
instrumentos que operen visiblemente sobre una o más de estas
variables, si es
posible combinándolas.
Estos
son factores críticos de éxito
sobre los cuales desarrollar la
estrategia y al mismo tiempo, pero al mismo tiempo son nudos
críticos para
mejorar; ya que también son citados en encuestas y
entrevistas como
insuficiencias o complicaciones: se critica y demanda más
información; los
actores sociales manifiestan cierto desencanto por lo que
califican como un
distanciamiento de las autoridades municipales, ya que “no hay
representantes
de la IMM en los CCZ”, los problemas que se resuelven desde el
CCZ no son
suficientes, etc.
Más
allá de estas valoraciones preliminares sobre los impactos
globales de la
descentralización, las preguntas políticas de fondo,
relacionadas con este
tema que emergen recurrentemente hoy a partir de todos los
instrumentos
utilizados, podrían formularse como sigue:
Valdría la pena montar un programa
especifico, sencillo pero efectivo
y con un plazo más apropiado de trabajo, para responder más
satisfactoriamente
a estas preguntas, pues la respuesta a las mismas es la clave
para encarar los
próximos años del proceso de descentralización.
Sin
perjuicio de ello, se enumeran a continuación algunas pistas que
eventualmente
pueden coadyuvar a encarar la respuesta a tales interrogantes.
·
Acercar
el gobierno a la gente desconcentrando
funciones y tareas y descentralizando
niveles de planificación y decisión. Y colocando la IMM y sus
autoridades,
cerca de la gente.
·
Democratizar
la relación gobierno
– sociedad civil, a
través de la participación,
el control ciudadano, la transparencia.
·
Ampliar
la democracia con experiencias de autogestión y co
gestión en el marco de prácticas
de democracia directa.
·
Avanzar
en equidad en la ciudad y
en las políticas sociales,
reconociendo y atendiendo déficit
y diversidad.; administración
de los recursos con un sentido redistributivo, priorizando la
atención a los
sectores sociales y los territorios del municipio históricamente
postergados o
marginados.
·
Mejorar
la eficacia. Este es un objetivo que admite muchas
lecturas válidas; pero básicamente
refiere a la agilidad y eficacia administrativa, a la rapidez de
respuesta a
demandas de reparación o mantenimiento de infraestructura y a la
ampliación de
acceso y calidad de los servicios y políticos.
No son pistas que no hayan sido
anteriormente
recorridas. Por el contrario, son objetivos planteados desde el
inicio del
proceso de descentralización y hacia los cuales éste ha avanzado
- no sin
dificultades, por cierto, pero progresivamente- en tiempo
transcurrido desde
entonces.
Enumeramos algunos impactos de ese
avance:
Ninguno
de
los entrevistados puso en duda la validez de la
descentralización. En las
encuestas es posible sumar los que consideran positiva la
descentralización y
aquellos que aprueban la instalación y funcionamiento de los
CCZ, los que
constituyen un signo visible y visibilizado de la
Descentralización, con el
resultado de una aprobación bastante sólida, aunque critica. Un
64% opina que
no hay que volver atrás, lo cual es muy contundente.
Asimismo,
la
participación tiene un alto grado de valoración conceptual,
aunque esto no
se refleja en los comportamientos. Un 59% opina que participar
es muy
importante.
Esto
configura
ya el principio de un gran cambio en una cultura política frente
a la
tradicional concepción implícita de estado y gobierno
centralizado, cambia
también el modelo teórico de representación y relación con la
autoridades
pertinentes.
En
la
encuesta de IDES un 28% de los consultados explica la
repercusión positiva
del CCZ porque “se atiende los problemas de la gente y del
barrio”,
un 10% destaca que “permite mayor comunicación con la IMM”, y
un 11%
lo explica por “proximidad para hacer trámites”.
Esta
idea
de proximidad y cercanía se repite con contenidos diversos,
amplios e
incluyentes de la relación de gobernados y gobernantes. Puede
asociarse a fenómenos
fácilmente percibibles de nuestra sociedad y tan diversos como
la tendencia
urbana a las micro centralidades o a la sensación de cercanía y
accesibilidad
que genera el actual Jefe de Estado a nivel de opinión pública.
Sin
duda
puede considerarse que su instalación, con todos sus problemas,
constituyó
un factor critico de éxito para la concreción del objetivo de
impacto de
acercar el gobierno a la gente, y probablemente fueron una
variable importante
de gobernabilidad. Por eso mismo resulta clave revisar su
adecuación a los
nuevos marcos situacionales, internos y externos.
En
la entrevistas se marcan otros aspectos implementados que
inciden en “acercar
el gobierno a la gente”: los Acuerdos abiertos al público
o en zona, el
Presupuesto Participativo, en algún caso los Planes Zonales.
Pero hay que
recordar que, quienes contestan son actores sociales destacados
de alguna
manera; o sea, no aunque son respuestas que “están en la
sociedad”, no
por estarlo son generalizables.
Las
entrevistas a actores sociales expresan esta cercanía como
logro, como
resultado, explicándola en dos niveles: la posibilidad
de interlocución
directa con las autoridades (percibida como disminuida
actualmente, pero igual
señalada) y la cercanía física que facilita información,
gestiones, etc.
Puede agregarse en el rubro “gobierno más
cerca de la gente”, las
respuestas al Cuadro de la pregunta 39, donde se asocia
descentralización con
palabras tales como próximo, practico etc.
Sin embargo también es bueno repetir que
la diferencia entre
descentralización y desconcentración es escasamente percibida
o al menos
explicitada. En todo caso, es la desconcentración la que más
se destaca como
positiva en la encuesta.
En las entrevistas, los informantes
calificados diferencian ambos
conceptos y aprecian o discuten la descentralización como
proceso incompleto
pero deseable
·
Se
desarrollaron procesos,
mecanismos, órganos de participación y a veces de cogestión inéditos, que actúan en la línea de
democratización buscada.
Por otra parte la relación entre
autoridades y sociedad civil avanza, en
algunas experiencias, hacia la construcción de una relación de
trabajo
conjunto, para lo cual se han creado e implementado instancias
específicas,
superando en algún grado la simple demanda.
La instalación de órganos locales, más
allá de la evaluación que se
haga de su funcionamiento o del peso relativo que muestran en la
Investigación
configura impactos en la democratización y participación, una
ruptura con la
forma tradicional de relación con la “cosa publica”.
Con todas las limitaciones, también pueden
verificarse los impactos de
democratización que significan las comisiones temáticas, la
posibilidad de
llamar a los directores para explicar u oír, el presupuesto y
los intentos de
planificación participativa.
·
Resulta
más complejo evaluar a
priori los logros previstos en materia de equidad
en la redistribución de servicios, que sean claramente
imputables directa o
indirectamente a la descentralización.
Los resultados de la encuesta reflejan
desconocimiento de los programas
concretos tendientes a este objetivo por parte de la población.
Probablemente,
esa escasa visibilidad se deba a insuficiencias en la
coordinación y difusión
dichos programas.
(El
presente Informe fue elaborado en el marco del convenio
suscrito el 20 de
diciembre de 2000 entre la Intendencia Municipal de
Montevideo y el Instituto de
Investigación y Desarrollo)
INDICE
Introducción
Capítulo I: Un contexto de transformaciones sociales
Capítulo II: Estado y sociedad en la gestión municipal de Montevideo
Capitulo III: La descentralización desde la percepción de la población montevideana
Capítulo IV: Descentralización y eficacia
Capítulo V: La participación efectivamente ocurrida y sus sujetos
Capítulo VI: Sugerencias y recomendaciones
VER DOCUMENTOS 10 AÑOS DE DESCENTRALIZACIÓN
vecinet -
autogestión vecinal
(http://www.chasque.net/vecinet/)
Montevideo/URUGUAY
Edición Internet 2001: Guillermo
Font
Correo Electrónico: vecinet.noticias@gmail.com
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